Los inversores siguen sin comprar las ventajas de la banca de inversión

Los altos rendimientos de los últimos meses parecen difíciles de sostener

Oficina de Deutsche Bank en Nueva York.
Oficina de Deutsche Bank en Nueva York. AP

Los inversores de los bancos europeos son difíciles de impresionar. Unos pocos meses de ganancias de trading extraordinarias de bancos de inversión de entidades como Barclays, Credit Suisse y Deutsche Bank no han sido suficientes para revertir su escepticismo. El mensaje de los inversores sigue siendo claro: las unidades mayoristas deben seguir reduciéndose.

El reciente auge de los ingresos basados en los mercados parece reivindicar la decisión de consejeros delegados como Jes Staley, de Barclays, de conservar un gran banco de inversión. Los ingresos de los mercados de capitales de los 15 principales bancos de inversión del mundo aumentaron un 35% interanual en el segundo trimestre, según el proveedor de datos Tricumen.

Eso dio a Barclays y a otros con grandes operaciones al por mayor un colchón contra los cargos de deuda incobrable por el coronavirus. Por otro lado, los prestamistas centrados en el sector minorista, como Lloyds Banking Group y Banco Santander, vieron cómo la mayor parte de sus beneficios se veían mermados por las provisiones de deuda incobrable.

Sin embargo, los inversores siguen sin estar convencidos de los aparentes beneficios de la diversificación. Las acciones de Barclays están valoradas en solo el 38% del valor contable tangible del banco, utilizando la estimación mediana de 2020 de Refinitiv, o casi un cuarto por debajo de la media de sus rivales minoristas Lloyds y NatWest. Credit Suisse cotiza en un múltiplo del valor contable a plazo un tercio por debajo del de UBS, que ha retrocedido de forma más enérgica en su negocio de trading durante la última década. BNP Paribas, Deutsche Bank y Société Générale están valorados en promedio con un 48% de descuento en el Euro Stoxx Banks Index. Entre otras entidades de la zona euro más valoradas están prestamistas minoristas como el belga KBC y el italiano Intesa Sanpaolo.

Hay dos razones. Primero, los negocios mayoristas de Europa apenas han sido inmunes a la plaga de crédito fallido. El banco de inversión de Deutsche representó aproximadamente la mitad de las provisiones del grupo para las pérdidas de préstamos esperadas este año. Eso debilita el argumento de que el trading y la suscripción de valores son una cobertura fiable en los malos tiempos.

En segundo lugar, los altos rendimientos recientes parecen difíciles de sostener. Los negocios de banca de inversión de Barclays y Deutsche, por ejemplo, ganaron entre los dos 2.700 millones de euros en el primer semestre con unos fondos propios tangibles combinados de 52.500 millones de euros.

Esto implica un rendimiento anualizado del 10,7%, justo por encima de la regla general del 10% para el coste de los fondos propios de los bancos. Con los mercados de capital ya más tranquilos, es posible que pronto vuelvan a caer por debajo del umbral.

Unos pocos buenos trimestres apenas pueden compensar los años de baja rentabilidad. Por ahora, la presión de los inversores para reducir la banca de inversión sigue siendo tan fuerte como siempre.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías