Buenos Aires: Caminito al paraíso

Desde Palermo a La Boca. ¿Qué hay de nuevo, viejo?

Caminito, la calle más emblemática en el barrio de La Boca.
Caminito, la calle más emblemática en el barrio de La Boca.

La París sudamericana no se parece ni a París ni a Sudamérica. Su nombre es el porteño y su voz el lunfardo. Buenos Aires tiene esencia propia. Hablamos de una lengua que, como su ciudad, nació junto al río de la Plata por el mestizaje. Hablamos de los porteños, tan gritones como cariñosos, de abrazos fuertes, buenos tragos y mejores vacas. Carnívoros y callejeros por naturaleza, el único plan en casa es el asado; para todo lo demás copan teatros, galerías y restaurantes a la caza de nuevos horizontes.

Se odian y aman tanto como odian y aman su ciudad, la CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) que, como ellos, es una maravillosa paradoja. Monumental y destartalada, tranquila y vibrante, muy latina y muy europea en constante movimiento. ¿Hacia dónde va? Che, seguí leyendo acá.

El barrio de Palermo es el mayor de los 48 que conforman esta urbe. Todo lo que pasa en Buenos Aires pasó primero entre sus mansiones, jardines, avenidas y zonas de carácter independiente. Palermo Soho es una eclosión de tendencias y de arte, mucho arte; Palermo Hollywood concentra los estudios de cine, además de la mayor oferta de entretenimiento.

¿Para comer? Prepárese para saborear el epicentro gastro de Argentina. Para un homenaje al asado iremos a Don Julio y, para un vegano, apostaremos por el Buenos Aires Verde. Si queremos un vermú iremos al Bar La Fuerza y, si queremos un bodegón gourmet, a Santa Evita. Tan delicioso como peronista. En Proper apuestan por los productos de temporada en originales elaboraciones y en Niño Gordo, por reinventar la parrilla con cortes orientales.

Buenos Aires visto desde el Palacio Barolo.
Buenos Aires visto desde el Palacio Barolo.

Palermo Chico es la zona más señorial, con bosques frondosos y palacios afrancesados que albergan museos y embajadas. La oficina de turismo ofrece recorridos guiados en bici hasta el barrio de Recoleta.

La Boca abierta

Seguimos el curso del río de la Plata hasta La Boca. Esta antigua barriada, que recibió la llegada de miles de inmigrantes genoveses y españoles entre los siglos XIX y XX, parlotea en lunfardo y se mueve al ritmo del tango. Pasee por Caminito, de edificios de chapa y colores chillones o conventillos, proyectados por el artista Benito Quinquela Martín en los años cincuenta. Visite la Usina del Arte y contágiese por la pasión futbolera del Boca Juniors que tiene aquí su origen y su templo: la Bombonera.

A la tarde pondremos el punto de mira en el céntrico Montserrat. La majestuosa avenida de Mayo nos conduce a uno de los lugares más enigmáticos de Buenos Aires: el Palacio Barolo. “Nada es al azar aquí”, cuenta Flor Ormaechea, guía de Barolo Tours. Entre leyendas masónicas, subimos del infierno al paraíso o cúpula de esta obra construida por Mario Palanti en 1923 para Luigi Barolo en homenaje a la Divina comedia de Dante. Desde cien metros de altura disfrutará de las mejores vistas de Buenos Aires y desde el Salón 1923, de los mejores cócteles al atardecer.

Guía de viaje

Palacio Barolo.
Palacio Barolo.

Los vuelos. Desde hace dos años la aerolínea Level realiza vuelos directos de Barcelona a Buenos Aires. La low cost de largo radio acaba de renovar su oferta en restauración tratando de reducir la generación de residuos de plástico y mejorando la calidad de sus productos. Un vuelo diario desde 240,47 euros el trayecto.

Dónde dormir. En el Hotel Home, el primer alojamiento boutique de Palermo Hollywood. Tranquilo y elegante, la mejor base de operaciones para descubrir el barrio más vibrante de la ciudad. Desde 130 euros.

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