Finanzas

Citi traslada a Madrid su núcleo de banca privada del sur de Europa por el Brexit

Incorporará a 10 profesionales de Londres que cubrirán Grecia; la unidad de España será la tercera mayor de toda Europa

Fernando López Muños, director de Banca Privada de Citi para el sur de Europa.
Fernando López Muños, director de Banca Privada de Citi para el sur de Europa.

En la cúpula de Citi hay un cuarteto español de postín. Paco Ybarra es el jefe de Institutional Clientes Group; Manolo Falcó, el codirector global de banca de inversión, Ignacio Gutiérrez-Orrantia es el presidente de Banca de Inversion para Europa Continental, y Fernando López Muñoz, el director de Banca Privada para el sur de Europa. Este último gana poder en la estructura. El banco ha decidido trasladar a Madrid esta división desde Londres debido al Brexit. El área de negocio en España y Portugal, que cuenta ahora con unas 25 personas en plantilla, sumará a partir de septiembre otras 10.

La capital española será la piedra de bóveda de la estructura de banca privada para el sur de Europa. España se ha ganado a pulso su nueva posición, pues aporta en torno al 35% del negocio de esa unidad regional, que agrupa a España, Portugal, Grecia, Italia y Turquía. A su vez, estos países son una mina para el negocio de toda EMEA: Europa, Oriente Próximo y África.

“Las personas que se incorporarán a la oficina de Madrid, principalmente de Londres, son tanto banqueros como asesores de inversiones y otros profesionales especializados en labores de administración. Esto creará también un gran valor al equipo en conjunto, al beneficiarse de las mejores prácticas en las que dicho equipo tiene una gran experiencia”, señala Fernando López Muñoz. La plantilla española de Citi suma ahora unos 225 profesionales.

En principio, también los responsables de Italia iban a ir a España pero el país transalpino tiene un marco regulatorio que requiere que ese equipo, de unas siete personas, esté allí físicamente. Turquía queda al margen porque Reino Unido puede operar allí como tercer país bajo un esquema de cross border. “En cualquier caso, esto es un primer paso, hay más regulaciones que pueden afectar a otros centros operativos; es probable que en el futuro vengan a Madrid más trabajadores de otros países europeos”, añade el directivo español, que después de varios años en Londres volvió a Madrid el pasado septiembre.

El 31 de enero Citi abrió un booking center [centro operativo] en Luxemburgo, pero allí habrá, principalmente, profesionales del norte de Europa: se mueven hacía el país banqueros holandeses, alemanes, franceses y algunos profesionales del este de Europa.

Así, España, y Madrid en concreto, se configura como el tercer centro de servicios de inversión de banca privada de Citi en EMEA, después de Londres, de Ginebra y por encima de Luxemburgo. “Vamos a ser el primer banco que trae profesionales que van a cubrir otros mercados desde España, a diferencia de otras entidades, que llevan a España aquellos que ya cubrían el país desde otras regiones. Es importante dar el paso y hacer ver a la industria que tenemos el apoyo de los reguladores españoles y que existe un gran talento, al nivel de cualquier otro gran centro financiero. Por si fuera poco, contamos con unas grandes infraestructuras”, añade López Muñoz. Al frente del equipo de España y Portugal, por supuesto, seguirá Eliseo Cervera.

A la vanguardia

López Muñoz explica que “la clave española es la conectividad con las divisiones de Banca de Inversión y Mercados”. La de Citi es una banca privada institucional: el patrimonio mínimo es de 25 millones de dólares. España ha sido pionero trasladando este modelo al resto del mundo. “Y más allá de los resultados está la visibilidad del negocio y la tipología de operaciones con un claro enfoque en soluciones”, añade.

“La globalidad del banco es muy importante, con ciudadanos y empresarios de todo el planeta. El modelo institucional y la presencia de Citi en más de 160 países en todo el mundo es un factor clave para aportar valor a nuestros clientes”, remarca el jefe de la banca privada de Citi para el sur de Europa.

El número de clientes de esta área suma unos 12.000 en todo el mundo, con unos activos bajo gestión, también totales, de 460.000 millones de dólares (410.000 millones de euros). Y en 2019 la tasa de crecimiento de usuarios de este servicio en Europa, Oriente Próximo y África creció más de un 10% y alcanzó récord de patrimonio.

Plan de contingencia

Citi fue una de las primeras entidades en activar planes de contingencia ante un eventual Brexit por las bravas. “En 2018 comenzamos a trabajar en un escenario de salida de Reino Unido sin acuerdo”, indica Fernando López Muñoz.

Y desde febrero de 2019 opera en España a través de una filial en Fráncfort, en lugar de en Reino Unido. Morgan Stanley y Nomura o gestoras como Pimco, que operaban en España con filiales británicas, también lo hacen ahora con sociedades alemanas o irlandesas. Todos ellos han constituido nuevas filiales con sedes en Fráncfort o Dublín, desde las que, sí o sí, podrán operar en la UE sin Reino Unido.

Los clientes esperan para comprar

Control efectivo. Fernando López Muñoz explica que, si las Bolsas continúan cayendo, en Citi son compradores, aunque impone una premisa: “Que haya un control efectivo de la pandemia en los próximos tres meses”. “Hoy es un shock exógeno, pero alargado en el tiempo puede crear una disfunción económica. EE UU tiene capacidad para bajar tipos, pero Europa tiene que tomar medidas fiscales, porque la efectividad de las medidas monetarias está en entredicho. Pueden poner los tipos al -1%, ¿pero qué efecto tendría eso? En EE UU se podrían bajar hasta 50 puntos básicos en la reunión del miércoles 18, y en las siguientes, potencialmente, otros 25 puntos. Puede haber una recuperación e ‘U’ si esto se controla. “Desde el punto de vista del comportamiento de los clientes, vemos que venden volatilidad: en algún momento van a entrar. Las reacciones del mercado en casos similares, como el SARS, la gripe aviar, el Zika y el ébola, tuvieron un patrón de comportamiento parecido. Aunque hay una diferencia: entonces no hubo este impacto económico tan severo, porque las enfermedades estaban más concentradas y aisladas en determinadas regiones. Tampoco contaban con esa rapidez de contagio. Pero las caídas de las Bolsas fueron alrededor del 12% para después recuperarse en uve”, añade el ejecutivo.

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