Trump vs. Biden: campaña electoral en una América en llamas

Las bazas del presidente son la economía, la ley y el orden. Mientras los demócratas se echan a las calles, los republicanos esperan a las urnas

Trump vs. Biden: campaña electoral en una América en llamas

El 19 de junio de 2020 se conmemoró el 155 aniversario de Juneteenth: el día en que Abraham Lincoln abolió legalmente la esclavitud. Y Trump celebró un rally electoral el pasado sábado en Tusla (Oklahoma), con 20.000 asistentes confirmados que se quedaron finalmente en algo más de 6.000. Sin el contexto, pareciere que son actos normales. Pero el trasfondo, aquí, condiciona la interpretación. El movimiento BlackLivesMatter, con manifestaciones por todo el país, tras la muerte del afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco, ha conseguido sus objetivos, más allá de llamar la atención sobre el racismo en EEUU. Ha puesto a la policía y sus prácticas en el punto de mira. Líderes demócratas se arrodillan pidiendo perdón a los afroamericanos. Leyes que buscan la reparación económica para los negros, fruto de la esclavitud y la segregación, están en marcha; grandes empresas adoptan políticas de mayor afirmación positiva para los afroamericanos.

Los responsables de la campaña de Trump ha atribuido la baja asistencia al mitin de Tulsa al clima de tensión que ha incendiado las calles del país. La ciudad está vinculada históricamente la lucha por los derechos de la minoría negra: allí, en 1921, tuvo lugar la mayor matanza de afroamericanos desde la Guerra Civil (1861-1865). En entrevista con WSJ y con Fox News el 19 de junio, el presidente afirmó que su rally electoral tendría lugar en Tulsa “porque es una celebración con los afroamericanos por Juneteenth”. Y, si los demócratas quieren abolir departamentos de policía o retirarles la financiación, él lanza un decreto ley que reforma la policía: más formación, más dinero y un enfoque que responde a su posicionamiento electoral como presidente de law and order. Según Trump, ningún presidente ha hecho más por los afroamericanos que él. Cita los datos de creación de empleo de 2009-2019 en que la tasa de paro afroamericana se redujo, aunque volvió a aumentar con la pandemia entre marzo y abril, para volver a crear empleo entre los negros en mayo. Aunque los colectivos que cosecharon más empleo en mayo fueron los latinos, los asiáticos y las mujeres, tres grupos que con las manifestaciones antiracistas han caído en el olvido de los medios de comunicación, a pesar de que electoralmente y cara a las elecciones presidenciales del 3 de noviembre de este año, son los colectivos esenciales: las mujeres constituyen el 51% del electorado, los latinos, el 17%, los asiáticos, el 8%. Los afroamericanos se mantienen, como en las tres últimas elecciones, en el 13%. Quien consiga el voto latino, tendrá mucho ganado y Trump logró el 50% del voto hispano en 2016.

De haberse celebrado el 19 de junio las elecciones presidenciales, habría ganado el candidato demócrata, Joe Biden, superando a Trump en un 8% en voto popular. Las 20 encuestas nacionales hechas por nuestra firma en junio y los modelos estadísticos basados en machine learning de The Economist y New York Times otorgan hoy la victoria a Biden con los siguientes caveats: las elecciones no se celebran ahora, sino el 3 de noviembre; estos modelos tienen en cuenta encuestas y tendencias sociales y económicas, que son cambiantes, y el sistema electoral americano es indirecto, primando los delegados electorales sobre el número de votos. Por tanto, estos modelos estudian la realidad electoral conforme evolucionan los cambiantes acontecimientos económicos y sociales. A 19 de junio de 2020, toda América parece soliviantada por la cuestión racial. Trump usa la expresión de Nixon (“mayoría silenciosa”), para referirse a su electorado: no se manifiesta, trabaja, comparte sus valores y, aunque no se les vea, dice Trump, le votarán en noviembre. No se dice, pero se piensa: en un país con más armas que personas y donde republicanos de zonas rurales y evangélicos están armados hasta los dientes y, sus bunkers caseros acumulan comida para dos o tres años, parece raro que los votantes de Trump no hayan reaccionado frente a los manifestantes que arrasaron los comercios de Los Ángeles, Santa Mónica, Atlanta o Nueva York. Ambos bandos sostienen que cada uno está organizado a la perfección: los demócratas, reivindicativos, revolucionarios en manifestaciones; los republicanos, callados y en casa, esperando al día de las elecciones.

Mientras, la economía resurge, con crecimiento del PIB y el empleo en el tercer trimestre que anima a economistas y analistas a hablar ahora de la recuperación en V y sin que, según los asesores económicos de Trump, Larry Ludlow y Peter Navarro, vaya a haber un rebrote del virus en otoño, consecuencia de abrir la economía. Economía, ley y orden son las bazas electorales de Trump.

Biden tiene dos retos que resolver para ganar: ha de integrar en su candidatura las huestes de Bernie Sanders, a la izquierda de él. Y habrá de lidiar con los movimientos raciales de manera que no le sobrepasen. El propio Bernie Sanders está sorprendido: previó una revolución social, fruto de las desigualdades de riqueza e ingresos entre el 1% y el 99%. En su lugar, se ha encontrado con una revolución racial, con la que no contaba.

Mientras, a Trump le crecen los enanos: el Tribunal Supremo, de mayoría conservadora, da un doble revolcón al presidente: no deroga DACA (programa de Obama que protege a inmigrantes si llegaron a EEUU siendo niños) y protege más al colectivo LGTBI. John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de Trump durante 453 días, lanza hoy un libro demoledor para el presidente, titulado The Room Where It Happened: A White House Memoir.

Mucho camino queda por recorrer, en la carrera electoral hasta el 3 de noviembre.

Jorge Díaz Cardiel es Socio Director de Advice Strategic Consultants, Autor de ‘Hillary vs Trump’, ‘Trump, año uno’, ‘Trump, año de trueno y complacencia’