Pimco: “La falta de firmas tecnológicas es un lastre para Europa”

Entrevista con la directora general y gestora de fondos en la oficina de Pimco en Londres

Geraldine Sundstorm, directora de asignaciónd de activos de Pimco para Europa, Asia y Oriente Medio.
Geraldine Sundstorm, directora de asignaciónd de activos de Pimco para Europa, Asia y Oriente Medio.

La opinión de la gestora de fondos Pimco (propiedad de la aseguradora alemana Allianz) es una de las más escuchadas en todo el mundo. No en vano, gestionan activos por valor de 1,6 billones de euros y su especialidad son los bonos emitidos por Gobiernos. Geraldine Sundstrom (Dijon, 1974) es una de sus directivas más importantes para Europa, Asia y Oriente Medio, máxima responsable de la gestión multi activos y gestora de fondos que suman más de 3.000 millones de euros de patrimonio. Su fondo de referencia, el Pimco GIS Dynamic Multi-Asset, acumula en el año una rentabilidad del 2,2% y es uno de los mejores de su categoría de fondos mixtos flexibles, en un periodo de tres ejercicios. La combinación de una adecuada asignación de activos y una capacidad de reacción rápida es fundamental para explicar los buenos resultados.

¿Cuáles son las principales posiciones en los fondos que administra?

La exposición a Bolsa es del 14%. Concentrada en valores tecnológicos, sanitarios y biotecnológicos en Estados Unidos y Japón. Además, tenemos una posición corta sobre la renta variable europea, que es de menor calidad y se enfrenta a mayores perturbaciones. También nos gustan las acciones de China de asistencia sanitaria y biotecnología. Además, seguimos invirtiendo en deuda pública de alta calidad, con dos años de duración, en particular en Estados Unidos y Canadá, donde los tipos de interés todavía tienen cierto margen en entornos adversos.

¿Cuál es su visión actual sobre el mercado?

Tenemos un equilibrio entre la cautela y la alta convicción. Los precios de los activos se han ajustado bruscamente tanto al bajar como al subir. Ahora, las valoraciones se han vuelto más atractivas, pero el camino de la pandemia y sus consecuencias aún no está claro. Las principales economías están en recesión, aunque es probable que se produzca un repunte a finales del segundo semestre del ejercicio. Aun así, los riesgos siguen apuntando a nuevas correcciones, de ahí nuestra prudencia.

Sus fondos llevan un rendimiento del 2% en 2020, a pesar de las fuertes caídas de los mercados de valores. ¿Cuál ha sido la clave?

Pimco siempre ha tenido un punto de partida macroeconómico para invertir y eso ha sido muy importante este año. Si bien no anticipábamos una pandemia, la opinión era que nos encontrábamos en un entorno de ciclo tardío, por lo que se hizo hincapié en la calidad y la liquidez, favoreciendo una exposición al riesgo moderada. Esta postura por sí sola no habría sido suficiente para navegar por el entorno de la crisis de finales de febrero y marzo. La clave ha sido ser muy ágiles. Desde muy pronto cambiamos nuestra inversión pura en acciones en una posición de valor relativo, donde se combinan apuestas alcistas y bajistas. En conjunto, la Bolsa pasó de pesar el 40% de la cartera a un 10%. Además, añadimos coberturas en el vulnerable mercado de crédito de alto rendimiento.

¿Por qué empezaron el año con un perfil de riesgo bajo y a utilizar las estrategias de valor relativo?

Al comienzo de una etapa expansiva, como a finales de 2019, tiene sentido tener más activos de renta variable u otros activos de riesgo, como bonos corporativos. En una parte avanzada del ciclo, como en los últimos dos años, la diferenciación entre los mercados y dentro de ellos comienza a crecer. En este entorno de ciclo tardío es donde las posiciones de valor relativo pueden ayudar. Por ejemplo, las coberturas sobre las Bolsas europeas para reducir el riesgo global de la cartera. Eso ha funcionado muy bien para nuestros inversores, ya que las acciones europeas han tenido un rendimiento inferior al de otros mercados de valores este año. En última instancia, es una herramienta útil dentro de ese marco de amplitud y agilidad.

¿Qué tipo de activos han funcionado mejor como refugio seguro?

Los bonos del Estado de alta calidad han funcionado bien, hemos tenido bonos de Estados Unidos Canadá y Australia, así como divisas como el dólar. Las posiciones de valor relativo correctas también han ayudado como valor refugio.

¿Qué opina de los mercados de valores en Europa? ¿Hemos visto ya los mínimos anuales o habrá más correcciones?

Los responsables políticos europeos se enfrentan a importantes desafíos. La fuerte caída del producto interno bruto (PIB) de la zona del euro en el primer trimestre y la probabilidad de un desplome mucho más dramático en el segundo trimestre son coherentes con nuestra previsión de que la economía de la zona del euro se contraerá en torno al 10% este año, con riesgos sesgados hacia una mayor contracción. Y si bien se necesita urgentemente una alianza fiscal y monetaria comprometida y decisiva para hacer frente a la crisis económica, hay mucha incertidumbre por delante. Por ello, seguimos prefiriendo otros mercados frente a Europa; la falta de tecnología sigue siendo un lastre para la Bolsa europea, especialmente porque las compañías tecnológicas se están convirtiendo en claras ganadoras de la situación actual.

¿Cómo juzga las medidas adoptadas por los bancos centrales?

Han hecho un muy buen trabajo, al proveer siempre una opción de compra cuando el mercado se estaba desplomando, lo que es muy importante mentalmente. Las autoridades fiscales y monetarias han logrado una cosa: que las Bolsas estén inmunizadas. Cada semana estamos viendo más compras de los bancos centrales en activos de menor calidad y más paquetes fiscales. El impulso fiscal está alcanzando alrededor de 4% del PIB global. Podríamos decir que de las tres dimensiones de la crisis, la sanitaria, la económica y la financiera, al menos esta última ha sido adecuadamente abordada, lo cual es un gran alivio.

¿Qué hay de esa segunda dimensión, la económica? ¿Está encarrilada?

Solo parcialmente. Haber resuelto la parte financiera ha permitido que no se agrave aún más el problema. Ha evitado que colapse el sistema y ha hecho que la economía siga con vida, a la espera de la reactivación. Aun así, hay que recordar que la situación es muy difícil, con la mayor tasa de paro en Estados Unidos desde los años 30, con un 90% de caída en los vuelos comerciales, con unos indicadores de confianza empresarial nefastos, con la morosidad aumentando rápidamente, sin fecha para la reapertura de restaurantes y centros de ocio, con las compañías dejando de pagar dividendos y disrupciones en las cadenas de suministro industrial. También habrá que ver cómo esta pandemia modifica los hábitos de consumo.

¿Qué medidas están adoptando para los próximos meses?

Estamos observando los mercados muy de cerca, y tenemos mucha pólvora seca acumulada para poder utilizarla en el momento adecuado. El nivel de efectivo en el fondo Dynamic Multi-Asset es del 15%. Un buen producto de asignación de activos debería tener lo que yo llamo amplitud y agilidad. La amplitud significa capacidad de invertir ampliamente en diferentes mercados para mezclar las oportunidades en todo el mundo y en diferentes clases de activos. La agilidad es disponer del suficiente margen de discrecionalidad y de unos procesos bien engrasados para utilizar esas oportunidades.

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