Renfe concentrará en el primer semestre la compra de trenes por más de 2.000 millones

Arrancará en enero con el pedido de 35 unidades de ancho métrico para Asturias, Galicia y Cantabria

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos.
El ministro de Fomento, José Luis Ábalos.

La promesa de compra de trenes de Cercanías por parte de Renfe, por más de 2.000 millones de euros a lo largo del próximo año, cuenta ya con un plan financiero bendecido por el Gobierno. El operador público va a ponerse en posición inversora con la autorización, a lo largo de esta mañana en Consejo de Ministros, del esperado contrato-programa entre la Administración General del Estado (Ministerio de Fomento) y la compañía.

Se trata del documento que garantiza a largo plazo la explotación del transporte de pasajeros sujeto a obligaciones de servicio público (OSP). Una actividad deficitaria por la que Renfe atiende a unos 320 millones de pasajeros y cubre los costes de explotación con los billetes y compensaciones públicas. En concreto, el contrato contempla pagos a la compañía por un total de 9.694 millones de euros en el periodo 2018-2027, lo que marca un esfuerzo hasta ahora nunca alcanzado.

Entre las OSP destacan los servicios de Cercanías, pero también se incluye la oferta de Media Distancia (Avant y Media Distancia Convencional) y el transporte en ancho métrico. Fuentes conocedoras de la letra del contrato explican que los concursos para la adquisición de material rodante serán lanzados en el primer semestre.

El Gobierno garantiza por diez años los servicios deficitarios de Cercanías y Media Distancia con 9.700 millones en compensaciones

La intención inicial de Renfe es contar con distintos proveedores, en contra de la vía que Fomento tomó con la reciente adquisición a Talgo de 30 trenes de alta velocidad, incluido el mantenimiento durante 30 años, por 1.491 millones.

Según ha podido saber Cinco Días, el primer concurso, con previsión de lanzamiento en el mes de enero, contempla la compra de material en ancho métrico para rodar en Asturias, Cantabria y Galicia. El argumento para dar prioridad a esta licitación, que contempla el pedido de unas 35 unidades, es la máxima urgencia por renovar esa flota.

A partir de esta primera petición de ofertas a la industria ferroviaria, Renfe licitaría en febrero un segundo pedido de unos 200 trenes de alta capacidad que irían dirigidos ya a grandes núcleos urbanos, como los de Madrid, Barcelona o Valencia.

Entre las OSP destacan los servicios de Cercanías, pero también se incluye la oferta de Media Distancia (Avant y Media Distancia Convencional) y el transporte en ancho métrico

El plan de compras pasa por concentrar los concursos en el primer semestre. Una declaración de intenciones que calmará la ansiedad del ramillete de fabricantes con producción local, entre los que figuran Talgo, CAF, Alstom, Bombardier, Siemens y Stadler. En el sector se da por descontado que todas ellas van a pujar por estos contratos tras años de sequía en los pedidos de trenes de corta y media distancia por parte de Renfe.

Esta hoja de ruta para el operador recibió el plácet de Hacienda el pasado 28 de septiembre, pero cada una de las licitaciones deberá pasar previamente por la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos.

Garantía de pago

Los casi 10.000 millones de euros del contrato-programa de Renfe actúan como garantía de cobro para los proveedores. Incluso sirven de herramienta si Renfe debe endeudarse para renovar su flota. También incluye el calendario de amortización del material rodante y previsiones de remodelación de estaciones.

El anterior Gobierno contabilizó la necesidad de 439 trenes hasta 2027, con una inversión de 3.130 millones, y otros 119 trenes opcionales por 1.230 millones más

Los anteriores equipos de Fomento y Renfe, en la etapa de Íñigo de la Serna como ministro, dejaron atada la actualización de la declaración de OSP el 15 de diciembre de 2017. Además, se contabilizó la necesidad de 439 trenes hasta 2027, con una inversión de 3.130 millones, y otros 119 trenes opcionales por 1.230 millones más.

En el año que ha transcurrido desde entonces, y que ha generado la citada incertidumbre entre los fabricantes, los nuevos equipos liderados por el ministro José Luis Ábalos han tenido en revisión las prioridades de Renfe al tiempo que elaboraban el documento sobre las necesidades de trenes (plan de material rodante).

La duración del contrato-programa es de diez años e incluye una opción de cinco años de prórroga. Pero queda estipulado que en el segundo trimestre de 2023 (sexto año de vigencia) se abra el documento para su revisión por parte de una Comisión de Seguimiento. Este órgano deberá elevar un informe sobre el cumplimiento del indicador de eficiencia de gestión en la primera mitad de vigencia.

Renfe concentrará en el primer semestre la compra de trenes por más de 2.000 millones

Respecto a la segunda parte, la Comisión deberá elevar un segundo informe al Consejo de Ministros, donde se sopesaría la activación de la prórroga.

Además de la inversión en trenes, el contrato-programa marca desde objetivos mínimos de puntualidad hasta índices de calidad, comodidad, puntualidad o seguridad de los viajeros.

Tal y como informó este periódico, en Fomento se había desligado totalmente la firma del contrato con Renfe de las dificultades para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado.

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