La Bolsa española cierra su peor verano desde 2015

El selectivo cede un 4,2% desde julio impactado por las caídas del sector financiero penalizado por un entorno de tipos ultrabajos

La Bolsa española cierra su peor verano desde 2015 pulsa en la foto

Termina el verano y un año más, los mercados, en vez de irse de vacaciones, han estado marcados por la inestabilidad. Los parqués europeos y estadounidenses cierran el periodo estival con caídas marcados por los continuos ataques comerciales entre EE UU y China que no dejan vislumbrar si finalmente se podrá evitar una verdadera guerra comercial, así como por los temores cada vez mayores a que una nueva recesión económica esté cada vez más cerca.

A esto se han unido los grandes bancos centrales que, ante las perspectivas proporcionadas por los datos económicos a uno y otro lado del Atlántico preparan una artillería de medidas para evitar una ralentización económica mayor. Todo ello ha generado un cóctel de caídas bursátiles e inversiones de las curvas de tipos de las deudas soberanas que ha llevado a Alemania a emitir deuda a 30 años a tipos negativos y a otros países como EE UU o Suecia a plantearse colocar bonos a 100 años. El Tesoro español, por su parte, prevé reabrir la próxima semana sus emisiones de deuda a 50 años con vencimiento en 2064 y 2066.

En Europa el protagonismo también ha estado en Alemania y Reino Unido. La elección de Boris Johnson como nuevo líder del Partido Conservador británico y en consecuencia, sucesor de Theresa May en Downing Street ha hecho que los mercados tiemblen ante la posibilidad de una salida sin acuerdo de Reino Unido de la UE. Una situación que se ha vuelto más probable en la última semana después de que Johnson haya suspendido el Parlamento británico entre el 12 de septiembre y el 14 de octubre, dejando a los diputados contrarios a un Brexit duro sin tiempo material para evitar que esto ocurra el próximo 31 de octubre.

El motor de la economía de la zona euro, por su parte, da síntomas de estar gripado. Con dos trimestres en negativo, el PIB alemán se acerca a la recesión técnica debido fundamentalmente a que las exportaciones, penalizadas por la guerra comercial y las dudas ante un Brexit caótico, registraron en junio el peor dato en tres años. Un escenario que ha llevado al Gobierno de Berlín a preparar los estímulos necesarios para contrarrestar la posible recesión que amenaza al país.

Con todo, el enfriamiento de las tensiones comerciales esta semana, después de que el presidente de EE UU, Donald Trump, anunciara que se iban a retomar las negociaciones comerciales con China, ha mejorado el balance de los últimos dos meses. Tanto es así que en la última semana, los principales índices europeos han repuntado, con ganancias cercanas al 4% en el parqué de Milán y entorno al 3% en el de París y Fráncfort. Mientras que el Ibex ha subido un 1,9% en la última semana.

Unas ganancias que han suavizado pero no han evitado los recortes acumulados desde inicios de julio. El Ibex –que se deja un 1,76% en el cómputo de agosto– se ha situado como el selectivo europeo más castigado en los últimos dos meses, con una caída del 4,2%, seguido por el Dax alemán (-3,7%) y el Ftse británico (-2,9%). El resto de los parques europeos también cierran con caídas, aunque por debajo del punto porcentual, a excepción de Italia que se anota un 0,4% gracias al impulso de las últimas jornadas, en el que se ha descartado la convocatoria de unas nuevas elecciones y los partidos parecen haber llegado ya a un acuerdo para formar Gobierno.

El elevado peso de la banca en el selectivo español ha sido su principal lastre. La continua reducción de los márgenes de las entidades financieras se ve agravada por la expectativa de que los tipos de interés del BCE continúen bajos por un tiempo prolongado y que las medidas de estímulo que ponga en marcha en los próximos meses no sean suficientes.

Las eléctricas y gasistas han sido el otro punto débil del Ibex. La cotización de estas empresas se vió impactada por la decisión de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia de proponer un recorte en la retribución de las actividades reguladas de estas firmas pactada a partir de 2020.

Aitor Méndez, analista de IG, subraya que la incertidumbre ha producido una salida de los inversores de la renta variable a la renta fija ante la expectativa de que el BCE como ponga en marcha en septiembre la compra de bonos. Asimismo, otros activos refugio, como el oro y la plata o, entre las divisas, el yen japonés y el franco suizo han ganado atractivo. De hecho, el metal dorado supera ya los 1.500 dólares por onza y se sitúa en máximos de 2013, mientras que la plata cotiza por encima de los 18 dólares, niveles de abril de 2017.

El yuan, su peor mes en 25 años

  • La divisa china también ha sido uno de las grandes perjudicadas de la guerra comercial este verano. Después de que EE UU anunciara la imposición de nuevos aranceles a las importaciones chinas a partir del 1 de septiembre, el Banco Popular de China dejó que el yuan cayera por debajo de las siete unidades por dólar, algo que no ocurría desde 2008. A pesar de que la divisa ha recuperado los 7 yuanes por dólar, se deprecia frente al billete verde un 3,5% en agosto, la mayor caída mensual desde 1994.
  • La libra también ha cedido posiciones respecto al dólar ante la posibilidad de un Brexit duro. Aunque en agosto se ha apreciado ligeramente, en los últimos dos meses cede un 4% y se cambia a 1,217 dólares.
Normas