Canarias

Canarias mira al teletrabajo para revitalizar la economía y atraer talento

Los expertos instan impulsar la captación de nómadas digitales por sus beneficios para las islas

Teletrabajo en Las palmas de Gran Canaria
Teletrabajo en Las palmas de Gran Canaria
Santa Cruz de Tenerife

Canarias recibió 15,1 millones de turistas en 2019 según los datos de Frontur. Un destino consolidado para el que, hoy, todo ha cambiado. El cero turístico por la crisis del coronavirus provocará una importante caída en el balance de turistas que las islas reciban en 2020. Esa es la mala noticia. La buena: que el despegue experimentado por el teletrabajo en estos meses les abren la oportunidad de impulsar su posicionamiento como destino de nómadas digitales, para los que el archipiélago reúne unas condiciones excepcionales.

No es que las islas no conocieran las ventajas de atraer a trabajadores remotos. Iniciativas como el Nomad City, uno de los eventos referentes en Europa y que se celebra anualmente en Las Palmas de Gran Canaria, lleva desde 2016 alumbrando un camino que ahora podría ampliar sus límites. Su fundador, Nacho Rodríguez, explica que la clave del teletrabajo y de su impacto económico consiste en que “rompe el ciclo de la económía tradicional, por el que un empleado recibe un sueldo que gasta localmente, en un ciclo que se retroalimenta”. La novedad que aporta, añade, “es que ya no es necesario crear el puesto de trabajo sino traer al empleado, y que sea él el que dinamice ese ciclo con su capacidad adquisitiva y de gasto”. A su vez, se convierte en generador de empleo porque, en muchos casos, también requiere contratar talento local.

El espejo en el que Canarias podría mirarse es la ciudad estadounidense de Tulsa, con una población similar a la de la capital grancanaria, unos 400.000 habitantes. Allí se puso en marcha hace dos años de la iniciativa Tulsa Remote, por la que se entregan 8.600 euros (10.000 dólares) para los teletrabajadores que deseen relocalizarse en la ciudad. En 2019, para las 100 becas ofertadas recibieron 10.000 solicitudes. La media salarial anual del centenar de trabajadores remotos elegidos fue de casi 90.000 euros, y cada uno gastó en la ciudad ese año 26.000 euros. “Además, ninguno mostró intención alguna de irse de Tulsa”, añade Rodríguez, quien apunta que hasta Tesla la ha incluido entre las dos finalistas del país para establecer su nueva fábrica.

El papel de las Administraciones públicas, y las facilidades que estas pueda brindar, se revelan cruciales para que las islas consoliden su posicionamiento como destino de teletrabajo. El fundador de Nomad City, quien es el único miembro español de la Asociación Mundial de Teletrabajo (RWA por sus siglas en inglés), explica que, en esa línea, han solicitado al Gobierno de Canarias que se dirija al Ministerio de Asuntos Exteriores para que habilite un visado especial que permita a este tipo de profesionales establecerse en el archipiélago durante el periodo que desarrollen su actividad, de modo similar al que ha implantado Barbados.

Teletrabajo y turismo

Existen otros beneficios que el teletrabajo puede aportar a Canarias. Para el experto y analista sobre la fenomenología turística, Fernando Gallardo, “potencia la movilidad, lo que se traduce en mayor turismo y consumo, y contribuye a la desestacionalización del destino”, con una distribución más homogénea de los visitantes durante todo el año. Según Gallardo, para que las islas se posicionen como destino de teletrabajo, deben ser capaces responder a las necesidades que este plantea, desde opciones de escolarización para los hijos de los teletrabajadores a la adaptación de las infraestructuras turísticas para acoger a sus familias durante periodos de varios meses.

David Blay, cofundador de la Escuela de Trabajo Remoto, incide en los valores de las islas para convertirse en un destino preferente para esta modalidad de trabajo. “Iniciativas como Nomad City, evento pionero en España, atrae a personas de todas partes del mundo para decirles que pueden vivir en un entorno magnífico, con unos costes menores a otros países de la Unión Europea y con todas las infraestructuras necesarias. Eso es lo que lo ha situado como un referente en el mercado europeo y anglosajón”. Una oportunidad que, concluye, Canarias puede aprovechar ante la caída del turismo tradicional a causa del coronavirus.

Los datos del teletrabajo

Teletrabajo. El porcentaje de teletrabajadores en España antes del coronavirus rondaba el 7 %, muy por debajo de Países Bajos o Suecia, donde los porcentajes superaban el 30 por ciento, según datos de Eurostat. Con el estallido de la crisis de la covid, y de acuerdo con un análisis del Banco de España publicado en mayo, se estima que hasta el 30,6 por ciento de los empleados españoles podría estar teletrabajando.

Beneficios. Las estimaciones apuntan a que, en Europa, los teletrabajadores en movimiento podrían rondar entre los 40 y 73 millones de personas, de los que España podría recibir entre el 10 y el 15 %. Esto es, entre 6 y 8 millones más de turistas anuales, de los que hasta 1,5 millones podrían corresponder a Canarias.

Pernoctaciones. La recepción de teletrabajadores podría incrementar la estancia media de turistas en España hasta los 30 días, con un aumento total en unos 45 millones de pernoctaciones, ocho millones más en el caso del archipiélago.

Normas
Entra en El País para participar