Una fusión UBS-Credit Suisse sería pasarse de listos

Aunque las sinergias serían enormes, los supervisores podrían imponer requisitos de capital muy elevados

Al fondo, edificios de UBS y Credit Suisse, en Zúrich (Suiza).
Al fondo, edificios de UBS y Credit Suisse, en Zúrich (Suiza). REUTERS

Los opuestos se atraen, mientras que los similares se repelen. Las leyes del magnetismo también pueden aplicarse a una hipotética fusión de 71.000 millones de dólares de los bancos rivales de Zúrich, UBS y Credit Suisse.

El presidente del primero, Axel Weber, ha pedido a los consultores de gestión que examinen un posible acuerdo, según las informaciones del Financial Times, Bloomberg y el blog suizo Inside Paradeplatz. El ahorro de costes podría ser enorme, dada la similitud entre los modelos de negocio de las dos entidades.

La mayor parte de las sinergias vendrían de la banca de inversión, que con las cifras de 2019 representaría un tercio de los ingresos del nuevo Banco de Crédito de Suiza o Union Credit Suisse. Cuando UBS y SBC se unieron en 1998, los ahorros en las unidades mayoristas ascendieron al 32% de los costes combinados, según los analistas de JP Morgan.

Eso puede ser un cálculo optimista, ya que ambos bancos han estado adelgazando en la última década. Usando un más conservador 20%, los ahorros anuales antes de impuestos aún alcanzarían los 3.000 millones de dólares. Asumiendo que el grupo fusionado también podría recortar una quinta parte de los gastos corporativos centrales, las sinergias de costes totales serían de 3.400 millones de dólares. Gravados y capitalizados, tendrían un valor de 25.000 millones.

Ahí es donde terminan las buenas noticias. Combinar bancos puede ser costoso: los propios analistas de UBS calculan que los costes de integración pueden totalizar el 150% de los ahorros anuales, o 5.000 millones de dólares en este caso. Y las similitudes de los bancos pueden causar problemas: los clientes de gestión de patrimonio compartidos podrían sacar dinero para no tener todos sus ahorros en un solo custodio.

Y lo más importante es que los supervisores pueden imponer requisitos de capital más estrictos al nuevo banco, dado que sus activos sumarían el 280% del PIB de Suiza en 2019. Según las normas de Basilea, UBS y Credit Suisse ya tienen que reservar un colchón para cubrir su riesgo sistémico equivalente al 1% de los activos ponderados por riesgo. Los añadidos nacionales del regulador suizo Finma lo elevaron al 1,27% en 2019, según una media ponderada. Supongamos que el banco fusionado se inclina hacia la siguiente categoría de riesgo de Basilea, ganando un mínimo del 1,5% de carga sistémica, y que Finma también duplique sus complementos. El capital extra requerido podría ser de 4.800 millones de dólares.

Puede que Weber siga tentado, dadas las enormes sinergias, pero hay formas más fáciles de ahorrar dinero. Los dos rivales podrían cooperar más estrechamente, por ejemplo, fusionando unidades de gestión de activos, o aprovechando las fortalezas de cada uno en banca de inversión. El negocio de renta fija de UBS y la división de acciones de Credit Suisse pueden ganar tamaño perfectamente, y podrían beneficiarse de la utilización de la tecnología e infraestructura de la otra parte. Es menos emocionante, pero también probablemente más realista, que una fusión.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías