Juan Antonio Rullán y Alfonso Sáinz de Baranda (Bnext): “No vamos a cobrar por fallar, la banca tradicional, sí”

Los directivos de la ‘fintech’ madrileña se marcan como objetivo lograr un millón de clientes con tarjetas en España a finales de 2020

Juan Antonio Rullán y Alfonso Sáinz de Baranda, cofundadores de Bnext
Juan Antonio Rullán y Alfonso Sáinz de Baranda, cofundadores de Bnext

Con poco más de dos años de operativa, Bnext se ha convertido en una de las fintech más conocidas de España. A septiembre contaba ya con más de 320.000 clientes (con tarjeta) y con una lista de espera en México, país en el que comenzarán a operar en los próximos días, que supera las 100.000 personas. Su valor ya supera los 83 millones de euros.

“Es un valor muy alto si te comparas con otros competidores españoles. Solo tenemos dos años de vida”, presume su cofundador Juan Antonio Rullán. Su última ronda de financiación llevada a cabo a finales de septiembre batió varios récords. Captó 22 millones de euros, la mayor del sector fintech en España, y en paralelo realizó otra pequeña destinada a particulares en la que consiguió un millón de euros en una hora de 4.995 pequeños inversores. “Fue la ronda entre particulares más rápida y en la que se logró más inversores particulares en España, de los que 4.000 eran ya clientes. La inversión media fue de 700 euros”, añade Rullán.

Cuando se realiza esta entrevista Guillermo Vicandi, el otro fundador de la fintech madrileña, se encuentra en México cerrando los últimos flecos pendientes para comenzar a operar en este país, que servirá “de puente para abrir después en Chile, Perú, Colombia y Brasil. Esa es nuestra intención”, responde Alfonso Sainz de Baranda, chief growth officer del neobanco, que no renuncia a expandirse en el futuro por Europa: “ahora queremos empezar por Latinoamérica”, añade.

Los currículos de los tres directivos están vinculados a la banca, donde han trabajado en distintos puestos. “Se nos ocurrió la idea de crear Bnext porque queríamos luchar contra la vinculación, contra la banca que lo que pretende es hacerte pasar por una serie de aros para no cobrarte comisiones. Y parece que está deseando que falles [incumplas las condiciones pactadas para no incurrir en comisiones] para castigarte y cobrarte. Queríamos darle la vuelta a esto. Nosotros damos puntos o recompensas cuanto más operes con nosotros, y si no haces nada no vamos a cobrarte nada. Puedes sacar de cualquier cajero tres veces al mes, puedes gastar en el extranjero hasta 2.000 euros sin que te cobremos comisiones por sacar dinero en divisas. Solo si te pasas de esos movimientos sí cobramos porque tenemos que ser sostenibles. Nosotros no te vamos a cobrar por fallar, que es lo que hace la banca tradicional, y esta simplicidad es lo que quiere la gente”, reflexiona Rullán.

“En muchos bancos no puedes tener una cuenta bancaria sin pagar comisiones, que es lo que le pasa a una gran parte de la población en España. La banca tradicional tiene una estructura de costes enorme, por ello hay muchos clientes que nunca le van a ser rentables, pero para nosotros sí porque nuestros costes son muy inferiores”, asegura Alfonso Sainz de Baranda, que añade que “un 30% de nuestros clientes son de zonas rurales, clientes de cooperativas de créditos, que se hacen clientes nuestros porque con nuestras tarjetas pueden sacar de cualquier cajero sin comisiones, y no tienen que estar buscando terminales con los que sus entidades rurales tengan acuerdos. Creo que ayudamos así a evitar la exclusión financiera”.

"Empezamos en breve a operar en México y queremos abrir en Chile, Brasil, Perú, Colombia, y en otros países de Europa”

Sin licencia bancaria
Bnext no cuenta con licencia bancaria, ni tienen intención de solicitarla, aunque “ofrecemos todos los productos que oferta un banco porque tenemos acuerdos con terceros para dar hipotecas, créditos al consumo, remunerar los depósitos porque tenemos un pacto con MyInvestor, o para ofrecer fondos de inversión. Tenemos acuerdos con 16 marcas”, recuerdan sus responsables.
Pese a no contar con licencia bancaria insisten en que están supervisados por la Dirección General de Seguros y por la CNMV, como mínimo. Pero la banca no es solo la que se queja de la asimetría entre la regulación de unos y otros.

“Si haces negocio como la banca te tienen que pedir más requerimientos, más regulación. Nosotros tenemos otro tipo de obligaciones, pero la banca tiene más capacidad de hacer cosas. La diferencia entre a normativa de las fintech y de los bancos tradicionales no es tanta. La nuestra es un pelín más laxa, pero solo un pelín porque nosotros no tenemos los mismos riesgos, si los tuviéramos nos pedirían lo mismo. No hay una asimetría legal, está en función de lo que haces. Lo de la asimetría es la escusa de la banca, que se aprovechan porque a nosotros no nos dejan hacer prácticamente nada y a ellos sí. Nosotros tenemos que preguntar todo lo que hacemos, mientras que los bancos no tienen tantas limitaciones, pueden hacer todo”, subraya.

Somos la ‘fintech’ española que ha captado más financiación en una ronda de inversores y otra de particulares”

Los fundadores de Bnext no descartan en un futuro que puedan ser comprados por un banco, “pero no es nuestro objetivo, como tampoco es salir a Bolsa, aunque quien sabe en unos años. Ahora nuestro objetivo es crecer en Latinoamérica, y llegar este año 2020 al millón de clientes en España, y cuando hablamos de clientes no son usuarios, sino personas que tienen contratadas tarjetas con nosotros como mínimo. También sacaremos estos días una versión premium, con una nueva fórmula de pago mensual con unas características determinadas que anunciaremos en breve. Será un extra con unas ventajas que el cliente pagará, pero mantendremos también los servicios gratis”.

Esperan llegar a beneficios en unos tres años y aspiran a ser un unicornio en un plazo sin determinar, pero tampoco muy lejano si siguen creciendo como hasta ahora. “Hacemos una media de 1.000 clientes con tarjeta a día en España”, explica Rullán.

Su pretensión, además de crecer en particulares es “operar con pymes. Hay mucho potencial de negocio, pero para ello tendríamos que crear otra plataforma. No queremos mezclar. Pero por ahora es una pretensión”, añade Sainz de Baranda.

Ambos ejecutivos se quejan de que entre todas las fintech en el mundo no llegan al 5% de cuota global en el sector financiero, y España solo recibe el 2% de la financiación total destinada a fintech. “Creo que habría que poner a España en el mapa europeo. Tiene fintech muy buenas, y en un par de años las fintech españolas serán tantas como en el resto de los páises europeos. Tenemos que darlas a conocer nosotros porque no podemos confiar en los políticos”, critica Rullán.

Y añade en defensa de los neobancos: “hemos pasado de 0 al 5% en tres o cuatro años, y probablemente este 5% se convierta en el 15% en cuatro años, e irá el doble de rápido en los siguientes años. El éxito está en tratar bien al cliente, pensar cada día en atenderle mejor. Si un banco hace eso le irá bien, pero por ahora creemos que los bancos están un poco dormidos, aunque algunos están empezando a despertar”.

Bnext empezó en Madrid con siete empleados, ahora cuentan con 100 y esperan cerrar 2020 con un mínimo de 150 personas en plantilla.

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