Cani Fernández, una abogada sin miedo a la competencia

La próxima presidenta de la CNMC se labró fama de independiente y experta en monopolios y la UE en Cuatrecasas

Cani Fernández, próxima presidenta de la CNMC.rn
Cani Fernández, próxima presidenta de la CNMC.

Una mujer con mucho carácter y determinación, que se empeña en sacar adelante su opinión, pero que trata a los demás con justicia. Es el perfil de Cani Fernández (Cartagena, 1963), candidata del Gobierno a presidir la CNMC y socia hasta hace unos meses de Cuatrecasas, cuando dejó el despacho para asesorar en el Ministerio de la Presidencia.

La elección, como no podía ser de otra forma, ha generado polémica por ese paso breve por el equipo de Iván Redondo, el consejero para todo de Pedro Sánchez. Pero quienes la conocen reivindican su independencia y su criterio propio, labrado en décadas de pleitos y una vida complicada, pues se quedó viuda muy joven, con un hijo de un año.

Ella y otros cuatro candidatos al consejo de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia tendrán que comparecer en el Congreso de los Diputados para su evaluación y el Consejo de Ministros los nombrará después por real decreto. La nueva CNMC estará formada por cinco miembros a designación del PSOE, entre ellos Fernández, mientras que PP (que llegó a tener ocho), Cs, PNV, ERC y Unidas Podemos tendrán uno cada uno.

Aunque nació en Murcia, Cani (el nombre que aparece en su DNI) Fernández se siente aragonesa, lugar de procedencia de sus padres. Hizo Derecho en la Universidad de Zaragoza, a cuyo grupo de teatro perteneció, y un máster de Derecho de la Unión Europea en la Universidad Libre de Bruselas. A los 29 años enviudó y decidió ir al Tribunal de Justicia de la UE como letrada. “Nuestro trabajo es esclavo y cuando haces un deal requiere una dedicación de 24 horas. En aquella época necesitaba organizarme mejor y luego tirar para adelante. Era el cabeza de familia, me tocaba todo, y aunque podemos hacer todo, la clave es poder organizarte”, contaba en una entrevista en CincoDías.

Con el tiempo se volvería a casar con Jorge Padilla, también experto en competencia, que es director gerente sénior de la consultora Compass Lexecon y jefe para EMEA. Con él tuvo otro hijo, a los que hay sumar dos hijas de él a las que ella quiere como si fueran suyas.

Fernández estuvo en el TJUE entre 1994 y 1997, año en que entró en Cuatrecasas, donde adquirió un enorme peso, especialmente como directora del grupo de derecho comunitario y de la oficina en Bruselas, donde conoció a Nadia Calviño cuando esta era directora general adjunta de Competencia y Mercado Interior de la UE. Sus excelentes francés e inglés le labraron un gran prestigio en la profesión.

Durante sus más de dos décadas en la firma, participó en operaciones como la opa de Endesa por parte de Enel y Acciona o la venta de Agbar a Suez. También fue una de las asesoras legales de Uber ante la justicia europea. Uno de los procesos a los que más tiempo dedicó fue al de las cláusulas suelo de las hipotecas, representando a Banco Popular (lo perdió).

Y se ha enfrentado a la propia CNMC: defendió a Volkswagen en el caso del cártel de coches y concesionarios que deshizo la Comisión en 2015, y a la papelera Saica por otro caso de colusión en el sector, así como a Mediaset en la investigación de conductas anticompetitivas en el mercado publicitario por parte del grupo y Atresmedia. Dado ese currículum, podría tener que inhibirse en varias decisiones de la CNMC.

En su tiempo en el despacho, cuenta su entorno, demostró tener mucha personalidad, nivel intelectual y seriedad, sin mala intención y con la ética y la deontología muy presentes. Su trato personal, dicen, es muy bueno, especialmente con los jóvenes y con el personal, aunque con los socios siempre pudiera haber sus diferencias. Es, dicen, una gran lectora y mujer culta, y enorme viajera, pero siempre por motivos profesionales. Muy ocupada siempre, no tiene miedo a los medios de comunicación, a tener su cuota de protagonismo.

El trabajo del despacho no le impidió, a costa del correspondiente sacrificio, dedicar, por el prestigio, parte de su tiempo al mundo académico, dando clases de su especialidad: desde 2001 era profesora asociada en la Universidad Carlos III de Madrid, y desde hace unos años también de la Barcelona Graduate School of Economics y la Toulouse School of Economics.

Su nombre aparece en los principales rankings jurídicos nacionales e internacionales, y en 2018 recibió el premio Outstanding Contribution to the Legal Profession del directorio Chambers por su aportación al sector. Fue la primera mujer en lograrlo; también la segunda mujer socia de Cuatrecasas. Ella reivindica que las dificultades sean las mismas para ambos sexos, no que se les dé más a las mujeres por el hecho de serlo. Antes no muy partidaria de las cuotas, últimamente se mostraba casi favorable a ellas al menos públicamente.

Hace un año se postuló contra corriente para dirigir Cuatrecasas, frente al candidato favorito, el entonces director general, Jorge Badía, en un momento complicado para la firma por las tensiones del proceso independentista catalán. Fernández consiguió un gran respaldo, pero no lo logró.

En febrero, al anunciarse su fichaje por Presidencia, estaba en San Francisco dando una conferencia. De ser la segunda socia más antigua de una firma importante pasó a ser una más del grupo de asesores de Redondo, jefe del gabinete de la presidencia del Gobierno, un puesto que encajaba poco con su perfil de liderazgo y de tomar la última palabra.

Una vez la crisis sanitaria ha amainado, el Ejecutivo ha retomado su agenda; desde septiembre tenía pendiente renovar a la mitad de los diez miembros del consejo de la CNMC. La vicepresidenta Nadia Calviño ha impuesto su criterio en los designados por el PSOE. Fernández es abogada, frente al perfil de su predecesor, el economista José María Marín Quemada. El vicepresidente será Ángel Torres, este sí economista, y alto cargo con Solbes y Zapatero. Cuenta Fernández con experiencia en conocimientos en telecomunicaciones y energía, dos de los sectores clave para la Comisión. La crisis provocada por el virus generará tensiones en el mercado y en la competencia que requerirán su conocimiento jurídico.

Conexiones

Pertenece a múltiples grupos y asociaciones del sector y ha sido, por ejemplo, vicepresidenta del Economics Committee de la sección antitrust de la American Bar Association.

En Linkedin sigue solo a dos influencers (así los clasifica la red social profesional): Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, y Ana Botín, presidenta de Santander.