Las pymes europeas no necesitan un bote salvavidas, sino el boca a boca

Es probable que no quieran endeudarse más con los programas de crédito avalados por los Estados

Hemel Hempstead (Inglaterra), el 24 de marzo.
Hemel Hempstead (Inglaterra), el 24 de marzo. REUTERS

A las pymes europeas se les está lanzando una balsa salvavidas cuando lo que necesitan es el boca a boca. Los Gobiernos británico, francés y español quieren ayudarles a superar con un tsunami de préstamos bancarios. Para incentivar a los bancos, están garantizando el 70%-90% de la deuda. Hasta el miércoles se habían prestado en Reino Unido 1.300 millones de euros a 6.000 pymes; el Gobierno prometió 380.000 millones (empresas grandes incluidas).

Una solución rápida sería copiar el sistema de garantía del 100% de Suiza, que hasta el miércoles había desembolsado 15.200 millones. Un banco con un 20% de cuota de mercado podría prestar hasta 37.000 millones en el marco de un programa estatal de 185.000 millones. Con una garantía estatal del 80%, tendría 7.000 millones de exposición, suficiente para provocar prolongadas evaluaciones de riesgo de crédito. Con una garantía del 100%, el proceso sería mucho más rápido.

Pero incluso el ejemplo suizo puede no ser adecuado. Sus préstamos son pequeños comparados con los ingresos anuales de las pymes nacionales, que ascendían a 120.000 millones en 2017. Las cifras británicas sugieren que el problema va más allá de los cuellos de botella bancarios: el 92% de las pymes encuestadas por la Asociación de Contadores Públicos Certificados ni siquiera había solicitado ayuda pública, pese a que se estima que el 10% ya se había declarado insolvente. El 42% de las pymes británicas son “no prestatarios permanentes”, según BVA BDRC. Probablemente son reacias a asumir más deuda, especialmente ahora.

La única manera de ayudar puede ser copiar las subvenciones al estilo estadounidense como el Programa de Protección Salarial de 322.000 millones. Es cierto que está dirigido principalmente a los sueldos, que están cubiertos por otro programa en Reino Unido. Pero su rápida adopción sugiere que las donaciones son, como es lógico, más aceptables que las deudas. La puesta en marcha de amplios programas de subvenciones para las pymes británicas, que aportan la mitad de las ventas del sector privado, sería cara, pero vale la pena.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías