Centremos la negociación laboral en el futuro

¿En cuántas negociaciones y convenios estamos contemplando los aspectos formativos como prioridad?

Las compañías vivimos una nueva realidad tecnológica que afecta al tipo de servicios que prestamos y a la forma de prestarlo.

Todas las empresas, directivos o agentes sociales manifiestan el firme compromiso de hacer un esfuerzo organizativo, formativo e incluso personal que les permita adaptarse y aprovechar todos estos cambios.

Pero la realidad en muchos aspectos se muestra diferente, especialmente en el área de las prioridades fijadas por los agentes sociales en el ámbito de la negociación, donde continuamos alcanzando acuerdos que se parecen más a los del siglo pasado. Continuamos enfocando el 90% de la negociación en temas de salarios, jornadas, etc. Nadie puede negar la importancia de estos aspectos, pero estamos renunciando a acuerdos que nos permitan tanto a las organizaciones como a las personas que las integramos prepararnos para este futuro disruptivo. Un futuro que ya está aquí y en el que tenemos el peligro de aplicar conocimientos y modelos de negociación que ya no sirven.

Seguimos apostando en la negociación colectiva por aspectos que no ponen el foco en preparar a las personas para este nuevo escenario. Por ello, todos los planes de formación y desarrollo contenidos en la negociación colectiva se muestran insuficientes ante la avalancha de información y de tecnología.

¿En cuántas negociaciones y convenios estamos contemplando estos aspectos formativos como una prioridad? ¿No creemos que la verdadera batalla se va a dar en la empleabilidad y competitividad? ¿No creemos que las formaciones y contenidos deben cambiar radicalmente?

Este escenario nos debe llevar a plantear alternativas diferentes, basar los acuerdos laborales en componentes de futuro, adecuar a las personas a los nuevos escenarios tecnológicos y, poniendo esta visión y este compromiso como prioritario en los acuerdos sociales, destinar más presupuesto a este nivel de capacitación profesional y personal para los trabajadores actuales, así como evitar el conformismo de cerrar únicamente aspectos clásicos de la negociación.

Si pensamos que es el legislador quien debe dar el primer paso y nos va a resolver los problemas, estaremos equivocados o llegaremos tarde. La iniciativa tiene que partir de empresas y trabajadores o bien a través de patronales y sindicatos. De la misma forma que han ido apareciendo otros criterios en la negociación, como conciliación, paridad, sostenibilidad, etc., es necesario incluir los de formación y transformación tecnológica como una prioridad por encima de otras consideraciones.

Será un esfuerzo para todos, pero hay que dejar de invertir en el pasado e invertir más y de forma más inteligente en nuestro futuro.

Javier Echenique es Director general de ID Logistics Iberia

Normas