Banca

Campa advierte: la EBA no tiene capacidad para prevenir casos de blanqueo en la UE

El presidente del regulador pide una legislación única

José Manuel Campa, presidente de la EBA, en una imagen de archivo.
José Manuel Campa, presidente de la EBA, en una imagen de archivo.

El presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) y ex secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, ha advertido en su primera entrevista en el cargo, concedida al diario Financial Times, que la agencia de la que es responsable no tiene capacidad suficiente para combatir el blanqueo de capitales, cuando aún colea el escándalo del Danske Bank. La entidad danesa está acusada de blanquear 200.000 millones de euros procedentes de Rusia a través de su filial en Estonia. El escándalo ha puesto bajo el foco a la entidad encargada de que las autoridades regulatorias locales hagan que los bancos cumplan la normativa europea.

“Ha habido casos de lavado de dinero, en algunos casos de gran tamaño […] Pero no creo que el mandato que ha recibido la EBA arregle el problema”, señaló, “no es un mandato para armonizar regulaciones o prácticas. Para eso hace falta legislación”. La Comisión Europea centralizó en la EBA las políticas contra el lavado de dinero, si bien su papel se limita a supervisar la labor y el intercambio de información de las autoridades nacionales. “Tenemos que ser prudentes con las expectativas”, apunta Campa, quien recuerda que la EBA tiene solo 10 empleados dedicados a esta tarea.

“Hay que empezar con una regulación homogénea. La actual regulación procede de directivas, y las directivas no son un libro de instrucciones único; si lo tienes, puedes pensar en una autoridad única”, explica al diario británico.

El consejo de la EBA (formado por representantes de los 28 reguladores del sector bancario) votó en abril (antes de la toma de posesión de Campa) a favor de cerrar una investigación sobre los supervisores bancarios de Estonia y Dinamarca causa del escándalo del Danske Bank. Campa, por su parte, señala que no se deben sacar conclusiones sobre la voluntad de la EBA de afrontar el lavado de dinero.

Otra prioridad para el mandato de Campa, que esta semana estrena las nuevas oficinas de la EBA en París tras la mudanza desde Londres, incluyen la reforma de los test de estrés de la banca: “Los reguladores nacionales son orgullosos y rechazan verse enfrentados a bancos débiles dentro de su jurisdicción”, apunta el ex secretario de Estado.

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