Estas son las mejores ofertas de préstamos personales

El nivel de precios no cambia aunque el interés, del 8,53% TAE, es muy superior a la media europea

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Quedan algo menos de dos meses para que lleguen las Navidades y menos de 30 días para el Black Friday. Igual que algunos consumidores optan por financiar sus vacaciones de verano, otros deciden comprar a plazos los regalos de los Reyes Magos mediante préstamos personales o tarjetas de crédito. Sin embargo, parece que este año los españoles no tienen tan claro que la financiación sea el mejor método de pago para sus compras, pues la demanda de préstamos personales se ha reducido en el tercer trimestre del ejercicio, según la Encuesta sobre Préstamos Bancarios en España, publicada por el Banco de España esta semana. Y parece que la situación para los últimos tres meses de 2019, con la Navidad de por medio, se va a mantener, según dicha encuesta.

La nueva concesión de crédito está flaqueando en el conjunto de la actividad crediticia, con descensos del 3% en tasa interanual en las nuevas hipotecas concedidas durante el año y del 1,5% en la nueva financiación a pymes. Sí se mantiene con un poco más de brío en el crédito al consumo, o al menos se estabiliza con un mínimo retroceso del 0,3% en la nueva producción acumulada en el año hasta agosto. La concesión de crédito al consumo empieza a frenarse después de que haya aumentado con fuerza su morosidad, tal y como ha advertido en numerosas ocasiones recientemente el Banco de España.

El importe de préstamos personales dudosos –catalogados de esta manera cuando el prestatario no cumple sus obligaciones de pago durante más de 90 días seguidos– en el segundo trimestre ascendía a 5.029 millones de euros, un 8,7% por encima de la cifra registrada en los tres meses previos y un 25,8% más respecto al segundo trimestre de 2018, situándose en niveles de 2014. En la Asociación Española de Banca (AEB) matizan que "la morosidad del crédito para la compra de bienes de consumo duradero, el motor del crecimiento de este segmento [los préstamos al consumo] en los dos últimos años, se ha mantenido estable y es la más baja de entre toda la financiación crediticia, con una tasa del 3,55% [la tasa de morosidad del total de los préstamos al consumo es del 5,3%]". Según los datos de HelpMyCash.com e iAhorro, la mayoría de los créditos al consumo solicitados irían destinados a la compra de un vehículo o a reformas en la vivienda.

Desde HelpMyCash.com explican el aumento de la morosidad por los mínimos históricos en que se encuentra la capacidad de ahorro de las familias debido a "un encarecimiento del coste de la vida que no se ve correspondido con un aumento salarial". Asimismo, apuntan al impulso que las entidades han dado en los últimos años a la concesión de créditos, fijando requisitos menos estrictos, para acelerar la recuperación económica, lo que ha resultado en que "personas con un perfil económico no demasiado bueno pudieran conseguir préstamos que hoy tienen dificultades para devolver", subraya Adrián Pérez, experto en financiación del comparador.

Asimismo, Eduardo Zafra Peciña, director de préstamos de iAhorro.com, menciona que se trata de una "cuestión cultural": estos pagos no llegan a "considerarse una obligación". A ello hay que añadir el hecho de que no está "penalizado ni perseguido por ninguna ley". Zafra resalta también los elevados tipos de interés de España.

Según los últimos datos publicados por el Banco de España, referentes a agosto, la tasa anual equivalente o TAE de los préstamos personales en España es del 8,53%, tres puntos básicos por debajo de la de mayo, aunque más de dos puntos porcentuales por encima de la media de la eurozona. Estas cifras hacen que los consumidores tengan más dificultades para afrontar el pago. Por último, subraya que los clientes no suelen informarse en profundidad sobre estos productos en busca de la mejor alternativa: "Aceptan el primer producto que encuentran en lugar de escoger el que mejor se adapte a su perfil económico".

Pendientes de los datos del periodo comprendido entre los meses de julio y septiembre, la encuesta del Banco de España indica una caída de la demanda debido a un descenso de la confianza de los consumidores y un menor gasto en bienes de consumo duradero y por el mayor uso de préstamos de otras entidades, como las financieras de los grandes comercios.

Asimismo, este recorte de las solicitudes de créditos en el último trimestre también sería el resultado del endurecimiento de las condiciones de concesión de estos créditos por el empeoramiento de la solvencia de los prestatarios, así como debido a la menor tolerancia al riesgo de los bancos y al deterioro de las perspectivas económicas generales.

Por lo tanto, la caída de las cifras podría estar causada por ese incremento de las solicitudes rechazadas, cuyo origen está en "la subida de la tasa de demora y las advertencias de las instituciones bancarias ante el exceso de concesión de crédito", explica Pérez. No obstante, considera que ni este endurecimiento de las condiciones ni el aumento de la competencia con la entrada de las financieras de las grandes superficies son suficientes para explicar este recorte de la demanda.

Por otro lado, Zafra añade otras razones que explicarían esta reducción. Por una parte, "un cambio de tendencia en el mercado a otro tipo de productos": las hipotecas, en las que la banca está centrando su apuesta. Asimismo, resalta que entidades tradicionales no suelen conceder este tipo de préstamos a consumidores que no sean sus clientes, por lo que si su banco se lo ha denegado, "va a tener muy complicado conseguirlo en otro", subraya.

Este posible rechazo podría ser también la razón del aumento de préstamos solicitados en las financieras de los grandes comercios. Como última opción, el cliente también tendría la posibilidad de acudir a entidades financieras no bancarias, como Cofidis.

Préstamo personal o tarjeta de crédito

Al realizar un gasto inesperado, ya sea un regalo o un viaje, el consumidor puede optar por financiarlo con préstamos personales o tarjetas de crédito. No obstante, al elegir debe ser consciente de las diferencias entre ambas opciones y las implicaciones económicas que puede tener una u otra alternativa.

Mientras que el dinero de plástico financia prácticamente cualquier compra –la cuantía máxima suele depender del perfil de cada cliente–, las entidades establecen un importe mínimo de alrededor de 3.000 euros para la solicitud de un crédito y un máximo que en algunos casos alcanza hasta los 90.000 euros. No obstante, cada banco tiene su propia oferta, siempre modificable según las características de cada persona.

Por tanto, aunque las tarjetas de crédito puedan parecer más atractivas para financiar compras de pequeños importes hay que tener en cuenta su elevado tipo de interés en comparación con el de los préstamos personales. La TAE media en España de las primeras es del 19,75% –frente al 16,6% de la zona euro–, más del doble que la de los créditos, a pesar de que entre los meses de mayo y agosto se ha reducido en 14 puntos básicos.

No obstante, desde HelpMyCash.com indican que estos productos pueden ser una buena alternativa si la tarjeta elegida "dispone de financiación especial por compra", pues en este caso "permite fraccionar gastos concretos en condiciones especiales" y la TAE puede llegar a situarse por debajo del 5%, es decir, en niveles inferiores a los ofertados por los créditos de la banca. En cualquier caso, en iAhorro recomiendan comparar siempre las características los productos y tener en cuenta "los extras" de cada uno, como gastos o comisión de amortización.

A las opciones ofrecidas por la banca tradicional se añaden las de las financieras de las grandes superficies, como El Corte Inglés o Carrefour. La primera permite aplazar compras de hasta 6.000 euros con una TAE de entre el 4,9% y el 17,23%, mientras que la cadena francesa dispone de préstamos de entre 3.000 y 30.000 euros a un interés que oscila entre el 7,12% y el 19,36%. A ello habría que añadir la posibilidad de compras a plazos sin intereses con las tarjetas de ambas distribuidoras.

"Para los clientes esta opción es más cómoda, ya que se puede llevar a cabo en el mismo momento de pagar la compra. En cambio, para financiarlo con el banco habría que gestionar el préstamo antes de realizar la operación", apunta Pérez. Pero alerta de que no siempre es la mejor alternativa, pues esta financiación "tiene unos intereses superiores a los que podríamos conseguir con una entidad financiera".

Aunque la oferta de Carrefour y El Corte Inglés es muy similar a la de la banca, otras grandes superficies llegan a elevar la TAE hasta el 45% para amortizaciones de tres meses. Es el caso de Oney Servicios Financieros –financiera de Alcampo–, Leroy Merlin, Decathlon o Akí. No obstante, en muchas ocasiones estos establecimientos también ofrecen la financiación a través de las financieras de los propios bancos, como ocurre con CaixaBank Payments & Consumer en MediaMarkt e Ikea, explican desde HelpMyCash.com.

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