Jon Ander García (Continental): "Esta crisis nos llevará al límite en los próximos años"

La previsión actual de la empresa es de una pérdida de dos dígitos en la cifra global de negocio

El directivo valora positivamente los planes de apoyo del Gobierno al automóvil, pero considera que son insuficientes en una situación tan complicada

Jon Ander García, director general Continental Tires España-
Jon Ander García, director general Continental Tires España-

Continental está dándole la vuelta a su modelo de negocio tras más de una década de crecimiento rápido y rentable. El Covid-19 está acelerando la transformación en el motor y obligando a las empresas a ofrecer una mayor flexibilidad laboral y a reducir costes. Bajo esta coyuntura, el director general de Continental Tires España, Jon Ander García, asegura que la empresa alemana pueda reubicar o cerrar instalaciones y operaciones en lugares donde los costes son demasiado altos.

¿Qué papel juega España dentro de los planes de reestructuración de la compañía?

Nuestro mercado irá en la misma línea que el resto de los países en la región EMEA, ya que esta reestructuración basada en la focalización hacia el cliente, modernización de los equipos, asignación de funciones y búsqueda de sinergias son los mismos para todos los países. La idea es conseguir ser más eficientes y efectivos en la gestión del negocio con los mismos recursos humanos y materiales que disponemos actualmente.

¿Cómo se ha visto afectada la compañía por el Covid-19? ¿Cuándo prevé recuperar la actividad previa a la crisis?

Las empresas hemos tenido que adaptarnos a esta situación utilizando todas las herramientas de flexibilidad disponibles, ajustando al máximo nuestros costes y adaptando los recursos y el negocio a la evolución de la demanda. La recuperación va a ser más lenta que la caída, coexistirán muchos y diferentes escenarios dependiendo a qué tipo de negocio nos refiramos, pero, por encima de todo, necesitamos despejar la incertidumbre de la evolución de los brotes actuales y en qué fecha podremos disponer de una vacuna definitiva. En algunas de las previsiones económicas globales publicadas se habla de 2023 como año en el que se recupere el volumen de actividad de 2019.

¿Qué previsiones maneja Continental para este año?

Este ejercicio con al menos un trimestre con nula o muy baja actividad quedará marcado, y aunque se recupere parte en esta segunda mitad, el resultado será de pérdida de volumen. El porcentaje es difícil de estimar al tener tantos factores que entran en juego, pero todo apunta a que, en 2021, la recuperación sea en forma de V o bien más prolongada en el tiempo, veremos un claro repunte y recuperaremos parte de ese volumen perdido. Nuestra previsión actual apunta a una pérdida de dos dígitos en la cifra global de negocio, pero la buena noticia es que estaremos mejor que el cierre del mercado por lo que estimamos que sigamos ganando cuota en todas las unidades de negocio.

En su opinión, ¿cuáles son los mayores retos que afronta la automoción en el corto/medio plazo?

La industria del automóvil no ha experimentado una crisis mayor y más grave en los últimos 70 años. Esta crisis está afectando especialmente a los proveedores. Nos exigirá mucho a corto plazo y nos llevará al límite en los próximos años. De forma más inmediata, parece clave garantizar la movilidad, eso sí, de una forma segura. Por otro lado, la tecnología cobra más importancia si cabe después de la experiencia vivida. La sostenibilidad es otro de los grandes retos del sector de la automoción, las restricciones en emisiones y la implantación real de la movilidad eléctrica, por ejemplo, marcarán los próximos años sin duda.

¿Hacia dónde avanza Continental?

Después de aproximadamente una década de crecimiento rápido y rentable en línea con el modelo de crecimiento de la industria de la automoción en ese momento, ahora estamos orientando nuestras operaciones hacia un nuevo tipo de crecimiento con tecnologías futuras. Todas las funciones centrales y unidades comerciales están contribuyendo a los ahorros y planes de eficiencia específicos en todos los mercados. La estrategia que se está siguiendo incluye la agrupación de tareas de producción, investigación y desarrollo en las ubicaciones más competitivas del mundo, así como ajustes de cartera. Además, la compañía está avanzando en la automatización de sus procesos, por ejemplo, con la Industria 4.0, además de proporcionar una mayor flexibilidad laboral y reducir los costes laborales. También se venderán las operaciones comerciales que persistentemente no sean rentables. Es probable que parte de esta estrategia conduzca a la reubicación o cierre de instalaciones y operaciones en lugares donde los costes son demasiado altos, donde las tecnologías se están volviendo obsoletas o donde las capacidades de producción no pueden utilizarse de manera rentable a medio y largo plazo.

¿Qué le demanda a las administraciones en apoyo al automóvil?

El Gobierno no es ajeno a esta realidad y valoramos positivamente las medidas que ha puesto en marcha hasta el momento, aunque, en una situación tan complicada como en la que nos encontramos, parece que no son suficientes. Sigue siendo clave fomentar la renovación del parque móvil español, uno de los más envejecidos de Europa.

¿Qué planes tiene Continental en materia de sostenibilidad?

La gestión sostenible es parte integral del programa estratégico de la compañía ‘Vision 2030’ y los puntos centrales de este programa van desde la investigación y el desarrollo en nuevas tecnologías, hasta la utilización de materiales alternativos y procesos de producción ecológicos dentro del sector del neumático.

¿Estudia la compañía posibles sinergias como están haciendo muchos de los fabricantes de vehículos?

Para hacer frente a los retos de la movilidad hace falta explorar todas las opciones y estrategias posibles, máxime para un fabricante global de componentes, sistemas y tecnologías, por lo tanto, la compañía también estudia sinergias y colaboraciones.

Continental ha anunciado un programa de reducción de costes para ahorrar más de 1.000 millones de euros brutos al año a partir de 2023, tras un recorte de plantilla de 30.000 personas en todo el mundo. En España, la empresa busca un inversor para su planta de Rubí y no tener que despedir a sus 760 empleados. El directivo ha preferido no opinar sobre la factoría catalana al justificar que no entra dentro de sus competencias. El centro pertenece a la división de Automotive.

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