El precio del alquiler cede ante el peso de la crisis

Los expertos prevén un descenso a partir del verano, una vez absorbida la demanda paralizada desde marzo

Vista de un cartel para alquilar un local en el centro de Madrid.
Vista de un cartel para alquilar un local en el centro de Madrid. EFE

El mercado del alquiler de vivienda está poco a poco saliendo del estado de obligado letargo que impuso en confinamiento. La parálisis fue tal que, entre las medidas extraordinarias que aprobó el Gobierno en marzo, se estableció la posibilidad de prorrogar de forma excepcional por un máximo de seis meses los contratos que vencen entre el 2 de abril y hasta dos meses después del fin del estado de alarma, sin que el casero pueda elevar la renta. Ya en fase de desescalada, las primeras operaciones de alquiler de vivienda corresponden en buena parte a esos contratos que han vencido en el último mes y medio, en un mercado que muestra los primeros síntomas de cambio ante el efecto arrollador del coronavirus en la economía española.

La pandemia va a acelerar el fenómeno de estabilización de precios que ya se esperaba para este año, en especial en las zonas más caras de Madrid y Barcelona, donde las rentas ya habían alcanzado el límite de esfuerzo financiero capaz de asumir por el inquilino. Pero más allá de echar el freno en una escalada de precios que ya era insostenible, la crisis que está provocando la pandemia va a traer también un descenso en las rentas, que comenzará a notarse en los próximos meses. La razón es obvia, la oferta va a tener que adaptarse necesariamente a una demanda más inestable en un contexto de crisis y de aumento del desempleo, si bien siempre van a quedar zonas muy cotizadas donde los precios se resistirán a descender. “La demanda se va a hacer más exigente. Hasta ahora no había casi negociación en los alquileres”, explican en Fotocasa, donde no prevén en cualquier caso un descenso acusado de los precios. Y por el lado de la oferta, la prioridad para los caseros no va a ser tanto el precio sino las garantías de pago

En la Agencia Negociadora del Alquiler, centrada en la intermediación del alquiler en Madrid, ya detectan que los propietarios están dispuestos a bajar las rentas si se ofrecen garantías económicas y mayor seguridad. “Creemos que los precios experimentarán una ligera bajada, que se va a notar sobre todo a finales de año”, sostiene José Ramón Zurdo, director general de la compañía.

Por lo pronto, el fenómeno está siendo sin embargo el contrario: un incremento de precios en la oferta de alquiler que viene motivado por todos los propietarios de viviendas de alquiler turístico que, ante las dificultades de esta actividad, han optado por dar un uso residencial a ese alquiler. Eso explicaría el alza de precios gegistrada durante abril del 4,6% en la ciudad de Madrid y del 4,6% en Barcelona, según datos de Fotocasa. “Ya se está notando un aumento de la oferta de viviendas que se está destinando al alquiler residencial y que provenían del alquiler turístico” apunta Zurdo, de la Agencia Negociadora del Alquiler, que advierte que tal aumento de la oferta se dará solo en zonas muy concretas, precisamente las más turísticas.

Los operadores de alquiler turístico se pasan al residencial y han elevado los precios de oferta en las grandes ciudades

“Se han observado ya aumentos de ofertas de alquiler en las zonas céntricas de Madrid, Barcelona, Palma”, insiste Carlos Olmos, Fundador y Director de urbanData Analytics, empresa especializada en gestión de datos del mercado inmobiliario. Y como muestra, un botón. En el centro de Madrid hubo un aumento de la oferta de 2.000 viviendas en abril.

Se trata de una oferta más cara. Como explica Antonio Carroza, fundador y consejero delegado de Alquiler Seguro, las expectativas del operador de alquiler turístico que pasa a residencial “son mucho más elevadas, no se ajustan a mercado”. Con el alza de precios intentan, con contratos de tan solo un año, compensar la pérdida que supone renunciar a la actividad en plataformas como Airnbnb, a la espera de la reactivación del turismo.

Junto al nuevo fenómeno del alquiler turístico reconvertido, la novedad por el lado de los inquilinos es toda la demanda que ha quedado embalsada a la espera de la desescalada. “En este mes estamos viendo muchas operaciones por contratos que vencen en mayo y también de quienes no se pudieron cambiar de casa en marzo o abril”, explica Carroza. Esa demanda contenida aún no permite el descenso de precios, que sí serán más evidentes a partir del verano, augura el responsable de esta agencia de alquiler a nivel nacional.

Los caseros van a dar prioridad a la garantía en el pago, lo que permitirá rebajas

En Fotocasa señalan al mes de septiembre, el más intenso en operaciones junto a enero, como el punto de inflexión para la bajada de precios este año. Pero en el medio y largo plazo, el arrendamiento seguirá contando con fuerzas que impedirán un abaratamiento significativo.”La dificultad de acceso a la compraventa, las tendencias sociodemográficas y la flexibilidad laboral actual, harán que el sector del alquiler se vea reforzado”, auguran desde urbanData Analytics (uDA).

 

Las nuevas tendencias en la búsqueda

Extrarradio. La pandemia del coronavirus y las largas semanas de confinamiento han modificado eL perfil de lo que busca quien vive de alquiler. Las agencias especializadas han detectado estas semanas un aumento evidente de las búsquedas de vivienda en las afueras de la ciudad, lo que da la opción a tener más espacio, terrazas y zonas ajardinadas. “Los inquilinos buscan ahora viviendas más grandes, con balcones y terrazas, en zonas ajardinadas, en un movimiento inverso del centro a la periferia”, explican desde la Agencia Negociadora del Alquiler.

Cambio de casa. Otra tendencia que puede acentuarse con el coronavirus, según apuntan en Fotocasa, es la de quienes están insatisfechos con su vivienda habitual y contemplan ahora la posibilidad de venderla o alquilarla para irse a vivir a otra casa con más espacio y comodidades.

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