Reino Unido

La dimisión de May agudiza el riesgo de un Brexit sin acuerdo

El eurófobo Boris Johson, que ha confirmado su candidatura a la sucesión y lidera las encuestas, sostiene que habrá salida sea como sea el 31 de octubre

El Brexit dictó la sentencia de muerte de su predecesor y también ha dictado la suya. La tenacidad de la primera ministra británica, Theresa May, ha llegado a su fin. Ante el evidente fracaso por sacar a Reino Unido de la UE y la pérdida de confianza de los suyos, la líder conservadora anunció este viernes que dimitirá el próximo 7 de junio, una vez finalice la visita oficial del presidente estadounidense, Donald Trump. Su salida abre la batalla por el liderazgo del Partido Conservador, una contienda de la que no se prevé que salga un nuevo sucesor hasta finales de julio. Mientras, el reloj no se detiene y aumenta nuevamente el riesgo de un Brexit duro el 31 de octubre, un escenario para el que la UE dice estar preparada.

La premier asumió el cargo en julio de 2016 –tras la renuncia de David Cameron ante el batacazo del referéndum que él mismo convocó– con un objetivo primordial: honrar el resultado del plebiscito y materializar el divorcio entre su país y la UE. Pero tras tres años sin dar su brazo a torcer y tras tres humillantes derrotas en el Parlamento en las que no fue capaz de aprobar un acuerdo de salida, la líder conservadora se ha visto obligada a tirar la toalla. Esta semana, los suyos elevaron al máximo la presión para echarla, ante la posibilidad planteada por May de celebrar un segundo referéndum tras la ratificación del texto. “Siempre lamentaré profundamente no haber podido ejecutar el Brexit”, declaró la líder británica antes de sellar su discurso de renuncia, visiblemente emocionada.

May, que permanecerá en funciones hasta la elección de su sucesor al frente del partido y del Gobierno, advirtió además que para tener éxito, el o la siguiente líder deberá recabar el mayor consenso en el Parlamento. Algo que no parece casar con el protagonista que encabeza las encuestas para reemplazarla, el euroescéptico y polémico Boris Johnson, quien ha venido defendiendo una total mano dura en las negociaciones con Bruselas y que este viernes afirmó que habrá salida el 31 de octubre “con o sin acuerdo”, tras confirmar su candidatura. A él se suman casi una veintena de posibles sucesores, entre ellos numerosos exministros de la premier. Todos insistieron en recalcar la “dignidad” de la decisión tomada por la líder tory.

Tras el anuncio de la renuncia, la Comisión Europea recalcó que su postura respecto al acuerdo del Brexit no ha cambiado, en señal de que el texto no se reabrirá, y aseguró que la UE sigue preparada para cualquier escenario. El primer ministro irlandés, Leo Varadkar, advirtió de que las negociaciones de salida podrían entrar una nueva fase “muy peligrosa”. Así lo valoró también la agencia de calificación Moody’s, que alertó de que la marcha de May “incrementa el riesgo de un Brexit sin acuerdo” lo que tendría un impacto significativamente negativo para la nota de la deuda soberana británica.

La contienda por el liderazgo tory arrancará a partir del 10 de junio. Los diputados conservadores irán eligiendo a los candidatos en sucesivas votaciones por descarte hasta que solo queden dos, momento en el que se someterá a votación de todos los afiliados del partido. El proceso podría durar en torno a seis semanas, esto es, hasta finales de julio. La sucesión debería quedar sellada antes del receso estival para que el nuevo dirigente pueda estar ya al frente de Downing Street en la próxima convención anual del partido, prevista para el 29 de septiembre, tan solo un mes antes de la fecha del divorcio.

May se marcha tras casi tres años aferrada al cargo, superando una batalla tras otra, pero cada vez más cuestionada y debilitada. En enero, la premier salió victoriosa de la moción de censura presentada por los laboristas contra su Ejecutiva y, un mes antes, la dirigente británica sobrevivió a una moción de confianza impulsada por sus propias filas para echarla. La líder tory, que durante su mandato se ha enfrentado a la dimisión de 36 miembros de su Gobierno, había tenido que lidiar además con tres humillantes derrotas a su plan del Brexit en la Cámara de los Comunes, la primera de ellas en enero, cuando cosechó 432 votos en contra, el mayor batacazo en la historia del parlamentarismo británico.

Algunos de los posibles candidatos:

Boris Johnson

El exministro de Asuntos Exteriores en el Gobierno de May –que dimitió por fuertes desavenencias con la premier– es uno de los favoritos a liderar el Partido Conservador. Alcalde de Londres durante ocho años, este ferviente euroescéptico declaró el viernes que Reino Unido debe prepararse para un Brexit sin acuerdo.

Jeremy Hunt

El ministro de Exteriores –en sustitución de Johnson– defendió durante la campaña de 2016 la permanencia de Reino Unido en la UE, ha ido endureciendo en los últimos tiempos su postura e insta a cumplir con el resultado del referéndum.

Michael Gove

Ministro de Medioambiente, respalda una salida dura de la UE, pero su apoyo a May le ha valido enfrentamientos con el ala más euroescéptica del partido. Gove fue designado para el cargo que ahora ocupa en junio de 2017, después de que May perdiera la mayoría absoluta en el Parlamento en las elecciones generales celebradas ese mes.

Dominic Raab

Euroescéptico y exministro del Brexit con May, puesto en el que solo aguantó cuatro meses, es uno de los candidatos más jóvenes.

Andrea Leadsom

Hasta el miércoles líder del grupo conservador en la Cámara, puesto del que dimitió tras rechazar el cuarto intento de May de sellar el acuerdo, de presentarse podría llegar a convertirse en la tercera primera ministra en la historia del país.

Sajid Javid

Javid se convirtió en abril del año pasado en el primer británico de origen paquistaní en ser ministro del Interior del Reino Unido, puesto que sigue ocupando en la actualidad. El político, que apoyo la campaña por la permanencia en el referéndum de 2016, se ha mantenido fiel a la primera ministra en estos últimos meses de convulsión y podría erigirse como su sucesor natural, aunque muchos cuestionan si posee el carisma suficiente para ese puesto.

Esther McVey

Otra de las dimisionarias del gabinete de May, que renunció a su puesto de ministra de Trabajo y Pensiones en noviembre del año pasado por desacuerdos en la gestión del Brexit podría ser la próxima líder conservadora. McVey, firme defensora de una salida dura del club de los Veintisiete, decidió abandonar la Ejecutiva conservadora por considerar que el acuerdo preliminar del Brexit no honraba los resultados del referéndum de 2016.

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