Radiografía de la banca ante el baile de las fusiones

El sector afronta el proceso sin los problemas de capital y saneamientos de la anterior crisis

Banca pulsa en la foto

CaixaBank y Bankia han inaugurado con sus conversaciones de fusión un proceso de concentración largamente esperado y que ha terminado de precipitar la pandemia. La nueva crisis encuentra al sector bancario español sin los problemas de solvencia y saneamientos de la anterior crisis de 2012, aunque la gravedad del deterioro económico y el previsible repunte de la morosidad hacen las operaciones corporativas igualmente arriesgadas a inciertas. Aun así, las fusiones y el ahorro de costes que permiten son la gran alternativa del sector para mejorar su rentabilidad en el persistente entorno de tipos de interés cero. A continuación se expone el detalle de las armas y opciones de cada entidad cotizada en el nuevo escenario de concentración. 

CaixaBank: Triple salto aprovechando el favor del mercado

Ha dado todo un golpe de efecto con sus negociaciones de fusión con Bankia. La entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri ya fue en el pasado, incluso con anterioridad a la nacionalización, objeto de deseo de Isidro Fainé, pero es ahora cuando CaixaBank está muy cerca de materializar una operación que le dará el liderazgo indiscutible en España.

Ha aprovechado a su favor una trayectoria bursátil relativamente más favorable que la de sus rivales, respaldada por el reconocimiento de los inversores a sus elevados niveles de capital –un ratio CET 1 a junio del 12,3%– y a su potente negocio de seguros y gestión de activos, fuente de comisiones y elemento diferencial frente a otros bancos en el duro contexto de tipos cero. Y a la espera de que se materialicen los términos de la fusión, los expertos ven más recorrido a las acciones de CaixaBank que a las de Bankia, que en su reciente rally ya habría consumido la prima que pueda recibir en la absorción.

Barclays ha reiterado esta semana su consejo de sobreponderar CaixaBank, con consejo neutral para Bankia y Santander. Las acciones de CaixaBank descienden en el año el 28%, menos que las de sus rivales. Y solo Bankinter cotiza con menos descuento entre la banca española.

Bankia: Un rally que ya consume la prima por la privatización

La integración con CaixaBank que negocia José Ignacio Goirigolzarri pondrá punto y final a los infructuosos intentos de privatización de la entidad. El FROB ha realizado dos únicas colocaciones de capital de Bankia desde su privatización en 2012 y aún conserva un porcentaje en el capital del 60%. Su participación se verá ahora diluida bajo el paraguas de CaixaBank y bajará al entorno del 15%.

Los accionistas de Bankia, que han sufrido la caída a mínimos del valor, se verán compensados con una prima por parte de CaixaBank en la ecuación de canje, aún por conocerse. Pero el intenso rally de la última semana, tras conocerse las conversaciones de fusión, ya habría agotado el margen de subida del valor. En Barclays no creen que CaixaBank vaya a pactar una prima en el canje de acciones superior al alza que ya se ha anotado la acción. “El FROB tiene mucho interés en que salga la operación, no tensará demasiado la cuerda”, opina Ricardo Seixas, gestor de Bestinver. A falta de conocer los detalles, el mercado especula con una prima del 20% sobre el precio medio de los dos últimos meses, que ya estaría incluida en el precio de Bankia. En Santander estiman que tal prima rondará el 15% sobre el precio del 4 de septiembre. La acción sube el 32,45% desde entonces.

Santander: Pendiente del exterior en un año de pérdidas

Con la absorción de Bankia, CaixaBank dará un salto en tamaño que dejará a Santander en el segundo puesto por tamaño en España y a evidente distancia del nuevo líder, que se hará con una cuota de mercado de entorno al 30%. La entidad que preside Ana Botín pierde así la posición de fuerza en banca doméstica que había ganado en España con la compra de Popular. Sin embargo, el momento actual no es precisamente el más favorable para Santander para replicar con una nueva y rápida absorción al movimiento de Fainé.

Santander ya da por hecho que este año cerrará en pérdidas por primera vez en su historia a causa del impacto económico de la pandemia. En el primer semestre, sufrió unas pérdidas de 10.798 millones de euros, después de un importante esfuerzo en provisiones y del ajuste en la valoración de las filiales en EE UU, Reino Unido y Polonia. La entidad tampoco tiene un gran exceso de capital, con un ratio CET1 a junio del 11,8%, que la sitúa en desventaja frente a otros grandes grupos bancarios europeos. Además la fuerte subida del euro resta valor al negocio de sus filiales en EE UU y Brasil. Aun así, Santander cuenta a su favor a ojos de los inversores con el hecho de ser un banco global y diversificado. Goldman Sachs aconseja comprar.

BBVA: En mínimos y castigado por México y Turquía

Su nombre suena con fuerza estos días como posible comprador de Sabadell, dentro del efecto colateral que se espera a raíz del movimiento de CaixaBank. Pero, al igual que le sucede a Santander, la dureza de la crisis y el daño en su cotización no ofrece en el momento actual el mejor entorno para una fusión. La acción de BBVA se mueve en zona de mínimos históricos, penalizada por la incertidumbre común al conjunto del sector bancario pero también por los frentes abiertos en Turquía y México. La gestión de la pandemia en su filial mexicana, de la que obtiene el 52% del beneficio, y la fuerte depreciación de la lira turca, que este año cae en picado en renovados mínimos históricos, están pesando sobre el valor. En Turquía obtuvo a junio el 21% de las ganancias del grupo.

El ratio de capital de BBVA, de 11,2% a junio, es algo inferior al de Santander y tampoco favorece una compra, si bien el BCE está dispuesto a dar facilidades regulatorias en capital y contables para favorecer las fusiones.
El banco avanzó en su presentación de resultados del primer semestre, en que sufrió pérdidas de 1.157 millones de euros, que prevé acabar el año en beneficios, también en España. Aun así, la acción respondió ese día con una caída del 8%.

Sabadell: El más barato y gran candidato a una fusión

Es el banco español que cotiza con mayor descuento respecto a su valor en libros, del 83%. Y ese factor, junto a las sugerencias de fusión lanzadas en ocasiones desde la propia entidad y un balance que desde hace tiempo despierta suspicacias entre los inversores colocan a Sabadell en el epicentro de una posible operación corporativa. La acción se ha disparado de hecho el 14,23% tras conocerse los planes de fusión de CaixaBank y Bankia.

En el último año ha mantenido contactos con los grandes grupos bancarios españoles y ha contratado a Goldman Sachs para analizar las posibles opciones para una fusión, que plantea no pocas dificultades. La fuerte exposición del banco al negocio de empresas y pymes, donde concentra el 42% de su crédito vivo, la hace ahora más vulnerable ante la crisis y un previsible repunte de la morosidad. Y por parte de los posibles compradores, Santander aún tiene fresca la polémica absorción de Popular, mientras BBVA se ve castigado en Bolsa por su exposición en México y Turquía.
Sabadell aún está enderezando el negocio de su filial británica TSB, que le ocasionó fuertes pérdidas en 2018, y ha mejorado sus ratios de capital. Pero se ha desprendido de un negocio clave como es la gestora de fondos.

Bankinter: Vocación de independencia a prueba de crisis

”Si hay fusiones, Bankinter puede salir ganando. Con las operaciones de concentración las redes suelen estar más distraídas y es la ocasión para ganar cuota de mercado”, asegura Gonzalo Sánchez, gestor de Bolsa española en Gesconsult. La entidad que dirige María Dolores Dancausa está fuera de las quinielas para una fusión. Su particular modelo de negocio, muy centrado en la gestión de patrimonios y con poco riesgo inmobiliario, protegió al banco durante la pasada crisis y lo sitúan en mejor punto de partida ante la crisis actual.

La entidad ha reiterado una y otra vez su vocación de independencia, para lo que cuenta con el respaldo de un balance saneado, y mantiene sus planes de sacar a Bolsa su filial aseguradora Línea Directa antes de marzo de 2021, si las circunstancias económicas y de mercado lo permiten.

La crisis aun así también está golpeando en Bolsa a Bankinter, aunque sea en menor medida que al resto de bancos españoles, su acción cae el 30,4% en el año. Es el banco que cotiza con un menor descuento sobre valor en libros, de apenas el 13%, pero en marzo perdió la prima con la que ha cotizado habitualmente y que hace de Bankinter, a ojos de los inversores, un banco más caro pero atractivo.

Unicaja: La ‘Bankia’ de los medianos, muy solvente y poco rentable

La entidad andaluza perdió el año pasado la ocasión de liderar el proyecto de fusión con Liberbank y llega ahora al nuevo entorno de operaciones corporativas en banca como una de las entidades más apetecibles. Su menor balance no resuelve el órdago por el tamaño que CaixaBank ha lanzado a Santander y BBVA, pero Unicaja promete ser un actor principal en los próximos movimientos.

La entidad presenta uno de los ratios de capital más elevados del sector, del 14,4% en términos fully loaded a cierre del primer semestre –con un exceso de capital sobre los mínimos regulatorios de 1.176 millones de euros– y una tasa de cobertura de activos tóxicos del 61,6%, por encima del 60% que los inversores suelen tomar como referencia obligada. Su tasa de morosidad está en el 4,5% y su ratio de eficiencia, que mide la relación entre los ingresos y los gastos, en el 50,4%, una de las más atractivas entre la banca mediana.

Como sucede en el conjunto del sector, su gran punto débil es la baja rentabilidad, con un ROE del 3,1% a junio que se ha visto deteriorado desde el 6% de un año atrás y desde el 4,7% del cierre del primer trimestre de este año. Por valoración, también es una de las entidades más baratas del sector, con un descuento sobre valor en libros del 75%

Liberbank: El objeto de deseo en la liga de los bancos medianos

Quienes compraron acciones de Liberbank a finales de 2018 a la espera de que se materializara su fusión con Unicaja aún siguen esperando. Las negociaciones entre ambas entidades se prolongaron durante meses y terminaron por fracasar en mayo de 2019, dando muestra de cómo el difícil equilibrio en el reparto de fuerzas en la nueva entidad puede dar al traste con una operación.

Liberbank y Unicaja han seguido su camino en solitario, aunque sin cerrar del todo la puerta a una integración. De hecho, la cotización de Liberbank reacciona con fuerza ante cualquier rumor de fusión y la operación de CaixaBank y Bankia ha vuelto a poner al banco en el candelero. Para el analista de banca de Santander, Liberbank y Sabadell son los dos objetivos de compra “claramente interesantes”. En el caso de Liberbank, podría ser un claro objeto de deseo no solo para Unicaja sino también para Ibercaja o para Abanca, que ya se cruzó en las negociaciones de fusión con el banco andaluz.

Liberbank pasó un viacrucis bursátil tras la resolución de Popular en 2017, cuando el mercado lo puso en el disparadero. La venta de activos tóxicos y una ampliación de capital por 500 millones han ayudado posteriormente a recuperar el interés de los inversores.

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