Los emergentes atraen las mayores captaciones en fondos en el inicio de año

Sus Bolsas captan más de 5.500 millones, frente a las salidas en las desarrolladas.

Brasil es uno de los destinos predilectos

Los emergentes atraen las mayores captaciones en fondos en el inicio de año

El apetito por el riesgo ha vuelto en el inicio de año, aunque de forma selectiva. Los mercados emergentes, que en 2018 sufrieron con dureza el alza del dólar y el miedo creciente a que se precipitara una recesión global, están siendo en el inicio del año destino predilecto para los fondos de inversión.

Las Bolsas emergentes son las que más dinero han atraido en el universo de los fondos de renta variable en la primera mitad del mes de enero, un total de 6.324 millones de dólares (5.560 millones de euros), de acuerdo con los datos recogidos por Bank of America Merrill Lynch a cierre del 16 de enero. Los emergentes también son el foco de la toma de posiciones en la renta fija, con entradas por parte de los fondos de 2.500 millones de dólares durante la semana pasada, la mayor cuantía en los últimos doce meses y solo superada por las entradas en bonos high yield, por 2.800 millones de dólares, la mayor cota desde abril de 2017.

Los emergentes son la apuesta para 2019 de grandes firmas de inversión como BlackRock o Goldman Sachs, en la idea de que no se repetirá la fuerte apreciación del dólar que provocó el pasado año la depreciación de las divisas emergentes y de que la economía global está en un escenario de desaceleración, no de recesión, en el que los emergentes serían especialmente vulnerables.

La Reserva Federal subió los tipos el año pasado en cuatro ocasiones, provocando el temor entre los inversores a que acelerara el final del cambio de ciclo. La consiguiente apreciación del dólar causó la retirada de capitales de los países emergentes, para perjuicio de sus divisas, con derrumbes estrepitosos en el caso del peso argentino o la lira turca.

Para 2019, los inversores cuentan con los mensajes de moderación lanzados recientemente por la Fed. Y aunque la institución no ha modificado aún su estimación de dos nuevas alzas de tipos este año, no parece tener prisa. Es más, la mayoría del mercado prevé que no habrá ni siquiera alzas de tipos en EE UU este año, lo que supone una señal de alivio para los emergentes.

En monetarios a la espera de luz sobre los tipos

En un inicio de año marcado por la incertidumbre, la principal entrada de dinero en fondos ha sido en activos monetarios, por casi 63.000 millones de dólares en las dos primeras semanas del año. Los gestores evitan las duraciones largas en la deuda, síntoma de la prudencia con la que desean gestionar este año las carteras de renta fija después de las pérdidas de 2018.

Las posiciones de liquidez en las carteras son elevadas en el inicio de año. La hoja de ruta avanzada por la Fed y el BCE es de seguir endureciendo su política en 2019, aunque el mercado apuesta de forma mayoritaria a lo contrario. La liquidez de los clientes institucionales está en el 4,9%, según BofAML, y la exposición a hedge funds en mínimos de ocho años.

La amenaza de guerra comercial fue el otro gran foco de inestabilidad para los emergentes el pasado año y las expectativas surgidas en el inicio de año de que Estados Unidos y China alcancen un acuerdo en los próximos meses también ha reactivado el atractivo de estos países para los fondos de inversión.

Por mercados, y según muestran los datos de Bank of America Merrill Lynch, la Bolsa brasileña es una de las predilectas, con entradas netas en la primera mitad por 300 millones de dólares. La llegada al poder de Jair Bolsonaro y su programa económico liberal ha contribuido al alza de más del 8% del índice Bovespa en lo que va de año.

Salidas en Wall Street

Por el contrario, las Bolsas de los países desarrollados no logran consolidar la inversión a pesar del positivo balance con el que han iniciado el año, prueba de la cautela con la que los inversores observan los avances bursátiles. En conjunto, estos mercados de renta variable han sufrido salidas netas en lo que va de año por más de 26.000 millones de dólares, de los que más de 22.800 millones corresponden a Wall Street.

La prolongación del cierre del Gobierno en Estados Unidos, ante la falta de acuerdo entre el presidente Donald Trump y el partido demócrata, se suma a la gran incertidumbre de si la mayor economía del mundo entrará este año o no en recesión y a unas valoraciones que continúan siendo elevadas pese a las últimas correcciones. Según señala BofAML, la Bolsa estadounidense cotiza en términos relativos frente a la Bolsa global en máximos de los últimos 70 años.

En la Bolsa europea, las salidas han sido de 2.859 millones de dólares, mientras que la japonesa ha logrado entradas netas por 2.135 millones de dólares.

Por sectores, las mayores entradas de dinero en renta variable en la pasada semana se concentraron en la energía, con 1.100 millones de dólares, y las eléctricas, de carácter eminentemente defensivo, con 900 millones de dólares, seguidas por el sector inmobiliario y bancario.

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