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Economía tranquiliza a los inversores y allana la venta de Haya Real Estate

Las dudas del posible comprador, Centricus, están despejadas; el precio de la oferta, por unos 700 millones, vuelve a ser clave

Uno de los edificios de Haya Real Estate.
Uno de los edificios de Haya Real Estate.

La venta del gestor de activos inmobiliarios Haya Real Estate ha pasado por una fase crítica, después de las elecciones del 10 de noviembre y el preacuerdo entre el PSOE y Unidas Podemos firmado dos días después. El servicer de activos y de créditos inmobiliarios que las entidades y, especialmente, la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) quieren sacarse del balance estuvo en el ojo del huracán ante una eventual legislación que dejara bajo mínimos su modelo negocio. Pero los mensajes del Ministerio de Economía, con la virtual vicepresidenta Nadia Calviño al frente, han aplacado los miedos.

Centricus es el comprador que está en negociaciones para adquirir Haya, como publicó CincoDías el pasado 20 de septiembre. El dueño del gestor inmobiliario es Cerberus, que está asesorado por Citi, y cuya intención es cerrar la compra antes de final de año. La principal discrepancia está en el precio, con una continua rebaja de las expectativas. Las primera intención lanzada a inicios de 2018 fue realizar una OPV con una valoración preliminar de 1.300 millones. En marzo se cancelaron las intenciones de salir a Bolsa y rebajó sus expectativas de precio a los 1.200 millones, con Citi como coordinador de la puja, aunque aún con Rothschild en el entorno, banco que había arrancado el proceso de la frustrada OPV.

Fuentes conocedoras señalan que Centricus, un fondo de capital riesgo ubicado en Londres con activos en gestión por 25.000 millones y respaldado por la tecnológica japonesa Softbank continúa siendo el mejor posicionado, pero que pueden aparecer otras ofertas. En un principio, también se interesaron por el servicer, que cuenta una cartera de activos de 42.431 millones de euros a cierre del pasado septiembre, DoBank, Intrum y Centerbridge.

Las cifras que se bajaron desde un principio eran muy inferiores a las solicitadas por Cerberus en un principio. El rango osciló entre los 600 y los 700 millones de euros, según fuentes financieras. Este vuelve a ser el gran caballo de batalla, una vez aplacados los miedos políticos de la mano de Nadia Calviño.

En el acuerdo de los Presupuestos nonatos para 2019 se afirma que se impulsaría un plan de Sareb para la utilización de alquileres sociales. Pero Nadia Calviño se está desgañitando a explicar a lo largo y ancho del planeta que los inversores no tienen nada que temer en España. Y sus mensajes han surtido efecto, según las fuentes consultadas. Estas conocedoras reconocen que el preacuerdo de Gobierno ralentizó, casi paralizó, las negociaciones, pero que estas ya se han retomado.

El denominado banco malo, pilotado por Jaime Echegoyen, firmó un contrato con Haya el 31 de octubre para gestionar una cartera de unos 8.300 millones de euros por dos años y medio. Este es uno de los mayores contratos del gestor de inmuebles (REO, por sus siglas en inglés) y de préstamos ligados al ladrillo (RED).

Cualquier cambio en Sareb tendría que ser tomado por el FROB, su mayor accionista con un 45,9% y dependiente del Ministerio de Economía, y sus otros socios, entre los que se encuentran Santander (22,3%) y CaixaBank (12,2%).

Un dividendo especial para compensar créditos

15 de noviembre. Ese fue el día en que Haya Real Estate aprobó el pago de un dividendo en especie por 5,2 millones de euros con el objetivo de compensar un crédito concedido por su único accionista, Cerberus. La compañía señala que, además de haber logrado un contrato de Sareb aunque de menor tamaño que el anterior –de más de 21.091 millones frente a los 8.300 que comenzará a gestionar en enero–, dispondrá de oportunidades de crecimiento a medida que vaya expirando, a partir de 2021, el resto de acuerdos de Sareb con otros gestores. Sus ingresos en los nueve primeros meses del año fueron 199,1 millones y un ebitda de 70,5 millones. Su deuda neta se situaba en 402 millones de euros.

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