Raúl Morales: “Tenemos margen para invertir en solar incluso si hay otra recesión”

El CEO de la compañía de seguidores solares cree que el reto actual es ordenar la avalancha de peticiones de conexión renovable para así distinguir a los especuladores

Raúl Morales, Soltec
Raúl Morales, fundador y CEO de Soltec.

Es el fundador y CEO de una de las compañías solares líderes en Europa y el mundo, Soltec, dedicada desde 2004 a la fabricación y suministro de seguidores a un eje–dispositivos que siguen la trayectoria del sol–. De hecho, durante dos años consecutivos, en 2016 y 2017, la firma murciana ostentó el primer puesto entre las compañías del sector de la lista FT 1000 que evalúa a las empresas que crecen con mayor rapidez en 31 países europeos.

Raúl Morales (Murcia, 1970), con formación en ingeniería, considera que la fotovoltaica será la protagonista del desarrollo renovable en España gracias a la instalación de grandes plantas, y ve limitado el autoconsumo por las características propias del mercado (mayoritariamente edificios en vez de viviendas unifamiliares). Aun así, se muestra “moderadamente optimista” sobre la recuperación de la actividad por la parálisis política y los temores de otra recesión. La compañía, con 14 filiales y 1.500 empleados, un tercio en España, espera este año duplicar su facturación hasta superar los 300 millones de euros y recuperar el peso del negocio local que llegó a situarse en cero durante la crisis.

Tras años de sequía, ¿qué balance hace sobre la vuelta renovable?

Lo veo bastante bien, sobre todo para la fotovoltaica. La eólica también va a resurgir y va a tener bastante actividad, pero la solar será la nueva protagonista. Creemos que será posible cumplir el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), la parte solar de 3 gigavatios al año en los próximos 10, si la economía y la política lo permiten. Somos moderadamente optimistas.

En solar, ¿qué área crecerá más?

La mayor parte será de plantas sobre suelo, medianas y grandes. En un principio serán grandes, como es lógico, y luego vendrán las de energía distribuida, como se llaman, de 4 o 5 megavatios en media tensión. En autoconsumo, el nuevo real decreto, donde se quitaron los famosos peajes de respaldo, va a favorecer mucho su crecimiento, pero será limitado por la forma de España, con muchos edificios y pocas viviendas unifamiliares. En la industria sí puede ser bastante importante.

Antes decía que era un optimista moderado y que si iba bien la economía y la política se podían cumplir las metas, ¿qué preocupa?

Nosotros, el sector, somos bastante sensibles a la regulación. Hoy, en casi todas las partes del mundo, la energía solar es la más barata y competitiva. No estamos pidiendo ayudas, con que nos dejen hacer es suficiente. La incertidumbre política afecta, puede ser influyente, pero las bases para que el sector siga adelante están puestas. La economía también, pero teniendo en cuenta que hay un diferencial tan importante en costes, tenemos margen, incluso hasta en una pequeña recesión, para que se siga invirtiendo en solar.

Un tercio de la facturación en España es sano, más porcentaje nos haría depender mucho del mercado local

¿Cómo se refleja esta recuperación local en las cuentas de la empresa?

En los últimos dos años ha cambiado mucho el panorama, a partir de la última subasta de verano de 2017. Hemos pasado de una cuota de mercado cero hasta casi un 30% de nuestra facturación, que es sano y recomendable. Un porcentaje mayor nos haría depender demasiado del negocio nacional. Es casi un lujo volver a trabajar en España después de tantos años de sequía.

¿Cuáles son las previsiones de ingresos?

Por encima de los 300 millones, duplicando la facturación respecto a 2018. A partir de 2014, tras la liberalización del mercado chileno, hemos ido creciendo a ritmos de hasta el 100% anual. Estamos prácticamente en todo el mundo haciendo plantas y suministrando seguidores solares, nuestro negocio principal, desde Australia hasta Chile, pasando por Oriente Medio.

De sus mercados extranjeros, ¿cuáles son los más importantes?

En general, toda Latinoamérica. Brasil es el número uno, tenemos más del 50% de la cuota de seguidores solares, cerca de 2,5 gigavatios entregados. México también, el segundo de la región; Chile, Colombia, Perú. También estamos presentes en EE UU y en Oriente Medio tenemos importantes proyectos entregados y en proceso de entrega. Trabajamos en Egipto e incluso en Israel, tenemos oficina en la India y en Arabia Saudí se están ofertando proyectos, es una zona bastante interesante, aunque menos dinámica, pero con proyectos bastante grandes. Son 14 filiales por todo el mundo.

Esperamos abrir en 2020 una filial en China para atender a los clientes chinos

¿En qué planes futuros trabaja?

Esperamos abrir una filial en China en 2020, ya en trámites y donde teníamos representación, para atender a los clientes chinos.

La innovación tecnológica es otro de sus fuertes, ¿qué novedades han introducido?

La optimización del tracker para los módulos bifaciales, que producen energía por las dos caras. Lo nuevo, entre comillas, porque es un invento de los años ochenta, pero hoy día se ha vuelto muy competitivo porque al producir por la cara de atrás, con un coste adicional muy pequeño, la planta genera entre un 7% y un 14% más de energía. Y para optimizar ese rendimiento adicional hay que diseñar el tracker con cierta particularidad, por ejemplo, que el tubo de atrás no le haga sombra en la parte posterior, tomar en cuenta la ventilación... Para ello abrimos un campo de pruebas llamado Bitec, Bifacial Tracker Evaluation Center, en California. Fuimos de las primeras compañías en el mundo que apostó por el bifacial y tenemos bastante experiencia. En 2015 montamos una planta en Chile para Enel Green Power con esta tecnología. También nos centramos en la fabricación de seguidores robustos, sencillos de montar, que tengan pocas piezas para ahorrar en mano de obra y una configuración de dos módulos en vertical para optimizar más el funcionamiento de los módulos bifaciales, y en un sistema de cableado preconfigurado que hace que la instalación sea mucho más rápida y económica. Invertimos cerca del 2% de la facturación en I+D, es mucho.

¿Qué tareas quedan por delante en el sector?

La ordenación de la conexión [renovable], ese lío que hay con Red Eléctrica, si hay o no potencia. Es un problema que pasa no solo en España. Es difícil saber quién es el que va a construir la planta, entonces colapsa el acceso a las redes porque se solicitan, aunque se hayan puesto avales, más peticiones que capacidad. Es el reto en particular en España, cómo ordenar esta avalancha de peticiones y saber quién es el que va en serio, diferenciar el que va a aportar valor del que simplemente está especulando.

¿Qué supuso la entrada a la lista FT 1000?

Hemos estado dos ejercicios consecutivos [2016 y 2017] por el crecimiento de los últimos cuatro años y es un reconocimiento a todo este trabajo. Es bastante difícil ser líder y llevar este crecimiento endiablado porque hay que gestionar muchos proyectos, muchos clientes y muchos retos que surgen, pero es un orgullo y una alegría desde el punto de vista empresarial.

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