Worten entra en causa de disolución y oculta su plan de negocio al auditor

Perdió 26 millones en 2018 y acumula números rojos por más de 320

Tiendas Worten
Una tienda de Worten en Madrid.

Dificultades para Worten, la cadena de distribución especializada en productos de electrónica y tecnología propiedad del grupo portugués Sonae. Este adquirió en 2008 la antigua Boulanger, y desde ese año su filial española ha incurrido en pérdidas constantes.

También en 2018, como revelan las cuentas anuales depositadas recientemente en el Registro Mercantil. Estas ascendieron a 26 millones de euros, un 23% más que en el ejercicio anterior, pese a mejorar sus ventas un 5% hasta los 243,6 millones de euros. Un resultado que se suma a los más de 320 millones de euros que constan en el balance de Worten como “pérdidas de ejercicios anteriores”.

Lejos de cambiar, esta situación continuó durante el primer semestre del ejercicio 2019. Lo revela el informe de auditoría, firmado por PwC. Este, duro con la situación patrimonial de la empresa, detalla unas “pérdidas acumuladas hasta el primer semestre del ejercicio 2019” que han “reducido el patrimonio a una cantidad inferior a la mitad de la cifra del capital social”. Esto, recuerda el auditor, coloca a la empresa en causa de disolución, e indica una “incertidumbre material” y “dudas significativas” sobre la capacidad de la empresa para seguir operando.

A cierre del ejercicio 2018, el patrimonio neto de Worten estaba ligeramente por encima de la mitad del capital, lo que le salvaba de la causa de disolución después de que ese mismo mes de diciembre Sonae le inyectara 25 millones. Una “muestra de su apoyo” financiero, que iba de la mano de un nuevo plan de negocio aprobado durante ese ejercicio con previsión de “obtener resultados positivos a medio plazo”. En concreto, el objetivo fijado en ese plan era tener beneficios antes de impuestos en 2021.

Un plan de negocio que no ha pasado por los ojos del auditor. Su informe, firmado en septiembre de 2019 con salvedades, describe que “la sociedad no nos ha facilitado las bases en las que se ha apoyado para elaborar el citado plan de negocio. En consecuencia, no hemos podido satisfacernos de la razonabilidad del mismo”. El informe también recuerda que el pasivo corriente era superior en 67 millones al activo corriente al cierre de 2018, y que la empresa tampoco había facilitado una estimación del valor recuperable de activos intangibles y materiales del balance.

Worten declinó responder a las preguntas de este periódico. Principalmente, si su propietario ha repuesto la situación patrimonial de la sociedad y si ya ha facilitado al auditor toda la información que este le requiere en su informe. En el Boletín Oficial del Registro Mercantil no consta ninguna ampliación de capital acometida en los últimos meses.

Worten contaba con 49 tiendas a finales de 2018. Sin embargo, la empresa acometió durante el año pasado el cierre de nueve tiendas, casi el 20% de su red, como detalló Sonae en su informe financiero de los nueve primeros meses del ejercicio. También puso en marcha un expediente de regulación de empleo que terminó afectando a 79 trabajadores, según el acuerdo que alcanzó con los sindicatos Fetico y UGT.

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