Una bula de la CNMV abre la puerta a que Fridman tome Dia por solo 88 millones

El supervisor ultima una decisión clave para el futuro del grupo

Una bula de la CNMV abre la puerta a que Fridman tome Dia por solo 88 millones

Dia afronta fechas clave para su futuro. En ellas se definirá la viabilidad de una empresa con 40.000 trabajadores, sobre la que pende la amenaza del preconcurso de acreedores si nadie le inyecta capital antes del 20 de mayo. Todo está a la espera del resultado de una opa cuyo éxito o fracaso depende en buena medida de la CNMV.

El supervisor debe decidir si accede a las pretensiones de Letterone, primer accionista de Dia, de reducir la aceptación mínima de su opa del 35,5% al 21% del capital de la compañía de supermercados, para lo que argumenta que el grupo está “en serias dificultades financieras”. La factura que deberá pagar el fondo que lidera Mijail Fridman por ese porcentaje se sitúa en 87,6 millones de euros. Si tuviera que abonar los 3,73 euros por acción a los que el inversor ruso compró en octubre del año pasado, debería desembolsar 487,6 millones de euros por ese mismo paquete de acciones.

Hoy se cumplen los tres días hábiles con los que contaba el supervisor que preside Sebastián Albella, en tanto que el 2 de mayo, pese a ser festivo en la Comunidad de Madrid, tuvo actividad bursátil y se considera hábil. El plazo se reinicia cuando la CNMV solicita información adicional, pero fuentes conocedoras del proceso explican que, previsiblemente, la decisión se tomará este mismo lunes por la situación de Dia.

Para autorizar la petición de Letterone, la CNMV tiene que entender que el precio de 0,67 euros por acción ofrecido por el fondo liderado por Fridman es equitativo. Esto supondría modificar el folleto de la operación, que se acogió a un artículo de la normativa de opas que permitía que se lanzara una opa a cualquier precio, si bien para que surtiera efecto tenía que ser aceptada por dueños de al menos el 50% del capital al que va dirigida. En ese caso, el porcentaje que no controla Letterone es del 71%, de manera que conseguiría la victoria con un 35,5%.

La petición del inversor ruso, que está teniendo serios problemas para conseguir la aceptación necesaria, consiste en que, invocando otro artículo de la norma, se le exima de tener que lograr ese porcentaje. A cierre del 16 de abril, cuando solicitó la primera extensión del plazo de aceptación de su oferta, solo había obtenido el sí de dueños del 3,3% de Dia.

Letterone, asesorado en todo el proceso por Pérez Llorca, invoca ahora otro artículo que permite que el precio se considere equitativo (y que por lo tanto no exija un nivel de aceptación mínima) sin tener que cumplir con los requisitos habituales, entre los que destaca que el precio ha de ser, como mínimo, el mayor desembolsado por el comprador en los últimos 12 meses. La condición es que “la sociedad afectada se encuentre, de forma demostrable, en serias dificultades financieras”.

Para justificar el precio, Fridman cuenta con un informe de valoración de Duff & Phelps, propiedad de Permira, que indica que la tasación de Dia es inferior a los 0,67 euros por título que paga. Letterone aseguró a los analistas el pasado 23 de abril que Dia vale 0,23 euros. Fridman establece el porcentaje mínimo para dar por buena la opa en el 50%.

Si la CNMV, accede, y cierto es que el supervisor cuenta con argumentos para dar su luz verde, Fridman solo necesitaría que propietarios del 21% del capital de Dia le vendan sus acciones, para, sumado a su 29%, alcanzar un 50% y tomar el control, después de una aceptación mínima que ha obligado al fondo a extender el plazo en dos ocasiones. De entrada, la aceptación terminaba el 6 de mayo, pero durante el tiempo en que el supervisor decide queda suspendido el cómputo de aceptación, de forma que, si da hoy su veredicto, el periodo se ampliará al menos hasta el próximo 10 de mayo.

A favor de Fridman juega el deterioro de la compañía en el primer trimestre, con unas pérdidas de cerca de 150 millones y una deuda que ha crecido a los 1.700 un 17,2% más que a cierre de 2018, y que su acción cotiza en el entorno de los 0,67 euros desde finales de octubre, hace ya casi ocho meses.

El conocimiento de los atajos que ofrece la ley de opas le permite a Fridman estar cerca de controlar Dia por un desembolso ínfimo. De los 1.600 millones que tendría que haber preparado en una opa obligatoria por el 71% de Dia al precio equitativo de 3,73 euros, a los 87,6 del escenario actual, suficientes para conseguir la mayoría del capital.

Los bancos ponen el foco en el resultado de la opa

Las negociaciones continúan. Uno de los bancos del sindicato de acreedores, Commerzbank, ha vendido su posición en la deuda del grupo. Tenía unos 70 millones de euros, pero ha aplicado un descuento en el entorno del 50%, según publicó CincoDías el 26 de abril. Los compradores han sido fondos oportunistas, aunque estos no serán un obstáculo para alcanzar un acuerdo sobre la refinanciación, según fuentes financieras. Siguen en las negociaciones Santander, Deutsche Bank, BNP Paribas, ING, Mitsubishi UFJ Financial Group (MUFG), JPMorgan, CaixaBank, Barclays, Société Générale y BBVA. Ya existe un preacuerdo sobre la extensión de los 912 millones de euros de créditos sindicados hasta marzo de 2023 y también sobre que no se amortice ni un euro de manera anticipada. El problema está en los tipos de interés y en la concesión de una línea de liquidez adicional de 380 millones, frente a los 170 solicitados en principi, por el deterioro del negocio en el primer trimestre del año. El quid de la cuestión sigue, por lo tanto, en la opa: la ampliación de capital por 500 millones de euros asegurada por Fridman está condicionada a que su oferta triunfe.

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