Qué hacer y dónde invertir si le toca el Gordo de Navidad

Para evitar riesgos no se debe apostar por un solo producto

loteria navidad 2018
Imagen del anuncio de la Lotería de Navidad de este año.

Es el sueño de la gran mayoría de los españoles: que el día 22 de diciembre le toque el Gordo de la Lotería de Navidad. Y la gran mayoría sueña también con tapar algún agujero, como el pago de una hipoteca, hacer frente a algún préstamo o saldar alguna deuda, además de planificar un futuro mejor. Según un estudio sobre los hábitos financieros de los españoles, realizado por el grupo de gestión de deudas Kruk, el 47% de los españoles considera que ganar la lotería sería lo que más impulso le daría para cumplir sus sueños en la vida, mientras que solo un 24% lo cumpliría aprovechando el bonus por la consecución de objetivos que las empresas suelen abonar en esta época, o un 21,5% a través de financiación externa. “Los españoles confían más en la suerte que en sus ahorros a la hora de hacer realidad sus sueños. Casi la mitad de la población cree que la lotería sería la única manera de conseguir la financiación necesaria para, por ejemplo, adquirir una casa o montar un negocio”, explica Ana Suárez, directora de inversiones en deuda de dudoso cobro y desarrollo de negocio de Kruk España.

Sin embargo, diversos estudios realizados por Harvard College y Massachusetts Institute of Technology (MIT) afirman que las personas que han sido agraciadas con un premio de la lotería tienen más probabilidades de declararse en quiebra durante los tres o cinco años siguientes que, por ejemplo, otro estadounidense menos afortunado en este tipo de juegos. Porque ganar un décimo del primer premio de la Lotería de Navidad supone ingresar 400.000 euros, 390.000 de los cuales están gravados con un impuesto del 20% (este año los 10.000 primeros están exentos de pagar impuestos). Lo que supone que el poseedor de uno de estos décimos recibirá 322.000 euros limpios.

De hecho, es el sorteo, que este año repartirá un total de 2.380 millones de euros, de los cuales 680 irán al Gordo, 212.500.000 euros al segundo premio y 85 millones al tercero, en el que participa la mayoría de la población, en muchos casos con pequeñas participaciones o compartiendo décimos con compañeros de trabajo, familia o amigos. Para estos casos, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha elaborado una serie de recomendaciones a tener en cuenta antes de lamentar algún tipo de problema. En primer lugar, advierte que un décimo de Lotería es un documento al portador y, en principio, lo recibe quien lo tiene en su poder.

Si se comparte lotería, basta con que el depositario del décimo lo fotocopie y entregue a cada participante una copia firmada (con el nombre y DNI del depositario) en la que se indique que tal persona juega en ese número, serie, fracción y sorteo, una cantidad de euros determinada. También se suele enviar una foto del décimo por correo electrónico o por wasap. Esto puede ser una prueba, siempre y cuando aparezcan los datos del depositario, los participantes y la participación de cada uno. No obstante, advierte la OCU, si la otra parte impugna esa prueba por considerar que se ha manipulado, habría que demostrarlo.

Por otro lado, si un miembro de la pareja decide cobrar por su cuenta el décimo y no compartir las ganancias, es conveniente saber que si el matrimonio es en gananciales, se reparte el 50% para cada uno. Y si el régimen económico es de separación de bienes, el premio es del que lo ha comprado, salvo que se pueda acreditar que se ha comprado a medias.

Si lo roban o se pierde el número

En caso de pérdida o robo del décimo es fundamental denunciarlo ante la Policía Nacional o Guardia Civil del lugar donde ocurrió el hecho. En la denuncia se debe hacer constar el mayor número de datos posible y todas las circunstancias del hecho, aportar posibles pruebas (fotos o fotocopias del décimo), identificando claramente el documento número, serie y fracción. Además, hay que comunicar por escrito el hecho al organismo Loterías y Apuestas del Estado. Con la denuncia es posible paralizar el pago hasta que el juez resuelva quién es el verdadero dueño.

Dónde y cómo cobrar el premio

A la hora de cobrar un premio compartido hay que identificar en el banco a cada ganador y su porcentaje de participación. Una vez hecho esto, los bancos pueden abonar el premio entero en la cuenta de la persona que ya es titular de una cuenta en ese banco y que después repartirá según lo convenido. Algunas entidades ofrecen la posibilidad de pagar directamente a cada participante mediante cheque o transferencia.

OCU recomienda no cobrar el premio solo una persona sin identificar a los otros participantes, ya que al repartirlo puede parecer que está donando el dinero, lo que obligaría al pago del impuesto de donaciones.

Si el premio es menor de 2.500 euros, es posible cobrarlo en cualquier punto de venta de la red de Loterías. A partir de esa cifra se debe recibir en una de las entidades colaboradoras, que no podrán cobrar ninguna comisión ni exigir contraprestación.

Este año menos impuestos

En enero de 2013 entró en vigor un gravamen especial sobre loterías que obligaba a tributar por el 20% de los premios de importe superiores a 2.500 euros, quedando exentos de tributar los premios de importes inferiores. Este año, ese mínimo exento se ha elevado de 2.500 a 10.000 euros.

En el caso de la Lotería de Navidad, por tanto, solo habrá que tributar si toca uno de los cuatro primeros premios, ya que solo estos superan los 10.000 euros al décimo. En estos casos, aunque se juegue una pequeña cantidad y lo que corresponda sea menos de 10.000 euros, hay que pagar impuestos, y esta retención se prorrateará entre las participaciones en la proporción correspondiente.

Si el décimo es compartido, hay que tener en cuenta que Hacienda retiene automáticamente este 20% (sobre la cantidad que exceda de 10.000) por cada décimo, no por cada persona agraciada. Es decir, se descuenta el impuesto y después se reparte la cantidad neta entre los partícipes.

La cuantía del resto de premios del sorteo de Navidad es inferior a los 10.000 euros por décimo, por lo que en esos casos se recibirá el importe íntegro, sin retención. Por último, OCU recuerda que el premio no se declara en el IRPF, pero los rendimientos que genere, sí.

¿En qué invertir?

Los expertos recomiendan no emocionarse y mantener la cabeza fría, en caso de recibir un pellizco de este tipo. El despacho Hedilla Abogados, especializado en traspaso de administraciones de loterías, aconseja antes de dar un portazo en el trabajo calcular que un residente medio en una ciudad como Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao o Sevilla tiene un gasto medio al mes de unos 2.000 euros, un total de 24.000 euros al año. Por tanto, este premio permitiría al agraciado vivir sin trabajar como mucho una década. Para evitar, encontrarse en una situación desesperada, sin trabajo y sin dinero, el bufete recomienda realizar inversiones diversificadas en seguros, acciones, fondos de inversión o bienes inmobiliarios. En el caso de los fondos, para evitar riesgos no se debe apostar por un solo producto, por lo que una buena apuesta puede ser en renta variable y en mercados bursátiles diferentes. El responsable del despacho, Miguel Hedilla y de Rojas, desaconseja comprar una vivienda, “ya que estamos ante una nueva burbuja de precios, y si se quiere para alquilar, hay que tener en cuenta que los Ayuntamientos de las grandes ciudades van a regular los precios de alquiler, por lo que se puede obtener menos rendimiento del que se espera; además de considerar costes como el IBI, las plusvalías o los impuestos de patrimonio”.

Por su parte, el director en España de la empresa de comercio de oro Degussa, Tomás Epeldegui, sugiere invertir en metales preciosos. Para justificarlo esgrime como razón de peso la fiscalidad. “La mayoría de los bienes que se pueden adquirir con 322.000 euros están cargados con distintos tipos de IVA, algo que no ocurre con el oro físico de inversión, lingotes y monedas de una pureza superior al 99,5% en el caso de los primeros y al 90% en el de las segundas, al que la normativa europea exime de pagar este impuesto”, explica Epeldegui.

Pero, ¿cuánto oro se podría comprar con 322.000 euros? “A fecha de 12 de diciembre de 2018, cada kilo de oro cuesta 35.898 euros, por lo tanto, con ese dinero podríamos adquirir 8,97 lingotes de 1 kilo”, calcula el director de Degussa. El oro cotiza de lunes a viernes 24 horas al día, por lo que su valor se actualiza continuamente. Otras de las ventajas, alega el responsable del negocio, de este metal precioso es que es un refugio en épocas de incertidumbre, tiene un valor intrínseco y es una fuente de liquidez que se puede transformar en divisas en cualquier parte del mundo, “como lo ha venido demostrando en los últimos 5.000 años”, apunta Epeldegui. Además, se puede empezar a invertir en oro con menos de 50 euros que cuesta un lingote de un gramo (aunque la exención del IVA es a partir de dos gramos). De hecho, recomienda “adquirir piezas pequeñas para poder transformar en dinero solo una parte cuando haya necesidad”.

Otro metal precioso en el que se puede invertir el dinero es la plata. Con la suma de un décimo premiado del Gordo es posible comprar 567,89 lingotes de un kilo a precio del 12 de diciembre de 2018 (567,01 euros el kilo). En el caso de otros minerales de este sector, como el platino o el paladio, 322.000 euros darían para adquirir 11,1 kilos y 7,1 kilos, respectivamente. A diferencia del oro, todos estos metales sí están gravados con el IVA.

Emprender es otra de las opciones. Sin embargo, apunta el abogado Hedilla y de Rojas, es importante medir la inversión y apostar por negocios con trayectorias consolidadas que montar una startup o pensar en conceptos arriesgados. “Esto es más apropiado para inversores profesionales que para quien quiere sacar partido a un premio”, señala.

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