El gigante del ‘coworking’ WeWork prepara su salto a Bolsa aun con pérdidas crecientes

La inmobiliaria pierde 810 millones en lo que va de año

Ya cuenta con 528 espacios en 111 ciudades de 29 países

Oficinas de WeWork.
Oficinas de WeWork.

El negocio de WeWork es disruptivo y, por tanto, su salida a Bolsa estará más que vigilada por los inversores, al acecho de en qué parte este modelo inmobiliario es el futuro, pero atentos de hasta qué punto puede inflarse una burbuja. De momento, la firma de espacios de coworking desveló ayer algunos números ante el esperado debut en Wall Street. Hasta ahora, las cifras no acompañan.

En la documentación previa a su estreno en el mercado de Nueva York, la matriz We Co anunció en su información a la SEC (el supervisor bursátil estadounidense) una pérdida de 904 millones de dólares (810 millones de euros) hasta junio, un 25% más en un año, debido a un modelo de negocio de altas inversiones. Sin embargo, a la vez, los ingresos se duplicaron, hasta los 1.380 millones de euros. La compañía no aportó un plazo para ser rentable.

WeWork reconoce en el documento a la SEC que uno de sus principales riesgos es la “capacidad de lograr rentabilidad a nivel de empresa a la luz de nuestro historial de pérdidas”, sin contar con la fuerte competencia en este sector. La inmobiliaria señala que podría llegar a ser rentable cuando pare de invertir en su expansión y sus oficinas en alquiler lleguen a una mayor ocupación. De momento, reconoce que únicamente el 30% de sus centros son mercados maduros. El 70% han sido abiertos hace menos de dos años.

¿Cuánto vale realmente esta compañía?

En enero, la empresa anunció que había recibido 2.000 millones de dólares (1.735 millones) de su accionista SoftBank, el gigante japonés en tecnología y telecomunicaciones. Tras esa nueva inyección de capital, la empresa alcanzaba un valor de 47.000 millones de dólares (40.800 millones de euros), según la valoración comunicada por la propia compañía en esta operación. Eso suponía convertirse en una de las grandes compañías inmobiliarias del mundo por capitalización, a nivel de otras como Simon Property (de centros comerciales) o Prologis (logística), pero con la paradoja de que WeWork no es propietaria de inmuebles, solo es un operador de oficinas, a semejanza del modelo hotelero.

La empresa tampoco ha informado cuál es la valoración que espera de la compañía y el tamaño de la oferta pública de suscripción de acciones. Aunque se espera que sea el segundo debut mayor del año, después del de Uber en listing en mayo, de 8.100 millones de dólares, como recoge Bloomberg, que cita a fuentes conocedoras de la operación respecto a que posiblemente la inmobiliaria salga al mercado a captar alrededor de 3.500 millones en septiembre. JP Morgan Chase y Goldman Sachs serán los dos bancos que liderarán la colocación de las acciones.

Una de las rarezas del estreno bursátil será que la empresa pondrá en circulación tres tipos de acciones, de clase A, B y C, con distintos derechos de voto.

WeWork fue creada en 2010 en Nueva York por el israelí Adam Neumann (el consejero delegado que podría quedarse con más del 50% de las acciones tras la salida a Bolsa). Es el casero de más de 400.000 empresas. La compañía desveló que ya opera 528 oficinas en 111 ciudades en 29 países, entre ellos España.

El modelo que WeWork ha explotado es una novedad en el negocio de oficinas. A semejanza de lo que hace los operadores hoteleros, no es dueño de los edificios, ya que alquila los inmuebles para luego, a su vez, arrendarlos a las nuevas empresas tecnológicas, emprendedores o pequeñas compañías de consultoría. A esos aspectos suma un diseño rompedor y un fuerte componente tecnológico para la gestión de los espacios. La consultora JLL calcula que en una década el 30% del mercado será ocupada por esta industria.

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