Covid-19

El alza de casos de coronavirus en Corea y Japón pone en guardia a las autoridades

Los casos en Corea se quintuplican mientras Tokio pierde el rastro de los contagios

Trabajadores desinfectan las calles en Bozhou, provincia de Anhui.
Trabajadores desinfectan las calles en Bozhou, provincia de Anhui. AFP

Corea del Sur tiene más de 150 casos. Japón y Singapur superan los 85, sin contar los más de 600 del crucero Diamond Pirncess. A medida que los casos de infecciones de coronavirus aumentan, crece la preocupación de que el brote entre en una nueva fase. En China, origen del brote y donde se registran la inmensa mayoría de contagios y fallecidos, no obstante, el ritmo de crecimiento se ha ralentizado.

De hecho, el subdirector de la Comisión Nacional de Sanidad de China, Zeng Yixin, ha asegurado que la situación general en relación con el brote de coronavirus "está mejorando" y que la epidemia se encuentra "bajo control", con ningún caso nuevo en 14 de las 34 provincias y regiones autónomas del país. En una rueda de prensa en Pekín, Zeng reconoció, sin embargo, que en la provincia de Hubei, foco de la epidemia, y su capital, Wuhan, los casos diarios de muertes están aún "a un nivel alto" que se debe tomar "seriamente".

Hubei registró el jueves 115 nuevas muertes y 411 nuevos infectados, según los últimos datos oficiales, con los que se elevan a más de 60.000 los casos en la provincia, entre los que 2.144 personas han fallecido.

Pero el alza de los casos en otras economías y la dificultad para contener los contagios han puesto en guardia a expertos y mercados financieros. La OMS dice que la situación es todavía manejable, pero advierte que si los países no toman la situación más en serio, la propagación se convertirá en una amenaza global más amplia. "El virus es muy peligroso y es el enemigo público número uno", aseguró el director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

La epidemia todavía no se considera pandemia, definida como situación en la que el el virus se está extendiendo por múltiples continentes. Hasta ahora, las cifras fuera de China siguen siendo pequeñas: de 2.247 muertes, solo 11 se han producido en otros países. Sin embargo, Corea del Sur ha visto un aumento de cinco veces en las infecciones en tres días, con una oleada de casos vinculados a un grupo de una secta religiosa en Daegu.

El Ministro de Salud de Corea del Sur, Park Neung-hoo, dijo que las autoridades son conscientes de los canales de transmisión y de la actual la situación es "manejable". Daegu ha cerrado las instalaciones públicas y aconsejó a los residentes que se quedaran en casa para intentar contener la enfermedad.

Más alarmante es la situación en Japón. El Ministro de Salud Katsunobu Kato dijo el domingo que Japón había perdió la pista de la ruta de algunos de los casos de infección, que se han triplicado en la última semana a más de 90. El país está registrando casos en múltiples áreas no conectadas, mientras las autoridades se han esforzado por comprender de donde vienen. El gobierno está siendo culpado por siendo demasiado lento para prohibir los visitantes de China y demasiado laxo en la cuarentena de un día del crucero Diamond Princess, el barco con 3.700 pasajeros y tripulantes donde al menos 636 personas se han contagiado.

La situación tiene riesgos adicionales dada la numerosa población anciana del Japón y la particular ética de trabajo, donde tomar un día de enfermedad no siempre está bien visto socialmente. El Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos ha emitido una alerta de nivel 1 para Japón, que no desalienta los viajes al país pero insta a la precaución.

Otras áreas están teniendo más éxito. El territorio de Macao controlado por China y el mayor centro de apuestas del mundo, no ha reportado una nueva infección en más de dos semanas, ya que los casinos estaban cerrados y los viaje a la China continental, restringidos. Y, si bien Singapur tiene más de 80 casos, la tasa de nuevos infectados no ha acelerado, y 37 pacientes han sido dados de alta. Hong Kong tampoco ha visto un fuerte crecimiento de los contagios, aunque la infección de un oficial de policía, ahora en cuarentena, ha hecho saltar las alarmas. 

Algunos expertos creen que el crucero Diamond Princess ha sido una bomba de relojería. Más de 1.000 pasajeros en cuarentena dejarán el buque este viernes y regresarán a sus casas, en más de 50 naciones. El viernes, dos personas evacuadas a Australia desde el crucero dieron positivo para el virus. "Es totalmente posible hacerse la prueba, dar negativo, montar en un avión y dar positivo una vez que se aterriza", dijo Keiji Fukuda, el director de la Escuela de Salud Pública de la universidad de Hong Kong y ex funcionario de la OMS. "Así es como las infecciones trabajan".

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