Los 300 madrileños que están poniendo en riesgo la imagen de Ikea

El cambio de distribuidor en el Ikea de San Sebastián de los Reyes provoca un aluvión de denuncias

El Ikea de San Sebastián de los Reyes en Madrid.
El Ikea de San Sebastián de los Reyes en Madrid. Google Earth

Tras un cambio de proveedor en los servicios de transporte y montaje en la tienda Ikea de San Sebastián de los Reyes en Madrid, las quejas y las reclamaciones contra el servicio de entrega del gigante sueco se han multiplicado por Twitter y por las principales plataformas de consumidores. El problema: envíos de productos con semanas de retraso y sin que la multinacional sueca, superada por la magnitud del problema, este siendo capaz de dar una respuesta a pesar de que el problema se iniciara hace ya varias semanas

"Decepcionada con Ikea. Hubiera preferido no haber comprado la cocina y no haber vivido esta mala experiencia. De tanto quejarme me han informado que el 65% de las ventas están igual que yo. ¡Tres semanas esperando y siguen dándome falsas fechas para la entrega!", se queja una clienta de Ikea a través de Twitter.

Tal y como asegura, su caso no se trata de algo aislado, y así lo confirman desde la compañía. Ikea reconoce los problemas y afirma lo siguiente: “Con el fin de mejorar la experiencia de cliente, dar el mejor servicio de calidad y responder al crecimiento que ha motivado la compra online, hemos decidido cambiar de proveedor en los servicios de transporte y montaje en nuestra tienda de San Sebastián de los Reyes. Estamos en un periodo de transición y ajuste que ha generado incidencias en parte de nuestros pedidos. Al mes realizamos aproximadamente unas 6.000 entregas a domicilio, actualmente este cambio de proveedor está afectando a 300 pedidos y estamos haciendo todo lo posible para poder resolverlo en los próximos días. Somos conscientes de que en ningún caso es el servicio que nuestros clientes merecen”, admiten.

Además, subrayan que están estudiando cómo compensar el enfado de estos clientes, "que tienen todo el derecho del mundo a enfadarse con nosotros".

Fuentes de Ikea consultadas por CincoDías aseguran que la empresa está "superabochornada" por lo que les está pasando. Y reconocen que nunca antes se habían tenido que enfrentar con un problema de este calado, que les está causando, tanto en redes como en el boca a boca, un daño reputacional con el que nunca se habían enfrentado en España.

Solo basta darse una vuelta por Twitter para comprobar el alcance del enfado de los, según la empresa, "300 clientes" que han desplegado una serie de protestas que han llegado incluso a la Organización de Consumidores y Usuarios. Frases como "llevamos dos semanas sin cocina, lavando los platos en la bañera. Nadie sabe donde está nuestro pedido y nos proponen retrasar la entrega y el pedido una semana más". O "tenían que haberme montado la cocina el 16 de mayo y a día de hoy aún no lo han hecho. Me han llegado un montón de piezas dañadas. Ya llevo dos neveras a cada cual peor".

Ikea asegura que el problema radica en un fallo de coordinación de los sistemas informáticos del proveedor de transporte e instalación con los de la tienda. "Hemos cambiado, es nuevo y no ha logrado que los ordenadores de uno y otro lado logren comunicarse". subrayan.

Algunos ejemplos de la indignación:

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