El Gobierno rebaja una décima su previsión de crecimiento en 2019, al 2,1%

El Ejecutivo en funciones avanza a Bruselas que en 2020 subirá las pensiones un 0,9% y los salarios públicos un 2% pese a que rebaja el crecimiento de ese año al 1,8%

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero (izquierda); la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá (centro), y la titular de Economía, Nadia Calviño.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero (izquierda); la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá (centro), y la titular de Economía, Nadia Calviño.

El Gobierno en funciones que dirige Pedro Sánchez ha actualizado este martes su cuadro macroeconómico de previsiones para España a fin de remitirlo a la Comisión Europea, junto con el plan presupuestario de 2020, como es preceptivo hacer antes de que concluya el día. En su comunicado, el Ministerio de Hacienda avanza a Bruselas una rebaja del crecimiento, pero le anuncia nuevas subidas de pensiones y salarios públicos.

En concreto, como resultado de la revisión, el Ejecutivo ha corregido la baja sus perspectivas de crecimiento para 2019 y 2020 restándoles una décima en cada caso, es decir, que espera que este año concluya con un avance del PIB del 2,1% y que el próximo ejercicio el crecimiento sea del 1,8%.

“Esta modificación se debe casi en su totalidad a la revisión estadística de la Contabilidad Nacional Anual realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE)”, ha argumentado el Ejecutivo en un comunicado, si bien el resto de organismos que se ha adaptado al recálculo a la baja del tamaño y la evolución del PIB realizado por el INE han restado dos décimas por este motivo.

“La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha avalado las previsiones del escenario macroeconómico”, repone el Gobierno, en todo caso, como aval a sus propias estimaciones.

Hasta hoy, el Gobierno mantenía vigente el cuadro macroeconómico remitido a la Unión Europea el pasado abril, que avanzaba un alza del PIB del 2,2% este año, el 1,9% en 2020, y el 1,8% en los dos ejercicios siguientes.

Pese a la revisión a la baja, el Gobierno mantiene su objetivo de culminar 2019 con un déficit del 2%, en línea con el cuadro anterior que ya avanzaba esta cifra. Sin embargo, entonces planteaba lograr un 1,1% en 2020, un 0,4% en 2021 para alcanzar el equilibrio presupuestario en 2022.

"La previsión para 2020 del déficit público se basa en un escenario inercial que no incluye ninguna medida adicional de carácter tributario. En este contexto, el déficit se situaría en el 1,7% del PIB en 2020", expone Hacienda, lo que supone reducir con fuerza la rebaja del agujero fiscal prevista para el próximo ejercicio, a falta de ver si el Gobierno que salga de las urnas el 10N logra impulsar medidas que corrijan esta nueva desviación.

"El saneamiento de la economía española también se refleja en el superávit del saldo presupuestario primario (sin intereses de la deuda) que en 2020 se prevé del 0,4%, el doble que en 2019. Una mejora que permitirá avanzar en la reducción de la deuda pública", agrega ahora el Gobierno.

Pese a esta afirmación, la realidad es que el Ejecutivo empeora su previsión de reducción del ratio de deuda pública sobre PIB, que sitúa en el 95,9% a cierre de este año, una décima por encima de lo previsto en primavera, y en el 94,6% en 2020, seis décimas más. 

“El crecimiento económico seguirá generando empleo, con tasas de creación de puestos de trabajo a tiempo completo del 2,3% y del 2% en 2019 y 2020 respectivamente, lo que permitirá seguir reduciendo la tasa de paro hasta el 13,8% este año y el 12,3% en 2020”, avanza el Gobierno en su nuevo cuadro macroeconómico.

En la ocasión anterior, el Ejecutivo asumía un alza de empleo del 2,1% en 2019, el 1,8% en 2020, y una décima menos cada año de los siguientes, lo que permitiría rebajar la tasa de paro del 15,3% de cierre de 2018 al 13,8% este año, el 12,3% el próximo, el 11% en 2021 y el 9,9% a finales de 2022. Es decir, que el Gobierno mantiene la misma previsión de rebaja del paro en este año y el próximo pese a esperar un menor crecimiento en cada uno de los ejercicios.

"A pesar de la ralentización provocada por factores externos y la incertidumbre de carácter internacional, España sigue creciendo por encima de la media de la zona euro y además lo hace de forma más saneada al continuar con la reducción del déficit público y de la deuda pública", aseveran los ministerios de Hacienda y Economía en una nota de prensa conjunta.

Nuevas medidas

En el plan presupuestario, que se remitirá a Bruselas a lo largo del día, el Gobierno también avanza un incremento de las pensiones y los salarios públicos. En concreto, el Ejecutivo avanza que las previsiones remitidas a la Comisión Europea contemplan un alza del 0,9% en las pensiones públicas "para que los pensionistas no pierdan poder adquisitivo".

La medida va en línea con los planes anunciados por el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, que avanzó que las pensiones se ligarían en diciembre al avance del IPC lo que, como avanzó este diario, dará lugar a un incremento que no llegará al 1% en las prestaciones de 2020.

En paralelo, el Ejecutivo ha avanzado a Bruselas que en el próximo año se llevará a cabo una subida de salarios públicos del 2%, más un variable en función del PIB, en cumplimiento, por tercer año, del pacto alcanzado con los sindicatos.

"En cualquier caso, la intención del Gobierno es presentar en el momento que sea posible un Plan Presupuestario actualizado con la orientación fiscal ya comunicada en anteriores documentos", matiza el Ejecutivo a Bruselas. "Los ingresos públicos se situarán en 2020 en el 39,6% del PIB hasta alcanzar los 512.032 millones de euros. En un escenario a políticas constantes la estimación es que los ingresos tributarios registren un crecimiento del 4,8%", aduce el comunicado de Hacienda.

Una oleada de rebajas de previsiones

La actualización del cuadro macroeconómico del Gobierno, que se remitirá a Bruselas a lo largo del día junto con el plan presupuestario de 2020, llega en medio de un goteo de revisiones a la baja en las perspectivas de crecimiento de España por parte de diferentes organismos e instituciones.

Es el caso del Banco de España, que en septiembre rebajó su previsión de avance del PIB español del 2,4% al 2% para este año –y del 2% 1,9% al 1,7% para 2020-; del Consejo de Economistas, que rebajó su estimación del 2,2% al 1,9%; de Funcas, que la pasada semana rebajó las suyas del 2,2% al 1,9%, y del 2% al 1,5% para el próximo ejercicio; o de BBVA Research, que este lunes ajustó su previsión de 2019 del 2,3% al 1,9% y la de 2020 del 1,9% al 1,6%.

Esta oleada de correcciones contrasta con las revisiones al alza que emitieron entre primavera y verano buena parte de los analistas y está motivada parcialmente por la constatación de que la economía mundial ha agravado su ralentización, lo que ha acabado por pasar factura a España, que venía demostrando cierta capacidad para crecer más allá de lo previsto.

La caída de la demanda externa debido al frenazo global unido a la reducción del consumo interno como consecuencia de la incertidumbre generada, ha terminado acentuando también la desaceleración de la economía española.

Más allá, no obstante, un factor crucial para las rebajas anunciadas en las perspectivas de crecimiento ha sido el recálculo a la baja del tamaño y la evolución del PIB que el Instituto Nacional de Estadística realizó el mes pasado.

La actualización quinquenal de sus estadísticas supuso rebajar de 1,208 a 1,202 billones de euros el tamaño de la economía en 2018, cuando su avance también fue revisado, pasando del 2,6% al 2,4%.

Esta variación ha supuesto una rebaja del punto de partida de los cálculos de los analistas que ha llevado a instituciones como el Banco de España o a los analistas de Funcas a restar dos décimas de su previsión de crecimiento para 2019 solo por el recálculo del PIB, más otro ajuste adicional por la ralentización.

Déficit público

Una consecuencia colateral de la revisión del PIB fue que el déficit público cerró 2018 en el 2,52% frente al 2,48% inicialmente calculado, pese a lo cual el Gobierno sigue defendiendo ahora que será capaz de rebajar el agujero fiscal al 2% a cierre de este año.

Una posibilidad que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha venido calificando de “factible” pero que descartan ya otras instituciones como el Banco de España, que apunta a un déficit del 2,4%, al igual que Funcas, o BBVA Research, que apunta a un 2,3%. 

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