Banca

El FMI estima que la banca aún será poco rentable en 2025

El entorno de bajos tipos de interés impedirá recuperar rentabilidad tras el impacto de la crisis generada por el Covid-19

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. EFE

Jarro de agua fría, y muy fría. El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que la mayoría de bancos de las mayores potencias económicas del mundo están en riesgo de ser aún poco rentables en 2025, con generación de beneficios por debajo de su coste de capital, por la perspectiva de un entorno de bajos tipos de interés junto al impacto de la crisis generada por el Covid-19.

El informe llega en un momento en el que el Banco Central Europeo (BCE) ha alertado sobre la baja rentabilidad de las entidades financieras, pero considera que, en general, están fuertes para abordar esta crisis sanitaria.

El FMI, en un nuevo capítulo de su Informe de Estabilidad Financiera Global, publicado este viernes, alerta también de la baja rentabilidad del sector, pero lo alarga hasta después de la pandemia. Mantiene que la rentabilidad ha sido un "desafío persistente" para los bancos en la mayoría de economías avanzadas desde la crisis financiera de 2008, por lo que el escenario que se abre tras esta nueva crisis, esta vez generada por el Covid-19, presenta una nueva serie de riesgos a la baja.

Los economistas del FMI han realizado un modelo econométrico incluyendo a los principales bancos de un grupo de nueve países desarrollados, los pertenecientes al G7 más Suiza y Suecia. España, por tanto, no ha sido analizada. De acuerdo con una simulación, una "gran parte" de sus sectores bancarios podrían ser incapaces de generar beneficios por encima de su coste de capital para 2025.

El ejercicio de simulación apunta a que las rentabilidades se deteriorarán significativamente este año y no mejorarán apenas si se pone la vista en 2025. Para los bancos sistémicos globales, el RoE (rentabilidad sobre recursos propios) será inferior al 4% para más de la mitad de los bancos este año y para más del 40% en 2025. Apenas un 20% de las entidades tendrá rentabilidades entre el 6% y el 8% en 2025 y el ejercicio no arroja rentabilidades superiores al 8% ese año.

En cuanto a los bancos que no son de carácter sistémico global, el análisis por regiones muestra más rentabilidad en Norteamérica que en los tres países de la zona euro analizados. En estos últimos, en torno a un tercio de las entidades no superará un RoE del 4%, otro tercio estará entre el 4% y el 6% y casi todos los demás entre el 6% y el 8%, con alguna excepción por encima el 8%.

"La previsión de rentabilidad bancaria a corto plazo (2020 y 2021) se verá afectada negativamente por el abrupto alza de costes crediticios debido a la recesión económica generada por el brote del Covid-19", ha explicado el FMI. "Esa compresión en los márgenes probablemente persistirá y se intensificará porque los tipos a largo plazo han descendido como resultado de la política monetaria acomodaticia", ha agregado la institución con sede en Washington.

Ante este escenario, el organismo ha asegurado que los bancos tienen capacidad para mitigar estas presiones sobre su rentabilidad estructural mediante el incremento de los ingresos ajenos a los intereses (como las comisiones), el recorte de costes o el aprovechamiento de las nuevas tecnologías. Estas medidas también ayudarán a los bancos a competir mejor contra las 'fintech' y contra los intermediarios financieros no bancarios.

Sin embargo, el FMI también ha puesto su mirada sobre la posibilidad de que las entidades decidan incurrir más riesgos para tratar de elevar su retorno.

"Las presiones sobre la rentabilidad a medio plazo podrían inducir a los bancos a incrementar los riesgos de crédito, de plazos de vencimiento, de liquidez o de operaciones de forma los suficientemente agresiva como para plantar las semillas de futuros problemas", ha alertado.

Así, el FMI ha recomendado a los políticos y supervisores a desplegar una "combinación" de políticas que preserven un equilibrio entre la estabilidad financiera, el mantenimiento de la fortaleza de las instituciones financieras y el apoyo de la actividad económica.

"Las autoridades pueden implementar una serie de políticas para ayudar a mitigar las vulnerabilidades derivadas de la toma excesiva de riesgos y garantizar un flujo de crédito adecuado a la economía, incluida la eliminación de los impedimentos estructurales para la consolidación bancaria, la incorporación de un escenario de bajos tipos de interés en las evaluaciones y supervisión de riesgos de los bancos, y el uso de políticas macroprudenciales para mitigar los incentivos de los bancos para la toma excesiva de riesgos", explica el organismo.

"Las autoridades del sector financiero deberían incorporar en sus decisiones y valoraciones de riesgo el impacto potencial del entorno de tipos bajos de interés en los bancos. La planificación de capital por parte de supervisores y los test de estrés deberían incluir escenarios de lower for longer [tipos bajos durante mucho tiempo", ha recetado el organismo presidido por Kristalina Georgieva.

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, declaró este jueves el jueves en una entrevista en el Financial Times que los supervisores deberían impedir el pago de dividendos y las recompras de acciones, medidas ya puestas en marcha por el BCE para este año, por lo menos hasta octubre, aunque varios banqueros y bancos de inversión consideran que ninguna entidad europea abonará en 2021 dividendos correspondientes a 2020.

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