Marta Guirao: “Hay un uso abusivo de la etiqueta eco”

Su prioridad es poner en valor el negocio cárnico de los dueños de Vega Sicilia

El Enebro

Dirige el día a día de la sociedad patrimonial El Enebro, propietaria de las bodegas Tempos Vega Sicilia y la cárnica Valles del Esla. Marta Guirao (Madrid, 1967), licenciada en Derecho y máster en Asesoría Fiscal de Empresas por el IE, ha trabajado en el departamento fiscal de PwC-Landwell y en 1998 se incorporó a la multinacional de bebidas Allied Domecq Spirits & Wine, donde desempeñó el cargo de directora de impuestos regional del sur de Europa y formó parte del comité de coordinación en España hasta su absorción por parte de Pernod Ricard, momento en el que se unió al grupo Eulen como directora de la asesoría fiscal. Antes de incorporarse a El Enebro ocupaba el cargo de general counsel y era miembro del comité de dirección de Neinver, grupo familiar especializado en el desarrollo y gestión de centros comerciales. Una de sus prioridades es dar a conocer todo el potencial del proyecto de Valles del Esla.

Después de año y medio en El Enebro, ¿qué balance hace de su gestión?

Es un grupo que tiene diferentes patas de negocios. Tenemos una división de vino y también de cárnicas, pero también es un vehículo de inversión patrimonial, en valores y en inmuebles. En este tiempo he tratado de poner en valor la otra parte que no es la vitivinícola. El negocio está bien gestionado, con un recorrido de incremento más de márgenes que de producción. Las marcas de lujo son negocios que no son fácilmente escalables. Hay negocios que son escalables y otros no, por lo que el crecimiento ha de ser en valor más que en volumen.

Tras una carrera desarrollada en el ámbito legal y fiscal, ¿qué retos afronta en este proyecto?

En mi trayectoria he ido asumiendo responsabilidades, pero ahora intervengo en el diseño de la estrategia y de su implementación. Las cosas, cuando te llegan, tienen que ser en el momento adecuado. Solo si me veo preparada para algo, lo cojo; si no, prefiero esperar. No procedo del mundo del marketing, mi rol siempre ha sido más financiero que comercial, pero a mí me gusta picotear, y lo más importante es hacerlo con equipos en los que confías. Ahora soy una apasionada del mundo del buey.

¿Qué objetivo tiene en la empresa cárnica y qué le hace diferente?

Sobre todo, dar a conocer el modelo productivo, que es único, ya que somos los únicos en España que tenemos una cabaña relevante, con 2.300 bueyes y más de 1.500 terneras, 42 ganaderos y 3.000 hectáreas. Somos pocas las empresas que tienen una línea de negocio de cría y comercialización de bueyes. Nuestro modelo de ganadería inclusiva surge hace 20 años y lo inicia el fundador [se refiere a David Álvarez, creador del grupo Eulen] en las montañas de León, que pone el enfoque en regenerar el tejido socioeconómico, que se había pauperizado por el cierre de la minería. Trabajamos con ganaderos que tienen sus propios prados y arriendan puestos de montaña. Les damos bueyes de cuatro años, se los dejamos en pupilaje, y luego los retiramos.

¿En qué consiste?

Las ventajas de la ganadería extensiva sobre la intensiva, conocida como industrial o moderna, en la que el ganado es cebado con piensos procesados, son cada día más relevantes. El modelo de ganadería en extensivo es la alternativa más sostenible, gracias a sus bajas emisiones de gases de efecto invernadero y prácticas respetuosas con el medio ambiente, con el bienestar animal, con las comunidades rurales y con el consumidor final. Nuestra orografía es complicada, pero además contamos con matadero propio, que nos asegura la trazabilidad que queremos. Es un proyecto que cualquier financiero hubiera descartado, porque no existe una logística próxima a las explotaciones, pero lo que perseguimos es que el animal no se estrese. Nosotros huimos del sello eco.

¿Por qué razón?

Estamos viendo que a la etiqueta eco se le da un uso abusivo. Nosotros formulamos nuestros propios piensos en colaboración con el CSIC, organismo con el que realizamos todas las innovaciones. Nuestra prioridad es dar a conocer el modelo de producción para que llegue al consumidor final, que cada vez está más concienciado con las cuestiones del medio ambiente. Distribuimos en España, sobre todo en carnicerías, que son nuestros principales prescriptores. Ahora tenemos como objetivo entrar en hostelería y en retail, ya que nos permitirá acercarnos a ese consumidor al que deseamos llegar.

¿Es rentable este negocio?

Ahora mismo estamos en break even, pero tenemos que ponerlo en valor, ya que pensamos que es factible. Hay consumidores que valoran el origen, el negocio y lo que aporta. Y tenemos claro que tenemos un producto excelente. No nos planteamos fracasar, nuestro plan de negocio es conseguible.

Un informe de la ONU recomienda reducir el consumo de carne.

El planeta hay que cuidarlo, y estoy de acuerdo con reducir el consumo de carne, pero hay que consumirla de calidad, con nutrientes buenos. Nuestros bueyes beben el agua de la montaña, cuidan el medio ambiente porque desbrozan de una manera natural, y esto para prevenir los incendios es magnífico.

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