Rolls-Royce se aproxima al límite de su crédito

Los analistas de JPMorgan calculan que Rolls necesita unos 6.700 millones de euros de nuevas acciones

Rolls-Royce se aproxima al límite de su crédito

Rolls-Royce se acerca preocupantemente al límite de su tarjeta de crédito. Es probable que el fabricante británico de motores para aviones pierda al menos unos 4.500 millones de euros este año por las consecuencias que el confinamiento provocado por la pandemia ha tenido para las aerolíneas en todo el mundo. Las líneas de crédito adicionales proporcionan algo de alivio, pero cada vez se asemejan más a unas tiritas.

A primera vista, podría parecer que esta empresa de ingeniería valorada en unos 5.600 millones de euros, que ha perdido el 66% de su valor este año, ha superado lo peor. Los ingresos por el mantenimiento de motores, que el año pasado representaron un 25% de la facturación, están aumentando. Eso, unido al ahorro que supone eliminar el 17% de su plantilla, significa que el flujo de salida de caja de unos 3.350 millones en la primera mitad del año debería reducirse hasta solo unos 1.120 millones de euros en la segunda mitad. Y con unos 9.000 millones de “liquidez proforma”, parecería suficiente.

Sin embargo, si se analiza más de cerca ese colchón, se observa una preocupante falta de relleno. Del total, unos 4.700 millones de euros son efectivo. Pero de esos millones, unos 2.800 millones corresponden a créditos de los que East dispuso en marzo. Si le quitamos eso, y también los 1.120 millones de euros que Rolls dice que es probable que pierda en los próximos seis meses, a la empresa podrían quedarle solo unos 780 millones de su propio dinero a finales de año.

Eso deja poco margen, incluso si las perspectivas para 2021 fuesen halagüeñas. Y no lo son. Rolls calcula que las horas de vuelo de los motores de largo radio alcanzarán el próximo año unos niveles del 70% con respecto a antes de la crisis. Pero no se prevé que haya flujo de caja disponible hasta 2022. Aparte de las ventas de activos, las opciones son los accionistas o, en caso extremo, el Gobierno. Los analistas de JPMorgan calculan que Rolls necesita unos 6.700 millones de euros de nuevas acciones, un enorme 120% de su actual valor de mercado. No descarten que una gran empresa británica tenga como accionista al Estado dentro de poco.