Cómo evitar que te 'hackeen' la cuenta de Spotify

Cómo evitar que te 'hackeen' la cuenta de Spotify

La plataforma musical, objetivo de ataques.

Muchas veces tendemos a pensar que el intento de hackeo de un servicio o plataforma que tengamos depende de la importancia de los datos o el dinero que nos puedan robar, pero muchas veces nos olvidamos de que es el producto en sí mismo lo que quieren obtener los hackers para sacar un rédito económico a nuestra costa. Y ese es el caso de Spotify.

Aunque no podamos imaginarlo, cuando alguien quiere robarnos las credenciales de acceso a Spotify, lo que realmente intenta es apropiarse de la cuenta para más tarde revenderla en los llamados mercados negros que se mueven por internet. Una práctica que también afecta a otros servicios como Netflix, HBO, etc.

Como habrás imaginado, esos ataques no son nada deseables porque al trastorno que nos causan, se une la posibilidad de que perdamos gran parte, si no toda, de la música que tenemos guardada en playlist y álbumes que hemos ido confeccionando a lo largo de los años. Porque otro de los grandes peligros que esconden estos ataques es que los piratas, para poder comercializar nuestra cuenta, eliminan esas listas de reproducción o interfieren en la reproducción de música cuando estamos usando el servicio.

Tres amenazas que acechan Spotify

Es por eso que desde Panda han querido recordarnos cuáles son las tres grandes amenazas que se ciernen sobre nuestras cuentas de Spotify. Un riesgo que corremos a diario si no tenemos cuidado con lo que hacemos en internet, lugar donde no hay que llamar a las amenazas para que vengan a visitarnos.

Cómo evitar que te 'hackeen' la cuenta de Spotify

La primera de ellas es el phising: nunca, nunca, nunca introduzcáis vuestro usuario y contraseña a petición de un SMS, un mensaje de WhatsApp o un correo electrónico en ninguna web que no sea la oficial de Spotify. Para identificarla simplemente tenéis que verificar que el formato de la URL respeta la estructura "xxxxx.spotify.com", donde las "xxxxx" pueden ser "www", "help", "support", etc. Cualquier otro dominio que veáis ni accedáis ni interactuéis con él.

La segunda de las puertas por las que pueden entrar los hackers es nuestro proveedor de internet en casa. Si consiguen colarse en nuestra red local y hacerse con las credenciales del servicio, podrían contactar con la empresa y dar de alta servicios asociados con Spotify, que pasaríais a pagar vosotros sin saberlo y donde el pirata se quedaría con el dinero de revenderla en la llamada dark web.

Y por último están lo que desde Panda definen como "errores humanos", y que no son otra cosa que el mal uso que hacemos de nuestras claves personales en dispositivos o redes Wifi públicas. Un ordenador de un hotel en el que os habéis logueado, una Smart TV de algún recinto, etc. Toda esa información queda ahí a la espera de que alguien la recoja y la utilice para quedarse con nuestra suscripción.

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