Cómo trasladar el negocio a la nube sin perder la esencia de la empresa

Las compañías buscan eficientar sus sistemas de trabajo a través del cloud computing y además potenciar el negocio que les ha llevado a ocupar la posición de mercado que ostentan

negocio en la nube
Arriba: Sebastián Barrios (CTO de Cabify), José Carlos Díaz Lacaci (Director general de Transformación de Globalia), José Manuel de Diego (Sales Manager B2B IT de LG) y Juan Manuel García Santi (Subdirector del Área Puesto de Trabajo y Colaboración). Abajo: Carlos Beldarrain (Director de Desarrollo de Servicios de Minsait) y Juanjo Fernández (Consulting & Transformation Manager en la región de EMEA en ATENTO).

La transformación de las empresas se ha convertido en un movimiento imparable. Las nuevas aplicaciones tecnológicas, las posibilidades de interconexión, los nuevos perfiles profesionales, la nueva competencia y los cambios en los hábitos de los clientes han obligado a las compañías tradicionales a renovar su modelo de negocio y una de las mayores tendencias es la migración de los procesos al cloud, conocido popularmente como la nube.

En un encuentro organizdo por CincoDías en colaboración con LG Electronics, Carlos Beldarrain, director de desarrollo de Servicios de Minsait (Indra); Sebastián Barrios, CTO de Cabify; Juanjo Fernández, Consulting & Transformation Manager en la región de EMEA en ATENTO; José Carlos Díaz Lacaci, director general de Transformación de Globalia; José Manuel de Diego, Sales Manager B2B IT de LG Electronics; y Juan Manuel García Santi, Subdirector del Área Puesto de Trabajo y Colaboración de Mapfre, analizaron las ventajas que aporta esta tecnología a las empresas.

Entre ellas, el panel de expertos señaló la agilidad, el acceso a aplicaciones que de otro modo requerirían de una gran inversión y, sobre todo, la oportunidad de generar innovación en la compañía. “El cloud nos ha aportado velocidad. Tiene que ver mucho con hacer las cosas de una manera más eficiente y tiene que ver con mejorar la productividad a la hora de emprender proyectos. Y, sobre todo, es una palanca de innovación. La posibilidad de tener a disposición herramientas y poder usarlas sin miedo a equivocarse aporta una riqueza enorme a las compañías, porque la nube permite reaccionar a tiempo”, valora, precisamente José Manuel de Diego.

Para las empresas que acumulan una larga trayectoria migrar hacia la nube se ha convertido en una necesidad: pasar de la oficina al trabajo remoto. No obstante, los analistas coinciden en señalar que el cloud no es un objetivo en sí mismo sino una herramienta que permite habilitar el cambio en la empresa. Además, cada vez más compañías nacen con todos sus procesos alojados en la nube. Es el caso de Cabify, cuyos sistema de trabajo se ejecutan directamente a través del cloud computing.

“Cabify nació en la nube por lo que es nuestro entorno natural. Nunca nos planteamos tener la infraestructura en otro sitio. Nos da agilidad y capacidad de tener acceso a recursos que si quisiéramos desarrollar de manera propia requeriría una inversión de capital que no aprovecharíamos en otras iniciativas. Por lo tanto, pensamos que cada vez más empresas empezarán como nosotros o se pasarán al nube”, señala Sebastián Barrios.

Más allá de las ventajas competitivas que proporciona la nube en los procesos core del negocio, los participantes en el encuentro destacaron las oportunidades que abre la tecnología cloud para mejorar la relación con el cliente.

“El cliente solo concibe una buena experiencia y tiene que saber que no vas a fallar. Eso implica que por detrás toda la maquinaria de trabajadores tiene que estar integrada bajo la misma cultura de empresa y de procesos. Y ahí la tecnología cloud es una habilitador para gestionarlo”, considera Díaz Lacaci.

Y no solo con los clientes. Igualmente, el trabajo en la nube está permitiendo a las empresas cambiar los departamentos tradicionalmente estancos en espacios de trabajo colaborativos formados por perfiles transversales.

“La necesidad de colaborar cada vez es mayor y es vital poner a trabajar a perfiles distintos en el mismo proyecto. Esto complicado, por lo que el trato humano es crítico. Y, sin embargo, cada vez más estamos apostando por el trabajo remoto, que cada uno trabaje desde su casa. Parece una contradicción, pero es que cuando hemos desarrollado herramientas de colaboración digital los equipos dicen que se sienten más cerca de los clientes y de los compañeros porque la gente aporta soluciones de forma neutra y simultánea”, enfatiza Carlos Beldarrain.

“Todo trabajador que es eficaz suele ser feliz y viceversa. Por eso hablamos de transformación, no solo de digital. Nos centramos en las personas. Como empresa en Globalia tenemos unos 16.000 empleados. No vamos a poder competir con Google, Amazon o Netflix en tecnología, pero sí en la calidad del trato humano. Y eso arrastra un plan de transformación integral”, añade Juan Carlos Díaz Lacaci.

En la misma línea, el Consulting & Transformation Manager en la región de EMEA en ATENTO destaca la posibilidad de tener un equipo de trabajo que encuentre en zonas geográficas distintas, lo que además de eficientar el trabajo, permite desarrollar el talento de la plantilla.
“El cloud nos ha servido como habilitador para desarrollar talento, no solo captarlo. Nosotros tenemos el consejero delegado en Denver, el director general en Madrid y el director de innovación en Sevilla. Esto permite trabajar de forma coordinada entre todos, porque a nivel mundial somos 150.000 empleados”, expresa Juanjo Fernández.

En cambio, en las empresas nacidas de forma nativa en la nube, cuyo trabajo se realiza de forma remota, los esfuerzos se centran en dotarse de protocolos para que, a pesar de que los empleados no compartan el mismo espacio de trabajo, desarrollen una cultura corporativa.

“Cuando todo el mundo trabaja en la misma oficina se crea una cultura de empresa. Cuando pasas a un modelo donde la plantilla no está en el mismo espacio hay que ser cuidadosos en que se cree una cultura y que sea la que la empresa quiere. Y ahí hay procedimientos de cómo actuar o de cómo llevar una reunión con compañeros que están en una ubicación con zona horaria distinta”, detalla Barrios.

Obstáculos

En ocasiones, los responsables de tecnología en las empresas se encuentran con la reticencia de la alta dirección para trasladar sus procesos core de negocio a la nube. En ese sentido, el director de desarrollo de servicios de Minsait resalta que muchas veces los planteamientos no acaban de materializarse.

“La sensación que tenemos es que la tecnología es un habilitador y detrás hay un ser humano que siempre tiene reticencias a cambiar. Cuando te replanteas el modelo de negocio en la nube hay un riesgo y nos obliga a tomar decisiones muy relevantes. Muchas veces se habla mucho sobre los proyectos pero hay poca contundencia”, resalta Beldarrain.

Por ello, el panel de expertos reclama mayor apuestas por la digitalización y la migración de los procesos tradicionales o ‘legacy’ a la nube. “Hay empresas en las que el espacio digital y cloud es nativo, nacen en este entorno. Pero en los entornos tradicionales de oficina no sirve de nada habilitar los medios si no hay un impulso de la organización por detrás. Eso requiere aprendizaje, ensayo y error. Así haremos el camino”, enfatiza Juan Manuel García Santi. Además añade que “la contundencia desde la dirección está bien, pero si los números no soportan los cambios, al final la empresa no lo puede respaldar. En nuestro caso, como compañía aseguradora, el factor diferencial está en cómo aseguramos los productos y qué servicios ofrecemos. Entonces, puede haber cierto rechazo interno a cambiar ciertas decisiones tecnológicas. Hay qué mirar qué llevas al cloud y qué mantienes en el core”.

Para ello, el director de transformación de Globalia, por su parte, señala que hay que mostrar a los ejecutivos cómo la tecnología, y en concreto la nube, puede ayudar a mejorar el negocio y el entorno de trabajo para eficientar las tareas más rutinarias y ubicar a los empleados donde realmente pueden aportar valor añadido a la empresa.

“El cambio muchas veces viene de que alguien de arriba pierda el miedo. Que el consejero delegado de el paso. Pero muchas veces es cuestión de equilibrio. Hay que tener claro que la empresa ha llegado donde está hoy gracias al trabajo desarrollado anteriormente y que ese legacy es la base desde la que partir y empezar a crear. La empresa no pone resistencias por que sí. Hay que hacer entender qué puedo aportar yo al negocio. Cuando esos cambios convencen, se pone el primer ladrillo para ir construyendo. El negocio tiene que marcar el ritmo y muchas veces los pasos hacia adelante se dan con proyectos pequeños”, reflexiona Díaz Lacaci.

Ciberseguridad

Precisamente, una de las reticencias más habituales para migrar hacia la nube es la preocupación de las empresas por salvaguardar los datos y la información sensible de sus clientes. Sin embargo, los expertos aseguran que la nube proporciona unos sistemas con mayor garantía de seguridad que la que pueda desarrollar una compañía de forma propia, ya que los proveedores del cloud son los mayores interesados en que sus aplicaciones sean inexpugnables.

“Puede que en algunos casos las empresas se sientan más incómodas para alojar cierta información en la nube, pero no hay un problema de seguridad. En cualquier proveedor cloud de referencia los protocolos son más seguros que los que pueda tener cualquier compañía. Actualmente, todas las empresas invierten en ciberseguridad porque todas tienen cientos y miles de ataques, pero la nube no provoca que haya más inversión en seguridad, de hecho se destina menos, ya que el sistema está protegido por el proveedor”, concluye García Santi.

El riesgo de la brecha digital

Cambio de mentalidad en la empresa. Los expertos en transformación digital reclaman un cambio cultural en la empresa para adoptar los nuevos sistemas que permiten agilizar y eficientar los sistemas tradicionales para que las plantillas puedan centrarse en tareas que generan alto valor añadido. “Realmente hay conceptos que se acuñan, como es la brecha digital, que al final van cogiendo sentido con el paso del tiempo. Las empresas que no han querido abrirse de mente tienen que ser conscientes de que tienen un problema. Es importante lograr el equilibrio entre proteger le negocio y pensar en los expertos que ayudan a mejorarlo, porque vienen empresas que nacen nativas digitalmente”, señala José Manuel de Diego.

Inversión en nuevas aplicaciones tecnológicas. Igualmente, para poder llevar a cabo los proyectos de innovación dentro de la empresa, el panel de participantes en el encuentro reclama mayor inversión para trasladar a la nube partes del negocio que aún se mantienen de forma tradicional. Esta situación contrasta con las nuevas compañías, en las que la inversión en tecnología se ve como una parte del negocio. “No es un problema que comparto. Cuando tengo reuniones con el consejero delegado el camino está claro. La inversión de la compañía se dedica a la tecnología y es la línea que seguimos. Nunca hay un conflicto”, revela Sebastián Barrios. Igualmente, añade que “para nosotros los siguientes pasos de la compañía dependen 100% de la innovación y de la rapidez. Tenemos una cultura en la que podemos tomar riesgos sin que haya culpables porque si no te arriesgas no ganas. Nosotros no tenemos un legacy que mantener”.

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