Infraestructuras

Transportes llena la reserva de contratos para una pronta apertura de la licitación

El Ministerio vuelve a contratar conservación y se abre, "con prudencia", a nuevas medidas para dinamizar la recuperación de la inversión

Un operario maneja una grua en una obra a las afueras de Madrid.
Un operario maneja una grua en una obra a las afueras de Madrid.

Después de que se permitira la semana pasada la vuelta a las obras, patronales de la construcción y altas esferas del Ministerio de Transportes hablan ya para intentar desescalar el estado de alarma y retomar la licitación y adjudicación de contratos públicos. Para ello, colectivos como Seopan, Anci, la CNC u Oficemen urgen el levantamiento de la suspensión de los trámites administrativos, incluida entre las medidas del estado de alarma.

El paso no es sencillo en un momento de emergencia en el que los recursos se están centrando en el gasto social y la lucha contra el coronavirus. El ministerio de Hacienda tiene la última palabra, según diversas fuentes consultadas. Estas explican que el departamento de José Luis Ábalos ha dado orden a todo su grupo de empresas de mantener activos los comités de contratación para la normal elaboración de los expedientes.

“El Ministerio está viendo las posibilidades de ir progresivamente dinamizando toda la actividad inversora que sea compatible con el la lucha contra la pandemia”, reconoce un portavoz de Transportes. Pero mientras dure el estado de alarma, “se debe ser cauteloso a la hora de retomar los procesos administrativos”.

El departamento de José Luis Ábalos ha dado orden a todo su grupo de empresas de mantener activos los comités de contratación

Una vez abierta la veda, hito que los más optimistas esperan en los próximos 15 días, la intención es ayudar a reactivar la economía con esos contratos en la reserva de Adif o la dirección general de Carreteras.

El viernes se buscaba ya desde Transportes el levantamiento de la suspensión de la contratación en conservación de carreteras. También habría empezado a mover ficha el ministerio de Transición Ecológica, con distintos contratos de depuración que no pueden esperar a la salida de la crisis.

“La secretaría de Estado de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha autorizado la continuidad de los procesos administrativos de una serie de contratos de conservación y explotación de carreteras cuyo objeto es necesario para garantizar la movilidad y la seguridad de las infraestructuras y servicios de transporte”, apuntan en el entorno de Ábalos.

El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, durante el pleno del Congreso en que fue prorrogado del estado de alarma.
El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, durante el pleno del Congreso en que fue prorrogado del estado de alarma.

Negocio sistémico

“Pese al levantamiento de la paralización de la obra civil y de la edificación, la ingeniería y la construcción sufren por la falta de cartera nueva y la parálisis en la contratación privada”, explica un alto directivo del sector.

De igual modo que la construcción busca colocarse en el epicentro del plan de reconstrucción del país, esta actividad podría haber sido un arma de destrucción masiva de la economía si se hubiera prolongado la fórmula del permiso retribuido. Al menos así se lo trasladaron al Gobierno los interlocutores de las distintas asociaciones empresariales que representan a constructoras y a la industria afín.

Las constructoras estimaban un golpe de 10.000 millones de euros si no se abrían las obras tras el parón de dos semanas

Durante las dos semanas de parón de las actividades no esenciales los contactos con Transportes en busca de la reactivación urgente fueron incesantes. Esas conversaciones giraron sobre una cifra inquietante: 10.000 millones de impacto a muy corto plazo si se mantenía la cuarentena en la construcción.

El sector da empleo a 1,7 millones de trabajadores, de los que un alto porcentaje pudieron volver a las obras hace justo una semana, mientras se mantienen paralizados los trabajos de rehabilitación y reforma en espacios cerrados. El gigantesco agujero en la construcción se formaría solo en el mes de abril entre el pago de nóminas, la factura atrasada con proveedores, distintos impuestos, la maquinaria parada o el coste financiero que soportan las empresas.

Con un peso actual del 10% en el PIB, la construcción y la industria afín pasó de ser el motor principal de la economía española a convertirse en uno de los sectores más penalizados durante la crisis financiera. Ahora, según han reconocido voces como la del presidente de Seopan, Julián Núñez, se ha actuado desde el ejecutivo con la premisa de sostener el empleo. El propio Núñez reclamó, en una entrevista concedida a Cinco Días, estímulos para que la construcción “salga de la crisis en V”.

El sector azulejero estima ya una caída del 71% en los pedidos y las cementeras urgen apoyo frente al material importado

Sobre la mesa está un plan de anticipos, con cargo a la obra presupuestada en 2020, a la vista de que el ritmo de trabajo y certificaciones se ha ralentizado, cuando no paralizado.

La industria se desangra

Todo este riesgo de desplome tiene un claro poder de contagio. Entre la industria azulejera, que en 2019 facturó más de 3.700 millones (tres cuartas partes son exportaciones a 188 países), la asociación Ascer estima ya una caída del 71% en los pedidos, con un hundimiento del 84% en la demanda local y de alrededor del 60% en el volumen de contratos internacionales. El sector azulejero español era hasta la presente crisis el primer exportador en volumen de la UE y el segundo a nivel mundial, según apunta la patronal CEPCO.

El colectivo de las cementeras, bajo el paraguas de Oficemen, también se ha dirigido a Economía, así como a Transportes, demandando impulso a la inversión pública en infraestructuras, vivienda protegida y rehabilitación. Otra de sus peticiones se refiere a la rebaja de cargas impositivas a los sectores sometidos a competencia internacional.

 

Las grandes cotizadas también se resienten

Ajustes de empleo en OHL. El grupo que preside Juan Villar-Mir tramita en estos momentos un ajuste temporal de empleo, por motivos económicos y de producción, que podría alcanzar al 7% de la plantilla total, básicamente a efectivos del área de Construcción y servicios centrales.

Prudencia en Ferrovial. La compañía espera este mes un desplome de hasta el 90% en el tráfico de su aeropuerto londinense de Heathrow. También soportan un fuerte batacazo en el tráfico, superior al 70%, sus autopistas norteamericanas 407 ETR, LBJ y NTE, todos ellos activos clave en la repatriación de dividendos. Ferrovial ha decidido armar la estructura para pagar dividendos este año por un total de 550 millones, pero lo ha supeditado a las necesidades de la compañía ante la amenaza de la pandemia.

ACS, a expensas de la crisis en EE UU. El mayor grupo español de infraestructuras ve cómo se cae el tráfico de su participada Abertis y espera deterioros en su fuerte actividad de construcción tanto en Norteamérica como en el área Asia-Pacífico.

Normas
Entra en El País para participar