El nuevo jefe de Telecom Italia necesita victorias rápidas

Sacar a Bolsa la telefonía fija o la venta de algunas participaciones periféricas son dos opciones

Luigi Gubitosi, CEO de Telecom Italia.
Luigi Gubitosi, CEO de Telecom Italia.

Después de señalar una marcada caída del negocio doméstico que podría continuar este año, el nuevo CEO de Telecom Italia, Luigi Gubitosi tiene que conseguir credibilidad. Sacar a Bolsa la telefonía fija o la venta de algunas participaciones periféricas son dos opciones. Una caída del 7,71% en el mercado el viernes debería animarle a hacer esto último.

Gubitosi necesita un nuevo plan de negocios para la reunión del consejo del 21 de febrero. Eso será crucial para determinar quién ganará una votación de los accionistas el 29 de marzo, solicitada por Vivendi, que quiere recuperar el control perdido a favor de Elliott.

El primer gran problema de TIM es su deuda de 25.000 millones, que ahoga su capitalización bursátil de 10.000 millones. Si pudiera reducir el apalancamiento por debajo de 2,7 veces el ebitda (ahora es más de 3), podría obtener una mejor calificación crediticia.

Sacar a Bolsa o vender su red fija, la opción preferida de Elliott, podría ayudar a Gubitosi a alcanzar su objetivo. Pero el rango de valoraciones del activo, entre 7.000 y 15.000 millones, es desconcertantemente amplio. Una salida a Bolsa sería lenta y estaría rodeada de la incertidumbre de los reguladores.

Sería más rápido vender participaciones minoritarias en activos tan codiciados como Inwit, el negocio de torres de TIM, y la cotizada unidad brasileña. Perder el control de los activos no es aconsejable: el grupo perdería la capacidad de consolidar el ebitda de TIM Brasil, que aporta 1.500 millones; y poseer torres móviles puede resultar muy útil para el espectro 5G. Pero la venta del 16% de TIM Brasil y del 9% de Inwit permitiría a Telecom Italia consolidar tanto negocios como efectivo en cerca de 1.500 millones a precios de mercado actuales. Añadiendo la unidad de red submarina Sparkle, la cantidad se eleva a 2.200 millones.

Eso no reduciría la deuda a la meta deseada, ni resolvería el otro gran dolor de cabeza de Gubitosi: cómo aumentar los ingresos. Pero tras el descenso de las acciones de TIM en casi un tercio el año pasado y el endurecimiento de la competencia nacional por parte de Iliad, su primer deber es dar impulso.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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