Antoni Cañete: “Ya es hora de que el Gobierno rescate al turismo”

El presidente de la Plataforma Multisectorial contra Morosidad considera que seguridad y actividad no son incompatibles. "No podemos parar otra vez la economía”

Antoni Cañete, presidente de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad, vicepresidente de Pimec y portavoz de Plataforma Pymes
Antoni Cañete, presidente de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad, vicepresidente de Pimec y portavoz de Plataforma Pymes

Cañete (Barcelona, 1963), presidente de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad, secretario general de Pimec y portavoz de la Plataforma Pymes fue uno de los 20 representantes elegidos para intervenir en el grupo de trabajo de reactivación económica de la Comisión para la Reconstruccion Social y Económica del Congreso. Considera que las dos primeras medidas adoptadas para frenar el tsunami del coronavirus (los ERTE y los avales del ICO) estuvieron bien orientadas, aunque considera que en las decisiones posteriores ha primado la salud sobre la economía. “Seguridad y actividad no son incompatibles. Puedes estar trabajando con la máxima seguridad, pero lo debemos de poder hacer para evitar otro problema mayor a la enfermedad que es la pobreza. El Gobierno tiene que cuidar y salvar a aquellos que pagan impuestos, porque sin ellos, no podremos gastar en sanidad y educación”.

¿Qué balance hace de la crisis del coronavirus seis meses después de su irrupción con una crisis económica sin precedentes?

Esta crisis está provocada por una situación nueva en toda la historia contemporánea y no es culpa ni del Gobierno, ni de las empresas ni de los trabajadores. Las crisis anteriores se produjeron porque la economía estaba sobrecalentada, por el cambio de ciclos económicos o por irregularidades por las subprime. Es diferente la causa y también las recetas. Las adoptadas en el corto plazo estaban bien dirigidas. Los ERTE eran necesarios y se aseguraron miles de puestos de trabajo y Los avales del ICO proporcionaron oxígeno financiero a las empresas en un escenario de varios meses sin facturación. Creo, sin embargo, que hubo poca sensibilidad a la hora de abordar el desastre económico y se atacó con el café para todos. No se distinguió entre las grandes empresas, que tienen activos, liquidez y pueden financiarse en los mercados, y las pequeñas y medianas, que no pueden.

“Las grandes empresas tienen activos, liquidez y pueden financiarse en los mercados. Las pequeñas no”

Siempre ha criticado el hecho de que el Ejecutivo antepusiera la salud a la actividad económica y que esa ha sido la principal razón que ha provocado el hundimiento del PIB en el segundo trimestre

No ha habido una visión estratégica por el ámbito económico. Seguridad y actividad no son incompatibles. Puedes estar trabajando con la máxima seguridad, pero lo debemos de poder hacer para evitar otro problema mayor que la enfermedad, como es la pobreza. El Gobierno tiene que cuidar y salvar a aquella empresas y autónomos s que pagan impuestos, porque sin ellos, no podremos gastar en sanidad y educación. Ahora la prioridad es proteger a las personas, pero hay que poner el foco en cómo hacerlo sin destruir actividad económica en sectores como la industria, que no se puede permitir otro parón tan prolongado y en el que la salud de los trabajadores está garantizada. Así nos estamos llevando por delante lo de hoy y lo de mañana.

Pero hay otros sectores como turismo, comercio u hostelería que se han visto muy afectados por la ausencia de viajeros internacionales e internacionales y cuyo deterioro parece que se va a prolongar más.

El turismo es uno de los sectores que va a quedar más afectado. Igual que se salvó a la banca en 2008, vamos a tener que plantear que hacemos con sectores económicos. Ya es hora de que el Gobierno rescate al turismo para evitar su destrucción. No se trata de conceder subvenciones o financiación, sino de un marco general para diseñar un rescate.. La idea de Italia de dar un cheque de 500 euros para que los residentes lo gastaran en hoteles es una iniciativa interesante para reactivar el sector. También sería importante hacer un buen uso de los fondos europeos y promover un capitalismo más inclusivo donde las pymes, y no solo las grandes empresas, tengan voz. Pero no solo me preocupa el turismo. Hay que rescatar a sectores minoritarios que afrontan una muerte silenciosa, como el del ocio. No tienen grandes volúmenes de facturación ni hacen mucho ruido, pero de ellos viven muchas familias. Lo mismo pasa con las empresas de transporte discrecional, que en la mayoría son autónomos endeudados para la compra del autobús.

“El 20% de las pymes no volverán a abrir después de esta crisis”

Frente a la propuesta de avalar hasta 200.000 millones en créditos para empresas, usted defiende que administraciones y empresas abonen sus facturas sin pagar a proveedores, lo que inyectaría hasta 152.000 millones.

En los avales del ICO, el Estado no paga ni un euro mientras que no haya impagos. Ese sistema ha provocado un aumento de nuestra deuda y de nuestro riesgo en un entorno de mayor paro. Hay una forma muy fácil de minimizar ese riesgo. Las administraciones deben 15.000 millones de euros a las empresas, de los que 9.000 están fuera de plazo. Que paguen esas facturas y no tendrán que darlo como prestamos. Asimismo, las empresas cotizadas, según el último balance de la CNMV, tienen 122.000 millones de euros en facturas pendientes, cuando ahora no cuentan con un problema de liquidez. Serían 137.000 millones más los remanentes de 15.000 millones de los ayuntamientos, que ahora se ha apropiado Hacienda. Serían 152.000 millones que inyectarían liquidez a las empresas y no pondrían en riesgo los balances. El 20% de las pymes no volverán a abrir después de esta crisis.

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