Cos asegura que los bancos están "en una buena posición" de capital para reactivar la economía

El gobernador del Banco de España, no obstante, advierte de que existe margen de mejora y de que el entorno de los próximo meses será desafiante

Sede del Banco de España, en Madrid, en una imagen de archivo.
Sede del Banco de España, en Madrid, en una imagen de archivo.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha asegurado en una carta que se incluye en la memoria de supervisión bancaria de 2019 que los bancos españoles están suficientemete capitalizados para reactivar la economía una vez que se supere la crisis sanitaria del coronavirus. Para ello, explica que las entidades deberán facilitar que las empresas, autónomos y familias mitiguen los impactos económicos y puedan recuperar lo antes posible el nivel de actividad, consumo e inversión previos.

"Las entidades bancarias españolas están mejor capitalizadas y han llevado a cabo un importante proceso de saneamiento de sus balances, lo que las sitúa en una buena posición de partida para esempeñar su papel de propiciar una pronta recuperación de la economía española una vez que finalice la emergencia sanitaria", indica Cos.

No obstante, el gobernador del supervisor bancario español también alerta de que "existe margen de mejora" para aumentar la fortaleza de las entidades y la capacidad para "competir y prestar servicios a los clientes" en un entorno cambiante que podría dañar algunas entidades que tienen dificultad para generar ingresos ante el complicado escenario de tipos negativos que ya tenían. "El entorno económico al que se enfrenten en los próximos meses será un desafío para unas entidades que, desde hace unos años, se están viendo obligadas a cambiar su modelo de negocio tradicional, enfrentándose a nuevos y competidores desafíos", prosigue.

Los otros riesgos que identifica para este año la memoria del Banco de España, más allá del impacto del coronavirus, tienen que ver con la situación económica política y la sostenibilidad de la deuda en la zona del euro, la sostenibilidad de los modelos de negocio (el supervisor viene advieritendo en los últimos tiempos de la escasa rentabilidad y eficienca de las entidades), la ciberdelincuencia y la transformación digital del negocio.

Igualmente, señala que son foco de atención las estrategias de las entidades para reducir su cartera de dudosos, la "relajación de los criterios de concesión de crédito", la corrección de precios en los mercados financieros o las malas prácticas en la comercialización de productos bancarios. Precisamente, la memoria refleja que en 2019 el Banco de España multó a cinco bancos por incumplir sus obligaciones "de transparencia y protección al cliente" en relación con la comercialización de préstamos hipotecarios.

El documento detalla que las infracciones se basaron en el cálculo erróneo de la tasa anual equivalente, sin incluir los gastos de formalización o los costes vinculados, no informar adecuadamente antes de la firma del contrato, realizar un control insuficiente de las gestorías, y cobrar comisiones de forma indebida.

En lo que respecta a entidades menos significativas,el Banco de España  sancionó a ocho consejeros y directivos, inhabilitando a uno de ellos, por la comisión de una infracción muy grave en materia de gobierno corporativo y política de remuneraciones, y de otra grave en materia de control interno.

Pide cautela con el reparto de dividendos

Por otro lado, el supervisor bancario aprovecha para pedir "cautela" en el reparto de dividendos a los accionistas. Así, explica que "la política de distribución de beneficios de las entidades debe ajustarse al principio de cautela y ha de estar orientada a mantener en todo momento un adecuado nivel de capitalización".

En ese sentido, recuerda la recomendación que realizó el Banco Central Europeo (BCE) en enero de 2020 en la que distinguia tres situaciones (entidades que cumplían plenamente con los ratios de capital, aquellas que cumplían los requerimiento pero no alcanzaban los ratrios plenos y aquellas que no cumplían los requerimientos). En todas las situaciones, el supervisor europeo aconsejaba criterios conservadores, y además en el último supuesto pedía no repartir dividendo.

Precisamente, ayer Santander anunció que ante el impacto del coronavirus en el negocio y a fin de proteger el capital del banco, había acordado revisar su política de distirbución de beneficios entre los accionsitas y en consecuencia cancelaba el pago a cuenta que correspondería al mes de noviembre.

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