Todos los caminos siguen conduciendo a Londres

La capital mantiene su fortaleza como centro financiero a pesar del Brexit y los malos augurios

Todos los caminos siguen conduciendo a Londres

He escrito tres artículos largos sobre el Brexit en este periódico. En el primero, el 13 de julio de 2016, titulado Una hoja de ruta para Theresa May, señalaba que, de los posibles caminos a tomar, yo creía que el Reino unido (RU) seguiría el modelo noruego: dejaría la Unión Europea, pero se uniría al Área Económica Europea (AEE) y la AELC (libre comercio), aceptando los principios de libre circulación de mercancías, servicios, capitales y trabajadores a cambio de acceso al mercado único. Sin embargo, no tendría derecho al voto formal en la UE o la capacidad de influenciar la legislación de la UE.

En el segundo, el 1 de noviembre del 2016, titulado Brexit: algunas falsas ilusiones, me refería a que la posible salida de instituciones financieras y su ­staff de la City no sería tanto a Europa como a Nueva York.

En el tercero, el 20 de julio del 2017, titulado El ‘brexodus’ amenaza con diezmar la City, daba todo tipo de información sobre lo que suponía el sector financiero en la vida londinense: unas 702.000 personas trabajan en él, 240.000 en la City, 77.000 en Canary Wharf y 385.000 en el resto de Londres.

De ellas, 143.000 trabajan en más de 500 bancos, 250 extranjeros. El resto, en firmas legales (105.000), consultoras, contables y mánager (254.000), seguros (70.000), fondos de inversión (25.000) y oficinas auxiliares (105.000).

En aquel momento, escribía, bancos británicos, franceses, alemanes, suizos y estadounidenses se planteaban moverse a diversas plazas como Dublín, Fráncfort, París, Ámsterdam y Nueva York. Y especificaba nombres y cantidades. Pero añadía: La reubicación será un goteo, no un torrente. Y está siendo así. Han pasado más de dos años, con todo tipo de acontecimientos, cambiando el primer ministro (PM), enfrentándose este al Parlamento (¿es este tóxico?), tratando de engañar a la reina, dividiendo el país, incluso poniendo en peligro la democracia, como tantas veces he visto y oído en las muchas horas de Sky News que llevo vistas.

A 20 días del Brexit con o sin acuerdo, quién sabe, con Boris Johnson como primer ministro o no, quién sabe, el tan temido éxodo de bancos de inversión de Londres está siendo efectivamente un goteo. Es difícil de creer, pero desde el referéndum de junio del 2016, los bancos han movido, según un informe de septiembre de Ernst & Young (EY), solo unos 1.000 puestos a Fráncfort y París, frente a los miles que citaba, con datos, en mi tercer artículo. Aunque el informe de marzo de New Financial da la cifra de 5.000. Muy poco también. Pero dio el traslado de un billón de euros a la UE, además de 269 entidades, con Dublín como primera plaza con 100 (entre ellas Barclays y Bank of America), Luxemburgo (60, fondos) París y Fráncfort (40) y Ámsterdam (32).

Pero a pesar de la proximidad del Brexit, de la desaceleración de su economía y la caída de la libra, Londres ha incrementado su liderazgo en el mayor y más profundo mercado del mundo, el foreign exchange (forex) y en el trading de derivados de interest rates. Parece que globalmente Londres ha perdido un poco de peso como centro financiero frente a Nueva York, como ya predecía en el segundo artículo, debido a la incertidumbre del Brexit, que puede continuar hasta 31 de enero de 2020. Quién sabe. Pero el mínimo impacto en mover el staff, el punto clave, se debe a no poner en práctica los planes de contingencia para un Brexit caótico, en espera de resultados definitivos, pues decisiones tomadas sin toda la información son muy difíciles de rectificar.

Ese informe de EY ha examinado 222 firmas e indica que tienen los edificios preparados para moverse, pero no lo han hecho con el staff. Goldman Sachs Group acaba de abrir un nuevo edificio en Londres, en contraste con los planes de otros grandes, como mi apreciado JP Morgan Chase & Co., que por ahora ha detenido el traslado de su staff, pero ha anunciado que serían miles. Como lo han hecho los más de 1.200 millones de libras en equity funds tras la toma de poder de Boris Johnson. Volviendo sobre el gran mercado del forex, desde el referéndum del Brexit, como tras este su acceso al mercado de la UE se reducirá, en estos tres años Londres ha incrementado su control de ese mercado a nivel mundial.

Los bancos habrán tomado muchas medidas para salir a otras plazas, pero por ahora la realidad habla por sí sola. Las razones son varias. Por un lado, la zona horaria de Londres que se solapa algo con EE UU y Asia. Por otro, el idioma, instrumento clave. Pero lo más importante es que a pesar de dejar la UE, Londres superará los centros financieros de la UE porque lleva muchos años acumulando staff con un talento y una red de contactos que prefieren quedarse en Londres, sobre todo al resultar más barato que el desplazar edificios y personas a donde no están aseguradas esas ventajas.

Al menos por ahora. De todos modos, para los que pensamos que Londres es y será el epicentro de sector financiero mundial, la frase todos los caminos conducen a Roma se aplica muy bien a Londres. Vamos, que al menos en el sector financiero, todos los caminos acaban conduciendo a Londres.

Joaquín Abós es International Banking & Business Advisor