Neil Dwane: "Estados Unidos estará en recesión a finales del año que viene"

El Estratega Global de Allianz Global Investors, gestora con 535.000 millones de euros bajo gestión, duda de la capacidad de la Fed para evitar el frenazo económico

imagen de archivo del Neil Dwane, estratega global de Allianz Global Investors.
imagen de archivo del Neil Dwane, estratega global de Allianz Global Investors. Allianz GI

El ciclo de expansión económica más largo de la historia de Estados Unidos podría estar cerca de llegar a su fin. En medio de la incierta guerra comercial contra China y un evidente enfriamiento económico global, ocho de los 22 indicadores clave monitorizados por la gestora Allianz Global Investors, una de las mayores del mundo con 535.000 millones de euros bajo gestión, arrojan señales de alarma sobre la primera economía del mundo.

Entre estos indicadores con problemas destacan la curva de tipos, las expectativas de los consumidores o la diferencia entre PIB observado y PIB potencial, los mismos que alertaron de turbulencias futuras en el año 2007 cuando pocos creían posible una crisis. Neil Dwane, estratega global de Allianz GI, es tajante al respecto: "Todo el mundo está preocupado por la salud de Estados Unidos, en general, creemos que estará en recesión para finales del año que viene". 

El experto apunta a la reciente temporada de resultados empresariales en Estados Unidos como otro de los canarios en la mina. Pese a haber superado las expectativas de los analistas, se trata de la tercera sesión consecutiva de presentaciones de cuentas en la que los ingresos de las compañías estadounidenses han caído. "El presidente Trump sabe todo esto, y ese es el motivo por el que grita a la Fed que baje los tipos, porque no quiere ir a las elecciones en las fauces de una recesión", considera Dwane.

Pero en la opinión del experto, la Reserva Federal difícilmente evitará el desastre. "Los mercados han subido este año particularmente por el impulso de la Fed, los inversores piensan que la Reserva Federal está bajando los tipos, lo que protegerá la economía estadounidense y a las Bolsas", comienza Dwane. "La Fed ha recortado tipos en 12 ocasiones en 12 ciclos económicos distintos, en tres de ellos salvó a la economía y a los mercados, pero en los otros nueve la recesión llegó de forma inevitable", recuerda.

"Ya es demasiado tarde, la bajada no funcionará, apenas tendrá efectos en la ya en desaceleración economía de Estados Unidos, personalmente, no creo que rebajar 25 puntos básicos suponga una gran diferencia en este punto, para ello, deberían de estar en cero", sentencia. "La cuestión ya no es si habrá una recesión, sino cuándo llegará", opina.

Estados Unidos no es el único con problemas. En la Unión Europea, Alemania y Reino Unido dan síntomas de debilidad mientras que en China, el motor del crecimiento mundial también está frenándose y los posibles sustitutos, India o Indonesia, todavía no están listos para tomar el relevo. 

Sobre la guerra comercial, Allianz GI trabaja en tres escenarios diferentes. En el más optimista y solo con un 15% de posibilidades de ocurrir, se retiran los aranceles, "no tiene pinta de que vaya a suceder", valora Dwane. En cambio, para la gestora existen prácticamente las mismas posibilidades de que se firme un acuerdo parcial (45% de probabilidad) o de que se recrudezca la guerra (40%).

"El acuerdo parcial tendrá un alcance muy limitado y no resolverá las diferencias mayores", asevera el experto. En su opinión, no es un acuerdo como tal, sino una mera confluencia de intereses. La peste porcina africana ha golpeado duramente al gigante asiático, siendo el cerdo una de las principales fuente de alimento en el país. En el otro lado, Estados Unidos consigue mediante el acuerdo parcial aumentar las exportaciones de productos agrícolas, un hecho que beneficia a Trump de cara a las elecciones presidenciales del año que viene, ya que consigue con ello atraer el voto de las zonas rurales. "China quiere que Trump elimine los aranceles, algo con lo que Washington no está de acuerdo", destaca.

Además, hay otros nubarrones que se vislumbran en el horizonte. Estados Unidos aún mantiene la amenaza de subida de aranceles sobre los vehículos de la Unión Europea, lo que podría deteriorar aún más la castigada economía de Alemania y la tensión en Oriente Medio puede provocar futuros shocks en el petróleo según el experto.

"Qué un titular sea llamativo no significa que preocupe a los mercados, pero lo que puede ocurrir en Oriente Medio sí que preocuparía a los mercados", advierte. "El problema con un shock del petróleo es que primero sucede y luego vienen las reacciones, no es como el Brexit, que puedes ir actuando en función de lo que se sabe".

Dwane estima que el precio del petróleo tiene que rondar entre los 60 y los 70 dólares. Si cae por debajo de 50 dólares, a las petroleras no le es rentable hacer inversiones y la oferta termina resintiéndose mientras que si sube de 85 dólares por barril, se produce una crisis por el lado del consumidor. "Con este escenario de precios en el que el barril ronda los 60 dólares, las grandes petroleras como Repsol siguen siendo una inversión atractiva aunque impopular en medio de la megatendencia de la economía verde", afirma.

Dónde invertir en busca de rentabilidad

Dwane apunta a que seguir las megatendencias, concretarlas y adoptar una estrategia de inversión activa es clave para obtener rentabilidad. El envejecimiento de la población, el nuevo tipo de consumidores, el crecimiento de Asia y la mayor preocupación por la sostenibilidad y el medio ambiente arrojan en su opinión nuevas oportunidades de inversión.

Para conseguir rentabilidad, el experto destaca que será necesario asumir riesgos. La política expansiva de los bancos centrales ha hundido la rentabilidad de los bonos y los ha dejado a "precios de locura" por lo caros que son. "Los inversores deberían de arriesgarse para conseguir ganancias, una estrategia sería la de tener en cartera empresas de alta calidad con una fuerte generación de ingresos y buenos dividendos", recomienda.

"Históricamente, las empresas de consumo de primera necesidad y las energéticas lo han hecho bien en contextos de crisis, pero ya se han beneficiado de los bajos tipos de interés y el entorno de rentabilidad", avisa Dwane. "Aconsejaría nombres como Inditex en España, que ha sido alcista en los últimos años pero que mantiene un buen ratio de dividendos, un modelo de negocio muy fuerte y el potencial de retribuciones extras al accionista", asegura.

Entre otras cotizadas españolas interesantes a sus ojos, Dwane cita a Ferrovial: "es un actor de alta calidad en las infraestructuras que tiene ingresos atractivos protegidos de la inflación", así como al operador de aeropuertos Aena. "Repsol está bien posicionada para repartir buenos dividendos a sus accionistas hasta con el petróleo en 55 dólares por barril, en caso de tensiones en Oriente Medio, sería un valor muy alcista", opina. En términos de inversión sostenible, Dwane menciona a Siemens Gamesa como una buena alternativa.

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