Libro mayor y libro diario. ¿Cuál es obligatorio? ¿Para qué sirven?

Son documentos contables que registran la actividad de la compañía. Expertos en contabilidad profundizan en su utilidad y obligatoriedad.

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Toda empresa debe llevar al día su contabilidad. Para ello hay dos libros imprescindibles en el día a día de cualquier compañía: el libro mayor y el libro diario. El libro mayor es un documento contable que, como advierten desde Billage, muestra la actividad contable de la compañía. De hecho, a través de este documento se puede tener constancia de lo que sucede en la pyme y ver el origen de cada uno de los movimientos que se han realizado. El libro mayor no es obligatorio para las empresas, pero sí es muy útil.

Entre las características del libro mayor, destaca que las operaciones financieras que se han realizado quedan registradas de manera cronológica, de hecho, cada vez que se realicen deberán quedar registradas en él. El libro mayor permite un mayor control de las finanzas de la empresa.

El libro diario

Por el contrario, el libro diario, como su propio nombre indica, quedan registrados todos los movimientos que se han realizado en la cuenta de la empresa. Es un documento contable en el que se detalla todo, independientemente del asiento contable al que pertenezca. El Código de Comercio obliga a ir anotando las operaciones en este documento.

La contabilización del libro diario se debe ir recogiendo día a día; o en periodos no superiores a un mes en caso de que las actividades se hayan ido recogiendo en otros documentos. En él debe figurar información como la fecha de cada transacción, las cuentas involucradas en la transacción, el importe de la operación y una breve explicación de la transacción.

Cualquier empresa debe poseer estos libros contables. Pero además del libro mayor y del libro diario, las empresas deben tener en cuenta que también existen otros libros contables que deben tener actualizados y en los que debe registrar de manera periódica la actividad de la compañía. Por ejemplo el libro de inventarios y las cuentas anuales. Desde Billage recuerdan que estos documentos recogen en realidad un resumen de todas las operaciones contables de la compañía, aunque muy detalladamente. Recuerdan además que también son obligatorios, permitiendo conocer el balance de la pyme y las cuentas anuales.

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