La importancia de planificar la herencia

Nos permite organizar nuestro patrimonio de una forma realista

La importancia de planificar la herencia

A las personas, en general, nos cuesta proyectar el futuro y tomar decisiones con la vista puesta en el largo plazo, como hemos comentado en numerosas ocasiones en este blog. Es algo que tiene que ver con nuestra evolución biológica. En el caso de planificar nuestra herencia, suele costarnos más, porque implica pensar en un momento que preferimos que sea lejano. Pero es importante realizar este ejercicio, ya que nos va a ayudar tanto a nosotros como a nuestros seres queridos.

Vamos a ver algunos de los aspectos que conviene tener en cuenta cuando pensamos en planificar la herencia, que nos permite a cada uno de nosotros organizar nuestro patrimonio y nuestras finanzas de una forma realista. Porque, si no planificamos la transmisión de nuestros bienes, la ley decidirá por nosotros, pudiendo generar conflictos familiares que nunca habríamos deseado y también importantes pérdidas económicas.

Lo primero que hay que hacer para planificar nuestra herencia es hacerse una serie de preguntas. ¿Qué recursos le quedarían a su familia si falleciese? ¿Es mejor donar o dejar en herencia la vivienda? ¿Cómo protejo el patrimonio de un hijo con discapacidad? ¿Qué opciones tengo para repartir cómo yo quiero mis activos? ¿Cuánto quiero o puedo dejar a mis herederos y cuánto voy a necesitar yo si vivo muchos años?

Cuando se piensa en planificar la herencia, muchas personas creen que se limita a hacer testamento. Pero la planificación sucesoria debe comenzar antes. Es importante realizar un inventario del tipo de bienes que conforman el patrimonio y hacer un cálculo de cuánto dinero vamos a necesitar a lo largo de nuestra vida, para evitar donar un bien que posteriormente podemos necesitar. De ahí la importancia de realizar un ejercicio de planificación financiera global.

Por otra parte, sabiendo qué tipo de activos tenemos, podremos determinar cuáles nos conviene donar y cuáles dejar en herencia, cuáles están fuera de la masa hereditaria y tributan en el IRPF y cuáles no. O qué bienes no tienen por qué adjudicarse de acuerdo a la legítima, una figura jurídica que existe en España y que marca los límites del reparto de los bienes; es decir, una parte del patrimonio la recibirán los descendientes, los ascendientes o el cónyuge en este orden.

Cabe recordar que el impuesto de sucesiones y donaciones, que grava los bienes que se dejan en herencia (o que se donan en vida), está cedido a las comunidades autónomas y cada una tiene potestad para regular sus propias normas, por lo que el importe que se paga varía en función de qué región vincule: en general, donde haya residido el fallecido -en caso de sucesión- o el donatario -en la donación- más tiempo durante el último lustro; pero en las donaciones, si se trata de un inmueble vincula la comunidad donde se encuentre este.

Otra cuestión que conviene tener en cuenta es que los planes de previsión asegurados o planes de pensiones tributan en el IRPF, no en el impuesto de sucesiones y donaciones.

Las opciones son múltiples y, como hemos dicho, tienen implicaciones más allá de lo financiero, por eso recomendamos hacer con tiempo un análisis que nos permita trazar la estrategia que más nos convenga.

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