La pandemia y el negocio online asfixian en Bolsa a los dueños de centros comerciales

El shock para el ‘retail’ por el Covid-19 acelera las dudas sobre el sector. Los propietarios se dejan entre un 30% y un 60% de cotización en lo que va de año

La pandemia y el negocio online asfixian en Bolsa a los dueños de centros comerciales

La desconfianza de los inversores hacia el mundo inmobiliario de los centros comerciales es total y se percibe en el hundimiento absoluto de las cotizaciones en Bolsa de prácticamente todos los grandes dueños de estos activos. Si en los últimos años este sector ya era el patito feo en el inmobiliario por las dudas que surgían sobre cómo iba a afectar el negocio online, la pandemia y el confinamiento a nivel mundial ha acabado de asfixiar a estas empresas en los mercados.

Prácticamente todas las grandes inmobiliarias especializadas en retail han sufrido un patrón parecido. A partir de 2017 comienzan a ceder valor en Bolsa pero el hundimiento se acusa desde marzo de este año debido a la pandemia de Covid-19 y al cierre de este tipo de centros, en España hasta hace escasamente unos días. Las acciones del mayor gigante europeo del sector y con fuerte presencia en España, Unibail-Rodamco-Westfield, se han dejado casi un 60% de su valor desde enero y la francesa Klépierre cede más de un 45% en el año. La mayor del sector, la estadounidense Simon Property, de igual forma se deja más de un 45%.

“En estos últimos meses ha habido un cambio de paradigma en el consumidor, por lo que habrá que reforzar algunos modelos ya existentes. Esta crisis ha acelerado una tendencia en la que ya veníamos tiempo trabajando, para incorporar las nuevas tecnologías que reclama actualmente el cliente y satisfacer sus nuevas prioridades e intereses”, refleja Eduardo Ceballos, presidente de la Asociación Española de Centros y Parques Comerciales (AECC), sobre los cambios a los que se enfrenta esta actividad.

“El principal reto al que nos enfrentaremos en los próximos meses será, en nuestra opinión, reinventar un nuevo marco de relaciones entre comerciantes y propietarios. En este sentido, los arrendadores de los espacios comerciales deberán implicarse directamente en los negocios de sus operadores, dinamizando y estimulando sus ventas, e incluso, participando en el capital de aquellos comerciantes claves”, propone Sebastián Palacios, director general de Carmila, uno de los grandes propietarios de centros en Europa. “Hoy en día, el sector del retail está inmerso en una situación sin precedentes”, confiesa.

En la Bolsa de Madrid, la única socimi especializada en retail y con presencia en el mercado continuo es Lar España, que en lo que va de año se ha dejado un 30% y desde su estreno bursátil hace seis años cede más de un 50%. En el caso de esta inmobiliaria presidida por José Luis del Valle se puede comprobar también cómo su capitalización actual es de 435 millones de euros frente a un valor neto de los activos (NAV) –el valor descontando la deuda– que se sitúa en los 1.002 millones. Eso significa que cotiza con un descuento de más del 55% de lo que realmente valen sus propiedades en el mercado. En el caso de otras inmobiliarias especializadas como Castellana Properties (propiedad del fondo sudafricano Vukile) o de General de Galerías Comerciales (del empresario Tomás Olivo) su cotización en el MAB es meramente testimonial porque su free float es casi nulo. Otras como Merlin (en el Ibex) cuenta con una pequeña parte de retail y también se deja más del 30% de su valor en lo que va de año.

En Europa, otros grandes operadores como Carmila, Hammerson o Intu también se han visto afectadas en Bolsa, especialmente esta última empresa británica, ahogada por la deuda y por el declive de la actividad por el negocio online, y que cotiza con un descuento del 94% sobre NAV.

“El modelo de centro comercial está evolucionando a medida que los hábitos de los consumidores varían y el negocio online se incrementa. Además de tener un mix atractivo de marcas para atraer clientes y proveer experiencias que no se tienen en el canal online, por supuesto con los sucesos de los últimos meses es muy importante el trasladar poder hacer compras rápidas y seguras”, cree Rafael Mateu, responsable de asset services de la consultora Cushman & Wakefield.

“La crisis del Covid-19 ha acercado el cambio, de cuya necesidad ya éramos conscientes en el sector”, afirma Helena de Arcos, responsable de la división de retail del gestor de activos MVGM. “Consideramos que el futuro del modelo offline pasa por la necesidad de evolucionar e invertir en procesos que le permitan seguir funcionando aunque se den situaciones de cierre como la que hemos vivido, mediante las entregas a domicilio o el click & collect”, añade. “Los centros comerciales serán más tecnológicos y veremos nuevas tendencias en el retail. Desde hace tiempo el consumidor es omnicanal y combina internet y la tienda física, busca en internet y compra en la tienda física y viceversa”, cree, por su parte, Ceballos, de la AECC.

El valor de lo físico

Adaptación. “Tenemos que ser capaces de adaptarnos y reinventarnos con el objetivo de seguir atrayendo la atención del consumidor, y para ello, la innovación jugará un papel clave”, apunta Sebastián Palacios, de Carmila. “El negocio físico, además, es un negocio maduro que a lo largo de su existencia ha sabido adaptarse a los cambios siempre con éxito, del mismo modo que se está adaptando a los nuevos escenarios. Durante el confinamiento, el ecommerce ha crecido exponencialmente por razones obvias, pero con el desconfinamiento estos picos de crecimiento se están frenando”, coincide Helena de Arcos, de MVGM.

Soporte. “Los centros comerciales tendrán un papel más relevante para el comercio online porque son el principal punto de contacto de la marca con sus clientes. Hay que recordar también que operadores nacidos online están entrando también en tiendas físicas”, recuerda Eduardo Ceballos, de AECC. “Los centros comerciales seguirán apostando por aquellas actividades que necesitan presencia física en las tiendas: health & beauty, servicios o deportes”, afirma Rafael Mateu, de C&W. “El rol de las tiendas está variando, ahora también aportan un soporte físico a la actividad online de cada una de las marcas, tanto a nivel logístico como de experiencias”, añade.

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