El peronismo volverá a gobernar Argentina

Alberto Fernández será el nuevo presidente al triunfar con el 48,1% frente al 40,4% del actual mandatario, Mauricio Macri

Cristina Fernández de Kirchner, futura vicepresidenta, saluda al presidente electo, Alberto Fernández.
Cristina Fernández de Kirchner, futura vicepresidenta, saluda al presidente electo, Alberto Fernández.

Argentina vuelve a recurrir al peronismo en un contexto de crisis económica, al igual que en 1989 y 2003. Cuatro años duró la experiencia liberal del actual presidente, Mauricio Macri, que obtuvo el 40,4% y se ubicó en el segundo lugar en las elecciones presidenciales de ayer, por debajo del 48,1% que consiguió la fórmula peronista de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, que a partir del próximo 10 de diciembre serán presidente y vicepresidenta, respectivamente, y tendrán mandato hasta 2023.

El Gobierno, pese a la derrota, logró una considerable remontada de casi diez puntos porcentuales respecto a las elecciones primarias del 11 agosto, que al igual que los comicios de ayer también fueron obligatorios. Amplió sus victorias en Córdoba (segunda provincia por cantidad de electores) y la ciudad de Buenos Aires, los únicos dos distritos de los 24 en los que había triunfado en las primarias, y revirtió la elección en otros cuatro, entre ellos Santa Fe (la tercera provincia más poblada).

El peronismo, por su parte, se hizo fuerte en la zonas más castigadas por la crisis económica, como en la provincia de Buenos Aires -que concentra casi el 40% del padrón electoral-, donde llegó al 52%, frente al 36% de Macri. Y también triunfó en la patagonia y en el norte del país.

A pesar de la mejora en los resultados respecto a las primarias, los ciudadanos, mayoritariamente, castigaron ayer en las urnas la gestión económica del Gobierno. Macri se irá de la presidencia con un PIB en caída (descendió un 2,5% en 2018 y bajará un 3,1% este año), con el desempleo más alto (10,6%) en trece años y con una inflación disparada, del 53,5%.

“El Gobierno volvió a manos de la gente. Nos hacemos cargo de un país caótico y vamos a ponerlo en pie. Asumo ese compromiso moral y ético. Espero que los que ahora estarán en la oposición nos ayuden a reconstruir el país de las cenizas que han dejado”, lanzó el presidente electo, secundado por Fernández de Kirchner, ante miles de seguidores en Buenos Aires. Fernández aseguró que se reunirá mañana con Macri y que colaborará en la transición.

El mandatario saliente, por su parte, no dudó en ubicarse como el próximo jefe de la oposición y afirmó que lo hará desde un lugar “sano, constructivo y responsable”. “Esto recién comienza. Ahora, más juntos que nunca para defender los valores en los que creemos”, sostuvo Macri frente a sus seguidores.

El nuevo presidente

Alberto Fernández, de 60 años, ya conoce el poder. Durante cinco años su despacho en la Casa Rosada -sede del Gobierno argentino- estuvo al lado del presidente. Fernández fue jefe de gabinete de ministros, un cargo equivalente al de primer ministro, entre 2003 y 2008, durante toda la presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007) y el primer año del mandato de Cristina Fernández (2007-2008).

Luego, se distanció de los Kirchner y ya en el último período de Fernández de Kirchner (2011-2015) pasó a la oposición. Lanzó duras críticas a su Gobierno, hasta llegó a decir que fue “patético”, y se encargó de coordinar al peronismo distanciado del kirchnerismo hasta 2017. Pero a partir de 2018 se acercó nuevamente a Fernández de Kirchner. Juntos volvieron a reagrupar al peronismo, que se encontraba fragmentado, y el pasado mayo Fernández de Kirchner lo nominó como su candidato a presidente.

Alberto Fernández, abogado de profesión, es, además, profesor de derecho penal en la Universidad de Buenos Aires hace 30 años, fue legislador de la ciudad de Buenos Aires y funcionario en los Gobiernos de Raúl Alfonsín (1983-1989) y Carlos Menem (1989-1999).

A la espera de la reacción del mercado

A diferencia del lunes negro tras las elecciones primarias, los analistas consultados por CincoDías coinciden en afirmar que será “muy difícil” que la reacción de hoy sea similar, aunque sí esperan una caída en la Bolsa y en el peso. Los expertos consideran que el mercado ya descontaba el triunfo de Fernández y que, por eso, se anticiparon en la última semana, en la que hubo retiro de divisas extranjeras y dolarización de fondos en pesos.

Las próximas seis semanas, sin embargo, serán complejas. El Gobierno saliente carecerá de autoridad y el entrante recién podrá tomar decisiones a partir del 10 de diciembre. Por un lado, sobrevuela el temor a que Macri, ya en retirada, no intervenga frente a una crisis cambiaria o una nueva subida de la inflación y, por el otro, que Fernández se desentienda y no se encargue de calmar a los agentes económicos hasta que asuma como Jefe de Estado.

El Banco Central de Argentina anunció ayer tras los comicios que impondrá nuevas restricciones para la compra de divisas extranjeras con el objetivo de "proteger la estabilidad cambiaria". Los ciudadanos, que antes podían comprar hasta 10.000 dólares por mes, ahora solo podrán comprar 200 dólares cada mes y necesitarán autorización para realizar compras mayores.

Macri arrasó en España

Colas de al menos media hora para votar en cada mesa, algunas discusiones por fallas en la organización y funcionarios consulares que no podían disimular su agobio fueron algunas de las imágenes que dejó ayer la votación en el Colegio Mayor Argentino de Madrid, el único centro habilitado para los argentinos residentes no solo en Madrid, sino también en otras ocho comunidades autónomas (País Vasco, Navarra, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Murcia, La Rioja y Extremadura).

Macri arrasó en Madrid y en el conjunto de España, donde obtuvo más del 70% de los votos de los argentinos que viven en la península y en las Islas Canarias, mientras que Fernández apenas superó el 20%. Las autoridades consulares afirmaron que la participación se triplicó en comparación con las últimas elecciones, pero la cantidad de votantes, inferior a los 8.000, casi no tendrá incidencia en el resultado final. En total, sufragaron poco más de 26 millones de argentinos y la participación fue del 80,8%.

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