Tras la caída de la prima de riesgo, Argentina retrasa pagos de la deuda por 8.200 millones

El Gobierno demorará hasta el 31 de agosto la retribución a los inversores

El ministro de Economía de Argentina, Martín Guzmán (de corbata celeste) mira al presidente, Alberto Fernández (el único de pie).
El ministro de Economía de Argentina, Martín Guzmán (de corbata celeste) mira al presidente, Alberto Fernández (el único de pie).

Después de una semana en la que la prima de riesgo de Argentina bajó de los 2.000 puntos por primera vez en dos meses, la Bolsa de Buenos Aires se anotó una subida semanal del 5% y la rentabilidad de los bonos bajaron, los inversores recibieron una agria noticia: el Gobierno anunció de manera unilateral que retrasará pagos de la deuda por 8.200 millones de euros hasta el 31 de agosto de 2020.

La demora del pago, la segunda que realiza el Gobierno argentino en los últimos cinco meses (la anterior fue con Mauricio Macri al frente del Ejecutivo), no afectará a las personas físicas y a las provincias (comunidades autónomas) que posean estos títulos. Pero sí a grupos de inversores a los que el Gobierno les ha pedido comenzar a negociar una reestructuración, con una posible quita, "de buena fe".

El nuevo mandatario, Alberto Fernández, adelantó en su toma de posesión como presidente hace dos semanas que el país "no puede pagar la deuda", que asciende a 332.000 millones de dólares (unos 300.000 millones de euros) y representa más del 70% del PIB. Del total, unos 148.000 millones de dólares (133.000 millones de euros) pertenecen a usuarios privados, según la agencia Bloomberg.

De momento, la calificación de Argentina no bajará, según comentó Gabriel Torres, analista de deuda soberana de la firma de calificación de riesgo Moody's, a Bloomberg. El retraso, según el experto, no cambiará significativamente las pérdidas que los tenedores de bonos esperaban, según el experto. La firma estadounidense rebajó en agosto la calificación del país, de B2 a Caa2.

Alejo Costa, analista del banco de inversión BTG Pactual, afirmó que "es una decisión que solo gana tiempo". "Parece que pospusieron el pago de los títulos hasta agosto con el único objetivo de ofrecer una alternativa momentánea, ya que necesitan más tiempo para elaborar un plan", añadió el analista. 

Fernández durante la campaña para las elecciones generales había dicho que su partido carecía de un programa económico porque desconocía cómo iba a dejar Macri el país en términos económicos. "No sé con qué país me voy a encontrar", justificaba Fernández. El presidente esperó hasta último momento y a tres días de ser investido anunció que su ministro de Economía iba a ser Martín Guzmán, un discípulo del premio nobel de Economía Joseph Stiglitz. Guzmán se encontraba trabajando en Estados Unidos como investigador de procesos de reestructuración de deudas soberanas.

Guzmán, en los primeros días de Gobierno, elaboró un proyecto de ley de emergencia económica que prevé ajustes y subidas de impuestos al tiempo que otorga un salario extra a beneficiarios de ayudas sociales, con el objetivo de comenzar a estabilizar un país que tendrá una caída del PIB del 3,1% y que finalizará el año con una inflación superior al 50%. El proyecto, que se llevó toda la atención pública esta semana, fue aprobado este viernes por la noche por el Congreso argentino.

La reestructuración y las posibles cláusulas

Fernández suele mostrarse confiado de que conseguirá reestructurar la deuda, al igual que sucedió en 2005, cuando el era jefe de gabinete -un cargo equivalente al de primer ministro- del expresidente Néstor Kirchner. Sin embargo, la situación de la nación latinoamericana es distinta. Argentina hace 15 años comenzaba una senda de crecimiento casi "a tasas chinas", como definía el Gobierno, y el precio de las materias primas se disparaba. Ahora, Argentina se encuentra en plena recesión (el PIB cayó un 2,5% el año pasado y volverá a bajar el próximo año, según el FMI) y los precios internacionales son mucho más bajos que en la anterior década.

El Gobierno necesita convencer a un 75% de los tendedores de deuda para no tener que enfrentarse a la cláusula de acción colectiva, una normativa mundial, que establece que todos los inversores deben ser tratados de la misma manera, aunque posean diferentes tipos de bonos y de distinto valor (Argentina cuenta con bonos que van desde los cinco a los 100 años). 

El país sudamericano podría ser el primer Estado del mundo en conseguir el 75% del acuerdo de los tenedores de deuda, conocido como "single-limb", según sostiene Bloomberg. Si eso no sucede -en la anterior reestructuración de 2005 el porcentaje fue inferior-, Argentina deberá apostar por la medida denominada "two-limb" en la que necesita un apoyo menor, del 66,67% de los inversores. En este caso, la negociación sería mucho más larga, ya que debería hablar con todos los inversores y además conseguir el respaldo del 50% de los tenedores de cada tipo de bono.

"El uso que Argentina pueda darle al 'single' o al 'two limb' dependerá de los términos de la propuesta y también del pulso del mercado", según recoge Bloomberg la opinión de Eugenio Bruno, jurista experto en deuda soberana. El proceso de renegociación de la deuda con los inversores y también con el FMI, que hace un año y medio otorgó al país un rescate por 50.000 millones de euros, recién comienza y se espera que sea largo.

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