Propuestas de los expertos al Gobierno e intelocutores sociales para renovar los ERTE

Desde Fedea aconsejan rediseñar las exoneraciones a las empresas; facilitar la conversió de ERTE por fuerza mayor en otros ordinarios e incentivar la formación de los afectados

El Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá.
El Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá.

El Gobierno mantiene a estas horas una nueva reunión con los representantes sindicales y patronales para intentar cerrar un acuerdo en torno a las nuevas condiciones para prorrogar los Expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) a partir del 30 de septiembre, cuando vencen parte de la normativa que los regula vinculada a la crisis sanitaria.

Tras más de media docena de reuniones en las últimas semanas no ha sido posible llegar a un acuerdo, pese a los avances del último encuentro mantenido el jueves pasado. Ante este panorama un nutrido grupo de expertos del mercado laboral contactados por Fedea ha elaborado un documento titulado Por un mercado de trabajo moderno y resiliente dentro de los Informes del Grupo de Trabajo Mixto Covid-19 que está elaborando este think tank.

En dicho informe --coordinado por Florentino Felgueroso (Fedea), Marcel Jansen (Universidad Autónoma de Madrid y Fedea) y Juan-Francisco Jimeno Serrano (Universidad de Álcala, CEPR e IZA)-- una decena de expertos analistas laborales exponen sus propuestas para renovar los ERTE desde cuatro perspectivas: La prórroga de los ERTE a partir del 1 de julio; los posibles cambios en los incentivos para la incorporación de trabajadores desde los ERTE; la introducción de incentivos para la formación y la cualificación de trabajadores afectados por estos ajustes; y la revisión de la cláusula de mantenimiento y la prohibición de despidos.

Prórroga de los ERTE a partir del 1 de julio

Los expertos aconsejan que se prorroguen los ERTE por causa de fuerza mayor hasta finales de septiembre y su transformación, casi automática para empresas con una probada solvencia, en ERTE por causas económicas o productivas en los sectores más afectados por la no recuperación del nivel de actividad anterior a la crisis. En este punto recomiendan que se mantengan las condiciones pactadas en el diálogo social para los ERTE de fuerza mayor.

Asimismo creen que sería necesario que el nuevo decreto que apruebe estas prórrogas recoja " la máxima flexibilidad para “sacar y meter” – desafectar y afectar –, incluso de manera recurrente, a los trabajadores afectados por ERTE en función de su actividad real". Estas condiciones ya se apuntaron en un criterio de actuación de la Dirección General de Trabajo y en el decreto 18/2020 , pero estos expertos creen que estas facilidades deberían recogerse nítidamente en un texto legal.

Además, durante la prórroga de los ERTE por fuerza mayor hasta el 30 de septiembre "se deberían mantener las medidas extraordinarias en materia de protección de desempleo, incluida la reposición de los derechos a la prestación por desempleo para todos los trabajadores afectados, incluyendo los fijos-discontinuos", indican desde Fedea.

Otra de las cuestiones que sugieren es que se facilite al máximo la conversión de ERTE por fuerza mayor en otros ordinarios que son los provocados por causas económicas, técnicas, organizativas y de producción (ETOP). En este sentido, creen que debe mantenerse que una empresa pueda empezar a negociar un ERTE ETOP mientras esté vigente otro por fuerza mayor. Y, en ese caso "debería presumirse justificada la causa en que se fundamenta el procedimiento, ya que ambas están relacionadas con la crisis de la COVID-19".

Además, aseguran que el paso de ERTE por fuerza mayor a ERTE ETOP "es el momento para efectuar un control de la situación económica de las empresas". En concreto, reclaman que "se debería limitar las ayudas a empresas que eran solventes antes de la crisis de la COVID-19, y los planes presentados por las empresas deben ser coherentes con la evolución del empleo de la empresa previo a la crisis sanitaria". Esto es, para que ninguna empresa aproveche la situación para ajustar plantillas aunque recobre su actividad previa a la crisis.

Junto a todo esto, recomiendan una mayor facilidad para negociar las condiciones de los ERTE ETOP y que se distinga entre los casos individuales y colectivos para incluir a trabajadores en un ERTE.

Sin todas estas adaptaciones en dos fases para pasar de ERTE por fuerza mayor a ERTE ETOP durante los tres meses de verano en las empresas que lo necesiten, esta docena de expertos cree que el Gobierno debería prorrogar directamente los primeros hasta el 31 de diciembre.

Rediseño de los incentivos para incorporar trabajadores

Los autores de estas propuestas consideran que el actual esquema de distintas exoneraciones en el pago de cotizaciones sociales en función de dos tipos de ERTE por fuerza mayor: completos y parciales (con menores bonificaciones que los completos pero con mayores exoneraciones para los trabajadores que se incorporan a la actividad que para los  que permanecen en el ERTE) es un sistema "bienintencionado" pero que no obtiene buenos resultados.

Según explican estos expertos, este esquema de incentivos mediante exoneraciones que defienden desde el equipo de José Luis Escrivá en Seguridad Social y que rechazan patronal y sindicatos y se ha convertido en uno de los principales escollos para el acuerdo, "muestra el deseo de acelerar el ritmo de las reincorporaciones, pero en la práctica no funciona adecuadamente porque desincentiva el paso de un ERTE por causa de fuerza mayor completo a otro parcial".

Por tanto, en su opinión, la primera medida para rediseñar estos incentivos sería la supresión de la diferencia entre ERTE por fuerza mayor completos y parciales. Al tiempo, proponen que se mantenengan exoneraciones "relativamente generosas" para los trabajadores que siguen en ERTE, en particular en los sectores donde persistirán restricciones a la actividad. Una opción que sugieren es "la prórroga durante tres meses de los porcentajes de exoneración que aplican actualmente en el caso de los ERTE parciales", aunque varios de estos expertos abogan por exoneraciones aún mayores.

Además, aseguran que también sería conveniente "mantener durante un tiempo la exoneración, parcial o completa, de las cuotas para los trabajadores reincorporados y aplicarla tanto en el caso de los ERTE por fuerza mayor como en los ERTE ETOP", algo a lo que ya se mostró, en parte, dispuesto el Gobierno en la última reunión del jueves pasado.

Dicho todo esto, reclaman unas reglas de exoneración mucho más sencillas a partir del 1 de julio y, posteriormente, para el período octubre-diciembre "se podría establecer una regla que vincula los porcentajes de exoneración al ritmo de la recuperación de la actividad, lo que permitiría diferenciar los incentivos por sectores", proponen estos expertos. Finalmente, en materia de exoneraciones, también creen que sería bueno crear una exoneración parcial o total de la cuota de la Seguridad Social para los autónomos de sectores cuya actividad no se vaya a recuperar en un plazo de tiempo.

Incentivos para la formación y la movilidad laboral

Estas propuestas de Fedea añaden una cuestión que no está siendo tratada en el diálogo social. Para estos expertos sería imprescindible introducir en la negociación para prorrogar los ERTE la variable de la formación de los trabajadores afectados. Para ello, aseguran que se debería fomentar la dedicación de las horas no trabajadas por estar en ERTE a actividades formativas y de cualificación profesional, "en especial en aquellos sectores donde la recuperación de la actividad no sea completa mientras que no se controle totalmente el problema sanitario".

La forma de incentivar esta formación, sería a su juicio, ofrecer mejores condiciones para los ERTE de empresas que formen a sus trabajadores. Es más, creen que la participación en las actividades formativas ofrecidas por la empresa durante el ERTE debería ser "obligatoria para los trabajadores afectados, al menos para los que no tengan cargas familiares".

Asimismo, plantean la posbilidad de que un trabajador en ERTE que acepte un empleo de otra empresa o abriera su propia actividad pudiera mantener "durante un tiempo y con carácter parcial" la prestación por desempleo que le correspondiera, haciéndola compatible con el nuevo salario o los ingresos por cuenta propia.

Revisión de la cláusula de mantenimiento de empleo

El cambio que proponen estos expertos en la cláusula de los ERTE que obliga a la empresa a mantener el empleo neto de su plantilla, salvo excepciones, salvo pena de tener que devolver todas las cotizaciones exoneradas, es que esa exigencia "se limite a que no existan despidos declarados improcedentes o nulos, y la devolución de cotizaciones tendría que limitarse exclusivamente a cada trabajador así despedido".

Por último, y aunque el próximo 30 de septiembre decae legalmente la prohibición de hacer despidos objetivos relacionados con la pandemia, piden al Gobierno que refleje expresamente en la nueva norma que en este punto de la regulación se vuelvea aplicar el régimen general de despidos de los arts. 52.c y 51 ET. Es decir, se deberían permitir los despidos procedentes por razones económicas, productivas u organizativas relacionadas con la pandemia.

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