Madrid y Barcelona destacan en movilidad y proyección internacional pero fallan en cohesión social

Londres, Nueva York y Ámsterdam son las tres primeras 'smartcities'

Uno de los intentos de desahucio en el número 11 de la calle Argumosa de Madrid, el pasado año.
Uno de los intentos de desahucio en el número 11 de la calle Argumosa de Madrid, el pasado año.

Madrid, en el puesto 24 global, y Barcelona, en el 28, son las ciudades españolas mejor valoradas en la sexta edición del Índice IESE Cities in Motion (ICIM) que se elabora anualmente. La capital destaca en las dimensiones de movilidad y transporte (9) y proyección internacional (17). La Ciudad Condal, por su parte, lo hace en proyección internacional (11), así como en movilidad y transporte (12), tecnología, (24) gobernanza (29) y planificación urbana (29).

El índice analiza el nivel de desarrollo de un total de 174 ciudades de 80 países en nueve dimensiones consideradas clave para su progreso: economía, capital humano, cohesión social, medio ambiente, gobernanza, planificación urbana, proyección internacional, tecnología y movilidad y transporte. Estos nueve ejes analizan un sinfín de aspectos tales como las políticas de vivienda, el número de personas que viven en cada hogar, los niveles de polución, la renta per cápita, el tiempo que se tarda en llegar al trabajo, la posibilidad que tienen los ciudadanos de acceder al sistema de toma de decisiones, la sanidad o la educación.

Tomando en cuenta estas nueve variables, en términos absolutos Londres se postula como la primera smartcity del mundo, destacando en capital humano y proyección internacional (1), en movilidad y transporte (3) y en gobernanza (7). La segunda urbe de la tabla es Nueva York, que destaca en economía (1) y planificación urbana (2). El podio lo cierra Ámsterdam, que destaca en proyección internacional (2). Las siguientes localidades de la clasificación son, en este orden, París, Reikiavik, Tokio, Singapur, Copenhague, Berlín y Viena.

Madrid y Barcelona, que en términos globales se sitúan entre las 30 ciudades más avanzadas, pierden puntos en las categorías de cohesión social y de medioambiente. En cohesión, Madrid ocupa el puesto 55 y Barcelona cae hasta el 89. En sostenibilidad, la capital baja hasta la posición 58 y la ciudad catalana hasta la 51. A pesar de que la evolución del índice entre 2016 y 2018 muestra en líneas generales una gran estabilidad, destacan algunos avances y retrocesos considerables. Entre las ciudades españolas, Madrid ha perdido tres puestos en dos años mientras que Barcelona ha ganado dos posiciones.

De Madrid, el informe destaca su compromiso con el desarrollo de una ciudad sostenible. La plataforma Mint (Madrid INTeligente) permite que los ciudadanos puedan con su móvil inteligente dar a conocer al Ayuntamiento cualquier incidencia en la gestión y calidad de los servicios públicos urbanos para conseguir que la ciudad sea más sostenible, como una acera en mal estado o un fallo de alumbrado en una farola. La ciudad cuenta también con una plataforma de participación ciudadana, lanzada para contribuir a la democracia directa en la gestión de la ciudad. La herramienta, que permite decidir a los ciudadanos un amplio abanico de cuestiones relacionadas con la ciudad, ha servido de modelo a otras metrópolis.

De Barcelona se destaca su creciente población de diseñadores industriales y su prominente uso de teléfonos inteligentes. Asimismo, se trata de una ciudad pionera en gestión del tráfico mediante Big Data. La ciudad está llevando a cabo el C-Mobile, proyecto enmarcado en los sistemas inteligentes de transporte cooperativos, para aumentar la conciencia en el uso de la red viaria. El sistema de navegación puede alertar si viene una ambulancia, policía o bomberos, si el semáforo se va a poner rojo o si hay un peatón que va a cruzar por la acera. Los sistemas han sido diseñados para tratar los retos específicos de movilidad en ocho ciudades piloto de Europa, y Barcelona es una de ellas.

Más allá de las dos principales ciudades, Valencia se sitúa en el puesto 61, pasando a ser la tercera ciudad nacional mejor clasificada. Le siguen Sevilla, situada en el puesto 76, Málaga, en el 80 y Palma de Mallorca, en el 88. Cerrando el ranking están Zaragoza, A Coruña, Murcia y Bilbao, (101, 102, 105 y 107 respectivamente). En líneas generales, se observa una tendencia a puntuaciones altas en las ciudades españolas en las categorías de movilidad y transporte.

El índice también muestra la enorme disparidad que sufren las diferentes ciudades, y que estar en los primeros puestos de la tabla no significa destacar en todos los aspectos. Nueva York, la número dos del mundo, cae al puesto 137 en la categoría de cohesión social. Londres, la número uno, cae ocupa el puesto 45 en este mismo eje. Los Ángeles, en el puesto 16, está en el 152 en medioambiente. Y Shanghái, en el número 59 global, es la primera en movilidad y transporte.

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