Powell acude hoy a su primera cita de la larga era de los tipos cero en EE UU

El mercado espera más detalles de su nueva estrategia sobre la inflación. La Fed insistirá en apoyar el PIB ante la falta de más estímulo fiscal

El presidente de la Fed, Jerome Powell
El presidente de la Fed, Jerome Powell Reuters

La Reserva Federal estadounidense inauguró una nueva era de tipos bajos por largo tiempo en EE UU, en la que la gran prioridad será la creación de empleo, con el anuncio el pasado 27 de agosto en la cita de Jackson Hole de su nueva estrategia en política monetaria. Y el mercado espera de la reunión de hoy todos los detalles de esa nueva visión, que prevé una respuesta mucho más flexible ante la inflación.

Lo anunciado por Jerome Powell en agosto ya fue de gran calado, al declarar que el objetivo de inflación será a partir de ahora una media del 2%, de forma que largos períodos de baja inflación por debajo del 2% –como sucede en la actualidad– puedan verse compensados por otros en los que la inflación pueda superar ese 2% por un tiempo, de forma temporal y sin que ello suponga necesariamente un alza de tipos de interés. En definitiva, la Fed dejará de apretar el botón del endurecimiento monetario cuando la inflación sea más elevada, dando la prioridad absoluta al crecimiento y al pleno empleo. Así, Powell manifestó su compromiso con un mercado laboral fuerte e inclusivo.

La gran pregunta a la que se espera Powell dé mañana una respuesta es durante cuánto tiempo permitirá una inflación sobre el 2% y con qué intensidad. En el entorno económico actual de crisis y baja inflación, “este nuevo enfoque de la Fed no tendrá influencia a corto plazo y no brindará apoyo adicional a la economía estadounidense”, apunta Franck Dixmier, Director de Inversiones Global de Renta Fija de Allianz Global Investors.

Así, su nueva estrategia solo se materializará en el medio y largo plazo. Pero su anuncio sí ha tenido el efecto de presionar al alza las rentabilidades de la deuda a más largo plazo, ante la perspectiva de que una mayor inflación reste rentabilidad real a estos activos.De hecho, los inversores también aguardan alguna señal en ese sentido por parte de la Fed, como poner más el foco de las compras de deuda en los plazos más largos con el fin de mantener a raya las rentabilidades.

“Esperamos que se aclare un poco más el futuro de las compras de activos a gran escala. Dado que las condiciones financieras siguen siendo un elemento clave dentro del marco de la Reserva Federal, podríamos imaginar algún indicio de que la Reserva Federal podría eventualmente aumentar el vencimiento de sus compras de bonos”, explica Christian Scherrmann, economía para Estados Unidos de DWS.

Desde Bank of America resumen el cambio de estrategia de la Fed como “el inicio de una nueva era”, en la que de la estabilización, en una primera respuesta ante los estragos económicos de la pandemia, se pasa a una política abiertamente acomodaticia. Hasta el punto de que la entidad espera unas perspectivas que no dejen lugar a dudas del largo horizonte de tipos cero y en las que incluso se vincule la estrategia sobre el balance de la Fed no ya respecto a la estabilidad del mercado, como habría sucedido hasta ahora, sino respecto al crecimiento económico.

La economía

En todo caso, los inversores no esperan grandes novedades en las medidas desplegadas por la Fed y sí su compromiso claro con la reactivación de la economía. “Ante la incertidumbre sobre la evolución del sector sanitario y la falta de acuerdo entre demócratas y republicanos sobre un nuevo plan de recuperación, la Fed debería reiterar la necesidad de apoyar la economía y continuar con su sesgo extremadamente acomodaticio”, añaden desde Allianz Global Investors.

En el momento actual, y ante la parálisis política que augura la cuenta atrás hacia las elecciones presidenciales del próximo noviembre, la Reserva Federal queda como el gran soporte para la reactivación de la economía estadounidense.

Referencia obligada también para el BCE

Más presión. La nueva estrategia de la Fed, que supone instaurar tipos bajos por largo tiempo al ser más flexible con la inflación, es otra piedra en el camino para el BCE. La decisión de Powell ha debilitado aún más al dólar en favor del euro, que ya se había visto fortalecido con el impulso político para la zona euro que supone la creación del fondo europeo de reconstrucción y por una mejor gestión sanitaria de la pandemia.

Menos inflación. La apreciación del euro es un claro factor en contra del alza de precios que persigue el BCE, el gran objetivo de su mandato. Su subida abarata las importaciones y presiona a la baja la inflación, un hecho que el BCE asegura vigilar muy atentamente, según insistió ayer el miembro del comité ejecutivo del BCE, Fabio Panetta.

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