Algún banco analiza cobrar a partir de 100.000 euros

Más comisiones, recorte de costes, tasa por ciertos depósitos y además las fusiones

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Sede del Banco Central Europeo en Fráncfort.

La banca está cada vez más nerviosa. No le salen los números y su rentabilidad comienza a dar nuevos signos de agotamiento sin aún haberse recuperado de la crisis financiera de la última década.

Los banqueros están totalmente despistados y no saben ya de dónde pueden arañar para sumar ingresos. Todos los bancos han empezado a aplicar las recetas tradicionales: recorte de más costes, subida de comisiones o el inicio de cobro de servicios hasta ahora gratis, con penalizaciones a los clientes menos vinculados y, claro está las fusiones. Estas operaciones parecen el bálsamo de Fierabrás para el sector financiero desde que éste existe. Son la solución mágica para cualquier entidad en apuros, y el más claro ejemplo se encuentra en la crisis financiera.

"Hay que reinventarse", coinciden todos los directivos de banca consultados por este periódico. "Pero tampoco sabemos cómo. No sabemos qué hacer", confiesan los ejecutivos más sinceros, aunque siempre que se mantenga el anonimato.

La preocupación es tal que ya hablan sin reparos de una nueva ola de fusiones. Reconocen que en menos de tres años el mapa financiero español (también el europeo) habrá cambiado de nuevo.

"Pocas entidades se salvarán al final de estos procesos. Solo los más grandes como Santander y BBVA podrán mantenerse independientes, ya que son los únicos que cuentan con una fuerte aportación de ingresos de sus filiales extranjeras, sobre todo de Latinoamérica", afirma un experto en el sector financiero.

Eso no significa que ambos bancos no protagonicen alguna otra operación, principalmente BBVA, pero serían estas firmas las que absorbieran a las instituciones más pequeñas.

BBVA, de hecho, es el eterno candidato a la compra de Bankia o Sabadell, una vez que la entidad que preside Ana Botín está en plena integración de Banco Popular.

El banco que preside Carlos Torres ya ha reconocido en los últimos meses que está dispuesto a absorber a algún banco.

La presión es tan fuerte que prácticamente no hay informes de los bancos de inversión que no hagan referencia a las previsibles integraciones, motivadas por la política del Banco Central Europeo (BCE) de mantener los tipos negativos sine die.

Candidatos

Las combinaciones que apuntan son varias, pero los nombres de Bankia y Sabadell como candidatos a protagonizar una operación corporativa están en todas las quinielas.

Las variaciones luego son infinitas. Bankia con BBVA, Bankia con Sabadell, Bankia con CaixaBank son las apuestas de los bancos de inversión. Los candidatos para Sabadell son más limitados y se centran en Bankia y BBVA.

La fusión de Unicaja, Liberbank, Ibercaja o Abanca, en parejas o todas juntas también están en la mesa de los directivos de la banca de inversión, incluida Cajamar.

Kutxabank es la que menos sale a relucir, lo mismo que Bankinter, aunque eso no significa que estén blindadas contra los negativos efectivos de los bajos tipos de interés.

El problema de estas operaciones ya se vio con Unicaja y Liberbank. Y es que el BCE exige elevados ratios de capital para este tipo de operaciones de integración, lo que dificulta las uniones.

Pero mientras que empiezan nuevamente a encajar las piezas de las fusiones entre unas entidades y otras, el sector sigue analizando vías para mantener sus cuentas de resultados y para diluir lo más posible el efecto de los tipos negativos y el cobro del 0,5% impuesto por el BCE a las entidades por depositar su liquidez en la institución que preside Mario Draghi.

Hace apenas tres meses que las entidades comenzaron a bajar el listón para cobrar la tasa que les impone el BCE a la liquidez de los bancos a las empresas. La media se situaba en los 30 millones de euros. Pero esta cifra ha quedado ya muy desfasada.

Unicredit ya ha anunciado que cobrará a clientes con más de 100.000 euros en depósitos en 2020. Y la banca española ha tomado nota.

Algunos bancos españoles analizan cobrar el 0,5% por las cuentas con depósitos superiores a los 100.000 euros. Se basan en el límite que asegura el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) en caso de la quiebra de una entidad financiera. Eso sí, este cobro solo se realizaría, de aplicarse a los clientes menos vinculados, por lo que el número se reduciría.

La verdad es que las entidades se lo están pensando mucho. No quieren provocar una revolución en un momento en el que su imagen sigue de capa caída, y sin visos de mejorar a corto plazo.

Y mientras, la CECA y sus asociadas ya tienen prácticamente corregido su acuerdo de registro de jornada firmado en septiembre y que Trabajo les instó a modificar tras haber detectado que el plan de control de horario no permitía el acceso a los datos a parte de los representantes sindicales de la plantilla, como son los delegados. Fuentes de estas entidades aseguran que el jueves ya estará todo solucionado.