David Carmona: “La interacción con las máquinas será más natural en el futuro”

Insiste en la importancia de reducir la brecha digital

Microsoft

Asegura que lo que le atrajo de la inteligencia artificial fue su capacidad para resolver problemas que antes parecían imposibles. Ahora, tras 18 años en la compañía, es el director general en la materia para Microsoft. David Carmona (Cádiz, 1974) recibe a CincoDías durante la reunión anual de exalumnos del IESE, donde imparte una conferencia sobre cómo aplicar esta tecnología en la empresa.

Se habla mucho de la inminente llegada de la inteligencia artificial a todos los ámbitos, ¿cuándo será una realidad?

A día de hoy hay una brecha muy interesante entre las expectativas y la realidad en las empresas. Es cierto que en los últimos años estas se han dado cuenta de que la inteligencia artificial es una oportunidad muy buena tanto para redefinir su negocio como para crear otros nuevos. El 90% de las compañías ya están en ese punto, aunque la mayoría aún con pruebas o proyectos piloto. Sin embargo, cuando se mira cuántos de estos ensayos han pasado verdaderamente a la acción, el porcentaje es muy bajo, suele estar en torno al 15%. La principal barrera es la formación de los empleados. No se trata solo de que los departamentos de innovación sepan cómo desarrollar la inteligencia artificial, sino que debe extenderse a todas las unidades de negocio.

¿A quién le corresponde impartir esta formación?

Creemos que cada persona o cada empleado va a requerirla, igual que necesitó formación para adaptarse a los cambios tecnológicos anteriores. El cambio esta vez es tan fuerte que todas las organizaciones, no solo las privadas, sino también las públicas, deberían afrontar esta enseñanza para que la transformación de la sociedad sea lo más suave posible. El objetivo es expandir la inteligencia artificial más allá de las habilidades técnicas.

Esto también requiere una gran inversión, ¿existe el riesgo de que las empresas más pequeñas se queden atrás?

Esa es precisamente una de las preocupaciones de Microsoft. Nuestro objetivo siempre será democratizar la tecnología para que cualquier organización y cualquier empleado pueda tener acceso a ella. Defendemos que, en el futuro, los grandes hitos de la inteligencia artificial no deberían venir únicamente de los proveedores tecnológicos, sino de cualquier otra empresa. Por eso no estamos enfocados solo en innovar, sino en permitir a otros innovar también encima de esa tecnología, que puedan crear también herramientas para convertirse en empresas de inteligencia artificial.

¿Esta creación es igual de accesible para todos los implicados?

Es cierto que ahora mismo hay una brecha y nuestro principal objetivo es reducirla. Para ello, las dos claves son tecnología y formación.

¿Por qué le interesa reducir esta brecha a una empresa como Microsoft?

Nuestro modelo de negocio es crear tecnología para que otros construyan encima, es para lo que estamos optimizados y para lo que nacimos. Nuestro éxito va ligado al éxito de nuestros clientes, por eso siempre tratamos de que sean independientes y autosuficientes desde el punto de vista tecnológico.

¿Hacia dónde avanza la tecnología?

Una revolución muy importante que ocurrirá en el futuro es la manera en la que interactuamos con las máquinas. La interacción máquina usuario será mucho más natural en el futuro. No hablo solo de los controles por voz, sino que el ratón y el teclado tenderán a disminuir, usaremos métodos mucho más naturales. Un ejemplo muy sencillo es el de la realidad aumentada, puedes ver la experiencia de relacionarte con la máquina utilizando la voz, las manos, la mirada,... Todo de manera muy orgánica. Estamos acostumbrados a tener que adaptarnos nosotros al lenguaje de las máquinas, pero en el futuro vamos a ver más y más cómo son ellas las que van a tener que aprender cómo nos relacionamos nosotros. Esto tiene implicaciones que van mucho más allá, por ejemplo, para acercar la tecnología a personas con discapacidades. No solo para acercarles estas herramientas, sino para reducir las barreras que tienen estos colectivos con el mundo real.

¿A qué otros desafíos se enfrenta?

Alrededor de todo este futuro de la tecnología siempre hay un área que me parece importante resaltar, es el ámbito de la responsabilidad digital. Esta no es solo una serie de principios que todas las compañías y todos los clientes deberían llevar a cabo, sino que también requieren innovación por sí mismas. Tenemos que pensar en innovaciones no solo para llevar la tecnología más lejos, sino también para asegurar el uso responsable de la misma. Esto nos parece un área de investigación muy importante que debe tratarse de forma totalmente diferente.

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